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Auge y caída de los 'cerebros' del mal

Algunos responsables de la dirección de ETA ya han abandonado la organización; otros permanecen fieles a la ortodoxia oficial

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Tres veteranos terroristas dirigían ETA a principios de los años noventa. Francisco Múgica Garmendia, Pakito, era el jefe del aparato militar; José Luis Álvarez Santacristina, Txelis, dirigía el político; y José Javier Erostarbe Arregi, Fiti, se encargaba de la logística de la banda. Los tres formaban el todopoderoso colectivo Artapalo y los tres fueron detenidos juntos en una de las operaciones policiales más determinantes en la lucha contra ETA, el golpe a la cúpula de Bidart, el 29 de marzo de 1992. Cada uno de ellos representa un tipo de evolución de aquellos que un día mandaron en ETA y ordenaron cientos de asesinatos.

Txelis es el modelo de reinserción. Tiene una condena centenaria que cumple en la cárcel de Nanclares de Oca y sale a diario para trabajar. Criticó a la banda, abandonó su disciplina, ha pedido perdón por escrito y desea hacerlo en persona si sus víctimas acceden. Su evolución está unida a un proceso de conversión religiosa. En el otro extremo está Fiti, que purga su pena en la cárcel de Jaén. Ha seguido hasta hoy las consignas de ETA para las cárceles, no ha mostrado arrepentimiento ni ha expresado crítica alguna a la “lucha armada”. Aún así, los funcionarios perciben cansancio en su militancia, el mismo que detectan en otros muchos con largas condenas.

Por último, está Pakito, pionero en criticar públicamente la estrategia de ETA. “Nos han derrotado”, vino a decir en 2004. Pero esa postura no implica arrepentimiento, sólo certifica el fracaso de la utilización de la violencia en la consecución de los objetivos políticos. Su disidencia supuso la inmediata expulsión de las filas de ETA.

Más lejos aún de las vías pacíficas se encuentra aquella minoría que sigue apostando por la violencia, el 10% de los presos, según los datos que maneja el Gobierno. Entre ellos, algunos de los últimos jefes, como Txeroki o Ata. La mayoría de ellos son jóvenes que llevan pocos años en la cárcel y en los que esa estancia en prisión aún no ha hecho mella en su ardor guerrero.

'Antxon' - Eugenio Etxebeste

Número dos de ETA y negociador en Argel. Pasó tres años en prisión. Está libre.

EL HISTÓRICO DE LA BANDA ALIADO DE ARNALDO OTEGI

Eugenio Etxebeste llegó a ser el número dos de ETA, pero su papel más destacado fue el de negociador con el Gobierno de Felipe González en 1989 en Argel. Tras el fracaso de ese diálogo, fue deportado a la República Dominicana. Actualmente, se le ve acompañado de los actuales líderes de Batasuna. El año pasado dijo que la “lucha armada” no había fracasado, pero que “ya ha aportado todo lo que tenía que aportar”.

'Josu Ternera' - José Antonio Urrutikoetxea

Número uno de ETA de 1984 a 1989. Pasó 11 años en prisión. Está huido de la Justicia.

DE ORDENAR MASACRES A NEGOCIAR

Protagonista del fustrado proceso de paz de 2006, sus encuentros con Jesús Eguiguren facilitaron las negociaciones. Fue apartado de las mismas por Francisco Javier López Peña, 'Thierry', que decidió romper abruptamente el alto el fuego. Antes de negociador, 'Ternera' encargó decenas de asesinato, entre ellos la masacre de la casa cuartel de Zaragoza, causa por la que huyó en 2002. Algunas fuentes le reservan un relevante papel en este final.

'Txelis' - J. L. Álvarez Santacristina

Dirigió ETA de 1989 a 1992 como miembro del 'colectivo Artapalo'. Continúa en prisión.

EL MÁS DESTACADO MIEMBRO DE LA 'VÍA NANCLARES'

Álvarez Santacristina es el modelo que la Justicia reserva para aquellos que se quieran reinsertar. Expulsado de la banda desde 1998, ya repudió el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Ha vivido en prisión un proceso de conversión religiosa y desea trasladar en persona la petición de perdón a sus víctimas. En aplicación del Reglamento Penitenciario, sale todos los días de Nanclares de Oca (Álava) a trabajar.

'Pakito' - Francisco Múgica Garmendia

Otro miembro del 'colectivo Artapalo'. Expulsado de ETA. Cumple pena  cerca de Euskadi.

EL 'NOTARIO' DEL FRACASO DE LA LUCHA ARMADA

En 2004, 'Pakito' y otros cinco presos de ETA firmaron una carta que fue filtrada a la pernsa donde llegaban a una conclusión demoledora. 'Nuestra estrategia político-militar ha sido superada por la represión del enemigo contra nosotros'. La organización terrorista, aún con poder en el colectivo, decretó la inmediata expulsión de los firmantes de la misiva. Fue el jefe de ETA que ordenó asesinar a 'Yoyes', que se había atrevido a dejar la organización.

'Fiti' - Joseba Arregi Erostarbe

Tercer miembro del 'colectivo Artapalo' desarticulado en 1992. Continúa en prisión.

EL HASTÍO DE DOS DÉCADAS EN PRISIÓN

Joseba Arregi Erostarbe es el tercer miembro del 'colectivo Artapalo', que mantuvo en vilo al Gobierno antes de las Olimpiadas de 1992. La operación de Bidart permitió respirar al Ejecutivo de Felipe González, que temía una campaña en pleno escaparate internacional. A diferencia de 'Txelis' y 'Pakito', no reniega de la 'lucha armada', pero los funcionarios comienzan a detectar en él muestras de hastío.

'Iñaki de Rentería' - Iñaki de Gracia Arregui

Perteneció a la cúpula de ETA desde 1992 a 2000. Pasó diez años en prisión.

EN LA CALLE SIN MUESTRAS DE ARREPENTIMIENTO

'Iñaki de Rentería' es el ejemplo de exjefe de la organización terrorista que ha cumplido su condena en la cárcel, se ha distanciado de cualquier actividad relacionada con la banda, pero en ningún momento ha mostrado arrepentimiento o condena de la 'lucha armada'. Recientemente huyó cuando se le intentó imputar la orden de prolongar el secuestro de José Antonio Ortega Lara. La causa se sobreseyó.

'Mikel Antza' - Mikel Albizu Iriarte

Jefe del aparato político de ETA desde 1992 hasta 2004. Cumple condena en Francia.

EL JEFE MÁS LONGEVO QUE MARCÓ LA ESTRATEGIA

La operación de la Guardia Civil en Francia de octubre de 2004 marca, para muchos analistas, el comienzo del fin de ETA. En ella fueron detenidos, entre otros, Mikel Albizu, que marcó la estrategia de ETA durante más de una década. Fue juzgado en Francia el año pasado y allí volvió a reclamar 'una solución al conflicto vasco' sin aludir en ningún momento al fin del terrorismo. Su pareja era la también jefa de la banda Soledad Iparragirre.

'Txapote' - Fco. Javier García Gaztelu

Jefe del aparato militar de 1999 a 2001. Cumple una condena de cientos de años.

EL DESAFIANTE ASESINO DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO

García Gaztelu representa el modelo de jefe de ETA relativamente joven aún, 45 años, que no sólo no cuestiona el terrorismo, ni se arrepiente, sino que suma un buen número de apariciones chulescas y desafiantes en la Audiencia Nacional. Ayer mismo interrumpió al tribunal negándole legitimidad para juzgarlo. Dirigió la mortífera campaña que siguió a la ruptura de la tregua de ETA en el año 1999.

'Thierry' - Fco. Javier López Peña

En la cúpula de ETA desde 2004 hasta su arresto en 2008. Está encarcelado en Francia.

EL JEFE QUE ORDENÓ ROMPER LA TREGUA DE 2006

De maneras hoscas y carácter agresivo, López Peña se impuso a 'Ternera' durante el proceso de paz de 2006 y ordenó romper el alto el fuego con la explosión en la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas. Fue expulsado de la banda por sus sustitutos en la jefatura cuando ya estaba en prisión. Él los había expulsado previametne. Es el abanderado de los etarras más veteranos —tiene 53 años— que han apostado por continuar con la 'lucha armada' sin matices.

'Txeroki' - Garikoitz Aspiazu

En la jefatura 'militar' desde 2003 hasta 2008. Encarcelado en Francia.

LA ÚLTIMA GENERACIÓN DE VIOLENTOS

Ejemplo de joven curtido en la 'kale borroka' que asciende a ETA por su disposición a apretar el gatillo. 'Txeroki' protagonizó, junto a Mikel Carrera, 'Ata', la última 'etapa militar' de la organización. 'El País' publicó que en una conversación recogida en la cárcel cuestionaba la lucha armada, pero al día siguiente, en la Audiencia Nacional, no hizo alusión alguna al nuevo 'proceso', desafió al tribunal e intentó intimidar a los testigos.