Público
Público

Barcelona obliga a reformar los pisos del Raval

El Ayuntamiento expropiará las fincas de los dueños que se nieguen

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las ayudas económicas para reformar las viviendas no han funcionado, según el Ayuntamiento de Barcelona, y las sanciones administrativas se quedan cortas o ni siquiera se cobran. Con este argumento, el Ayuntamiento catalán ha justificado que una parte del barrio del Raval (lo que antes se conocía como el barrio chino) sea considerado como Área de Conservación y Rehabilitación. Esta posibilidad está contemplada en la ley de la vivienda que aprobó el Govern en 2007, pero es tan drástica que todavía ninguna ciudad la había aplicado.

A partir de esta aprobación, prevista para el próximo pleno, el Ayuntamiento podrá obligar a los propietarios del área afectada a reformar sus fincas. Si se niegan, les podrá expropiar. En el área afectada hay 63 fincas y más de 600 viviendas. Se trata de un barrio situado a escasos metros de la popular Rambla que esconde muchos problemas de convivencia. Una parte de las fincas se ha renovado pero otra muy importante sigue en muy mal estado. Existen pisos que se utilizan cómo casas de citas y otros en los que viven personas hacinadas. Con el cambio, además, el dueño tendrá que comunicar al Ayuntamiento cualquier operación de compraventa y este tendrá la prioridad para adquirir la vivienda. Una ya se la ha quedado y está interesado en, al menos, siete fincas más.

Para justificar esta medida tan excepcional que afecta a la propiedad privada, la portavoz del Ayuntamiento, Assumpta Escarp, explicó que 'lo que pasa dentro de estas fincas tiene un impacto brutal en el espacio público'. En esta zona del Raval se concentra buena parte de la prostitución desde hace años. El Ayuntamiento ha intentado erradicarla llegando al extremo de multar a las chicas y también a los clientes, pero apenas ha logrado reducirla.

Además de todas estas medidas, el Ayuntamiento también decidió hace tiempo instalar la Filmoteca de Catalu-nya en estas calles para ayudar a transformar el último reducto del barrio chino.