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La banca alega que podría "quebrar" con la dación

La Justicia se halla dividida sobre esta forma de cancelación de la hipoteca

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Dación en pago. Un término con una simple definición: la entrega de las llaves al banco a cambio de saldar toda la deuda hipotecaria. La fórmula se oferta en la actual Ley Hipotecaria española siempre que las partes así lo acuerden cuando se firma el crédito. En la práctica, sin embargo, ningún banco lo acepta. De hecho, todas las hipotecas que se suscriben en España se conceden bajo la condición de que los hipotecados deben amortizar el préstamo con sus bienes presentes y futuros.

Este colchón protege al sector financiero, que basa su negativa ante la dación construyendo un escenario catastrofista. 'La dación podría llevar a la banca a la quiebra', reiteran desde la Asociación Española de la Banca (AEB). A su juicio, el conjunto del sector financiero, en especial las cajas que están culminando su proceso de bancarización, no podrían soportar el coste de una entrega masiva de llaves en las sucursales. Según la AEB, esta circunstancia repercutiría en la solvencia de las entidades, al limitar la capacidad de recuperación de los créditos. A futuro, Miguel Martín, presidente de la patronal, advierte de que constituiría un factor que limitaría el crédito y lo encarecería, restringiendo con ello el acceso a la vivienda. A pasado, 'cualquier iniciativa que tuviera carácter retroactivo supondría una modificación inaceptable de las condiciones de los créditos vigentes', rezaba una carta que la AEB envió, en marzo, a Elena Salgado, vicepresidenta económica.

Las entidades aceptan la fórmula con los promotores inmobiliarios

'La reforma laboral se encargó de echar por tierra la excusa de la retroactividad porque rebaja a 20 días la indemnización por despido, con independencia de si los contratos se habían firmado antes, durante o después de la reforma', explican desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), defensora de la aplicación de la dación.

La fórmula será abordada en una subcomisión parlamentaria, tras el acuerdo que cerraron PSOE, PP y CiU al término del Debate sobre el Esta-do de la Nación. 'Después de dos años y medio de crisis, se han visto presionados por la presión popular', razona Víctor Martí, economista de la asociación Attac, para explicar por qué ahora los principales grupos políticos aceptan un debate que cerraron, hace un año, cuando los grupos minoritarios de izquierda (IU, ERC e ICV) trasladaron a la Cámara Baja esta iniciativa.

'Hay que elegir entre el problema de los bancos y el drama social', dice Garí

En los tribunales, la dación divide a los jueces. En la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, la fórmula del piso por deuda se impone en una sentencia a la literalidad de la ley. Amparándose en el Código Civil, que dice que 'una norma se interpretará en función de la realidad social (crisis económica, alta tasa de desempleo, cierre del grifo crediticio) del tiempo en que han de ser aplicadas', una familia castigada por el paro perdió su vivienda, pero quedó exenta (el banco ha recurrido) de abonar más deudas. En la Sección Tercera, sin embargo, el deudor debe responder con todos sus bienes presentes y futuros para pagar la deuda generada (casi 44.500 euros) por la hipoteca de una casa embargada por el banco.

'La banca no quiere aceptar que su problema principal no es la aplicación de la dación a los particulares. Su problema radica en las daciones que sí han aceptado a las empresas constructoras y promotoras. A ellas sí les han cambiado la deuda por pisos, o suelo que ahora no vale nada, a sabiendas de que no podrán reclamarles más dinero', reflexiona Manuel Garí, economista y director de la cátedra de Empresas y Sindicatos de la Universidad Politécnica de Madrid. 'Hay que elegir entreel problema de los bancos, que tienen espaldas anchas, en el caso de las cajas con las ayudas públicas, o el drama social', reclama Garí.

Precisamente, las cifras que arroja el drama desmontan las teorías catastrofistas del sector financiero en caso de la puesta en marcha de la dación. Según las estadísticas del INE, la Sociedad de Tasación o el Banco de España, el precio de las viviendas, desde su máximo histórico de diciembre de 2007, se ha devaluado un 20%. Entre ese pico de 2007 y finales de 2010, los procedimientos de ejecución hipotecaria iniciados, la mayoría sobre préstamos suscritos a partir de 2004, suman 300.000. Asumiendo que el préstamo medio de 150.000 euros se concedía por el 100% del valor del piso (habitualmente era menos), una depreciación del 20% implica que cada vivienda que ha vuelto al stock de las entidades se ha devaluado en 30.000 euros. Multiplicada esa cantidad por las 300.000 viviendas ejecutadas suma 9.000 millones de coste en tres años, una cantidad asumible puesto que supone un 60% de los beneficios de la gran banca (Santander, BBVA, La Caixa, Popular y Caja Madrid) sÓlo en 2010. Y eso sin contar que durante un tiempo cobraron intereses por los préstamos.

'La banca podría ganar dinero con la dación, porque venden por segunda vez una casa que recompran al 60% y porque obligarán a los hipotecados a cubrir más parte del capital, con lo que arriesgan menos fondos propios', esgrime Martí.