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El calor remitirá hoy pero se mantiene la alarma

El peligro de incendios forestales todavía es extremo a pesar de que las temperaturas descenderán ligeramente

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Una situación difícil pero ya no tanto. Eso se desprende de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para el fin de semanas. Los pronósticos son ligeramente mejores que los de los últimos días. Sólo en zonas de Andalucía, particularmente en Granada, el riesgo de incendios será extremo. En regiones de Jaén, Córdoba, Sevilla, Málaga y Almería existe un riesgo elevado; que se reproduce en Castilla-La Mancha, Girona, Islas Baleares, Islas Canarias, Alicante y Valencia.

La situación sigue siendo delicada, sobre todo en el sureste de la Península, pero ha mejorado respecto a la vivida en los últimos días a causa de la ola de calor. Estas previsiones, que se elaboran a partir de las previsiones de vientos, temperaturas, precipitaciones, estado de la vegetación y orografía, auguran una leve mejoría para hoy.

Una situación muy distinta a la de este viernes, cuando en algunas zonas de Murcia se preveían hasta 43º grados de temperatura, que al final se quedaron en cotas de entre 41 y 42 grados. En Mallorca, el sureste peninsular y Canarias, se esperaban las máximas del año.

Este viernes, el mapa que elabora Protección Civil de riesgo de incendios forestales se había convertido en una enorme mancha roja. Todo el territorio español estaba teñido de este color, que indica extremo riesgo de que se produzca fuego. Una franja que abarcaba desde el norte de Extremadura a Euskadi tenía un riesgo alto; y Galicia, Asturias y Cantabria, un riesgo moderado o bajo.

El pasado año se quemaron en España 40.000 hectáreas, mientras que hasta ahora, cuando aún no ha empezado agosto, la cifra se sitúa ya por encima de las 51.000. Los expertos recuerdan que la escasa humedad que absorben los matorrales y el sotobosque es clave a la hora de explicar la facilidad con que los fuegos se reproducen en verano. Las altas temperaturas, la falta de lluvia y los vientos secos propician que esta vegetación sirva de combustible a los incendios.

A pesar del trágico balance de la campaña de incendios con ocho muertos en Catalunya y otro en Aragón los expertos recuerdan que, en términos forestales, 2009 se mantiene lejos de la devastación de otros años. En la última década, sólo tres veces (1999, 2001 y 2008) se quemaron en España menos de 100.000 hectáreas. Las cifras actuales se mantienen lejos de años negros como 1978 o 1989, cuando se perdieron más de 400.000 hectáreas.