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La bases del PSOE apuestan por Madina como próximo candidato a presidente del Gobierno

Un barómetro interno revela un gran descontento con la oposición que está ejerciendo Rubalcaba. Los militantes reclaman más presencia en la calle

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Las bases del PSOE han dejado claras sus preferencias acerca del candidato que debe encabezar las listas del partido en las próximas elecciones generales. Y ese no es otro que Eduardo Madina. El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso cuenta con el respaldo del 21% de los encuestados y detrás de él se sitúan, con un 20%, Carme Chacón y Tomás Gómez y con un 18% Patxi López, según se desprende del II Barómetro de Bases.

De esta segunda encuesta, realizada a 1162 militantes sin responsabilidades destacadas del Partido Socialista Obrero Español, también cabe destacar que entre los miembros de la Ejecutiva Federal mejor valorados también se sitúan el propio Eduardo Madina y el lehendakari Patxi López. Mientras que entre los peor valorados se encuentran el secretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba, la vicesecretaria general, Elena Valenciano, o el portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky.

El lehendakari Patxi López, el presidente de Asturias, Javier Fernández, el de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, todos ellos secretarios generales de sus respectivas federaciones, así como el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, son los secretarios regionales que reciben mayor apoyo entre los encuestados. 

Siete meses después del 38 Congreso Federal del partido, celebrado en Sevilla, y según revela el sondeo, las bases del PSOE no han modificado sustancialmente su percepción sobre el partido, del que reclaman más democracia interna y mayor participación en la toma de decisiones. Precisamente, con respecto al cónclave del que resultó elegido Alfredo Pérez Rubalcaba como líder de los socialistas, la mayoría de los encuestados están en desacuerdo tanto con el resultado de la elección, como con el posicionamiento ideológico que se adoptó y las conclusiones para reformar la democracia interna. 

Los militantes de base también se muestran muy distanciados con la labor que actualmente desempeña la Comisión Ejecutiva Federal, ya que consideran que debería reducir su tamaño y ven poco acertadas y poco democráticas sus decisiones. Y creen que en esta se encuentran poco representadas las distintas sensibilidades del partido y se tiene poco en cuenta el sentimiento de las bases.

Hasta un 55% de los encuestados tachan de malo o muy malo el funcionamiento de la Ejecutiva y del resto de órganos del partido tan solo salen bien paradas las fundaciones (Pablo Iglesias, Jaime Vera, IDEAS, Ramón Rubial y Sistema, en ese orden). Todas las estructuras de la dirección suspenden; la Comisión Ejecutiva Federal recibe una media de 2,3 y el Comité Federal un 2,4. Las mejor valoradas son las agrupaciones, en las que las bases suelen desarrollar su militancia, que reciben una media de 2,6.

Pero sin duda, las bases muestran un especial rechazo hacia la actual labor de oposición que está ejerciendo el partido en el Parlamento al Gobierno de Mariano Rajoy. Un 78% de los preguntados la consideran mala o muy mala, y sólo un 7% buena o muy buena. Lo mismo ocurre con la comunicación mediática del partido, que es suspendida por el 81%. Y también observan que el partido se halla poco cohesionado y alejado de los sentimientos de los ciudadanos.

Por eso, los participantes en el sondeo reclaman una mayor presencia del PSOE en las movilizaciones ciudadanas, le piden que incluso realice convocatorias propias y un 66% considera que no están defendiendo debidamente los intereses de los ciudadanos. Pero además, los militantes no consideran que esta situación vaya a mejorar de aquí a un año.

También existe una destacada diferencia de criterios respecto a las formas de acceso a los puestos de responsabilidad del partido, cargos públicos y candidaturas. Los encuestados reclaman que los cargos del partido se designen por el voto directo de los militantes y no por delegados. Reclaman mayores mecanismos de transparencia dentro del partido, que los cargos orgánicos y públicos sean incompatibles y mayor participación de las bases, que observan que su trabajo es poco reconocido e infravalorado.