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Cae una red que explotaba a mujeres a través de anuncios

La policía desarticula una trama de proxenetas de origen chino que obligaba a prostituirse en pisos burdeles de Madrid a una treintena de jóvenes a cambio de alojamiento y manutención

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'Japonesas. Nuevas chicas'. 'Chicas Hong-Kong. 19 años. Griego. También domicilio'. 'Chicas asiáticas. 18 años. Muy cariñosas'. 'Orientales, 18 años. 24 horas'. La policía ha desarticulado en Madrid una red de proxenetas de origen chino que obligaba a prostituirse a una treintena de jóvenes de la misma nacionalidad en siete pisos burdeles de la capital.

La trama ofertaba los servicios sexuales de las mujeres con numerosos anuncios de gran tamaño en las páginas de contactos de los principales periódicos editados en la capital que admiten este tipo de publicidad. También contaban con cinco webs de contactos en Internet, creadas por la propia organización.

La mitad de las chicas explotadas estaba en situación irregular en España

La operación Olimpo se inició, precisamente, después de que los agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración y Fronteras (UCRIF) de la policía detectaran el pasado mes de marzo la repentina proliferación de anuncios de este tipo, en los que se ofertaban servicios sexuales con mujeres de origen asiático. El análisis de una docena de estos anuncios y de las webs a las que remitían muchos de ellos permitió constatar que en todos los casos se repetían los mismos números de móviles.

Además, en todos ellos coin-cidía que se ofertaban los mismos 18 tipos de servicios sexuales y, además, los precios de los mismos (que iban desde los 50 euros por media hora con una chica a los 300 euros por toda una noche) eran idénticos.

A partir de ahí, los agentes consiguieron localizar los siete pisos, seis en diferentes zonas de la capital y el séptimo en la cercana localidad de Leganés, donde presuntamente las mujeres ejercían la prostitución. Las posteriores vigilancias sobre estos locales y sobre los supuestos responsables de la trama permitieron a la policía comprobar cómo todas las viviendas estaban controladas por los integrantes de la misma red de proxenetas, que, además, movían de un piso a otro a las diferentes jóvenes para atraer a nuevos clientes.

Eran obligadas a vivir en los mismos minihabitáculos donde ejercían

Fuentes policiales aseguran que las mujeres estaban en estos pisos burdeles sometidas a un régimen de 'auténtica semiesclavitud', ya que debían entregar a la organización el 50% de lo que cobraban por los servicios sexuales. Con el resto, debían pagar también a la trama ahora desarticulada los gastos de manutención. Según señalan las fuentes consultadas, prácticamente no les quedaba nada de dinero para ellas.

De hecho, cuando la policía registró los pisos, el pasado 10 de junio, descubrió que todas las jóvenes malvivían en 'pésimas condiciones higiénicas y hacinadas en minihabitaciones' que los responsables de la red habían creado tras dividir las estancias del domicilio con cortinas o con láminas de madera. Era en estos minúsculos habitáculos donde también se veían obligadas a atender a los clientes que acudían al reclamo de los anuncios.

La operación ha permitido arrestar a los tres hombres y ocho mujeres que integraban los diferentes niveles de la organización. Entre los arrestados se encuentran los máximos responsables de la red, que eran los encargados de reclutar con engaños en tres provincias chinas Zhejian, Fujian y Guandon a las jóvenes que forzaban luego a prostituirse. Además, ellos determinaban 'los lugares' donde ejercía cada una de las chicas, así como los precios de los servicios sexuales.

Las ocho mujeres detenidas como integrantes de la trama eran, sin embargo, las responsables de controlar los pisos burdeles. Ellas atendían las llamadas de los clientes a los móviles que aparecían en los anuncios en prensa, además de llevar un control estricto de lo que ingresaban por cada chica. Ellas, además, trasladaban y recogían a las víctimas cuando estas eran requeridas para servicios sexuales en hoteles.

Fuentes policiales destacaban que los 11 detenidos 'abusaban de la situación de necesidad o vulnerabilidad [de las chicas] con el fin de obtener un elevado beneficio económico'. De los detenidos, ocho ya han ingresado en prisión, acusados de delitos relativos a la prostitución y asociación ilícita. El resto ha quedado imputado.

Además de los 11 detenidos como responsables de la red de proxenetas (todos ellos de nacionalidad china, salvo uno, español), la policía localizó en los pisos a las 30 mujeres que eran prostituidas. De todas ellas, 14 estaban en situación irregular en España. El resto contaba con falsos contratos de trabajo, para trabajar como servicio doméstico en España, que les había facilitado la propia organización para regularizar su situación. Ninguna de ellas ha querido declarar en contra de sus explotadores.

Los agentes también encontraron en el registro del piso burdel de Leganés un laboratorio completo para la fabricación casera de kin, una droga de origen chino cuyo consumo en España se reduce hasta el momento a ciudadanos de origen asiático.

 

Un negocio de 40 millones de euros anuales para la mayoría de diarios

Un marzo de 2007, una comisión parlamentaria calculó que los periódicos que admiten anuncios de contactos (como los que se adjuntan, parte de la ‘operación Olimpo’) ingresan 40 millones de euros al año. ‘El País’ se embolsa unos cinco millones, algo más que ‘El Mundo’. Las cabeceras del grupo Vocento (editor de ‘ABC’) se reparten otros diez millones. ‘La Razón’ retiró hace poco esta publicidad. ‘Público’ y ‘20 Minutos’ nunca la admitieron.