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"Cambiaremos las leyes de cada autonomía"

Presidenta de la plataforma La Tortura no es Cultura

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Marta Esteban (Madrid, 1966), profesional del márketing, ha sido recién elegida presidenta de la plataforma La Tortura no es Cultura, una entidad que suma por vez primera las fuerzas de las 18 (la cifra sigue en aumento) principales asociaciones de defensa de los derechos de los animales de toda España. Su tarea es vender un discurso antitaurino creíble a los políticos y a los ciudadanos.

¿De dónde surge la idea de crear esta plataforma?

Cuando Esperanza Aguirre decidió declarar la lidia Bien de Interés Cultural, las fuerzas animalistas descubrieron que debían trabajar conjuntamente para responder a estas iniciativas, y lo hicieron con la primera gran manifestación unitaria. Ése fue el embrión. Estamos hartos de que sólo se ofrezca información sesgada sobre la tauromaquia, hay que dar voz a la realidad para llegar a esa gran mayoría de españoles que no tiene ningún interés por las corridas de toros.

¿Cuáles serán sus primeros pasos?

Nos gustaría llamar la atención de las fuerzas políticas, más allá del Partido Antitaurino, para que comiencen a tener en cuenta la sensibilidad animalista en sus programas electorales. Tenemos confianza en que en España se podrá contar en breve con un panorama como el que existe en otros países vecinos europeos en este campo.

¿Y cuál es su objetivo más ambicioso?

No puede ser que la legislación de protección animal de cada autonomía incluya la misma excepción: no se puede maltratar a ninguno... salvo al toro de lidia, al que pueden torturar a gusto. Es demencial, conseguiremos cambiar esas normas autonómicas una a una.

¿Por qué se obtienen ahora resultados casi impensables hace pocos años?

Hay muchas cosas que han cambiado, pero también se han hecho las cosas muy bien en Catalunya por parte de Prou!, que ha sabido convencer a la sociedad y a los políticos, rebatiendo una a una las mentiras del lobby protaurino. Eso es lo que debemos hacer ahora en el resto de España, convencer a toda la sociedad de que ningún tipo de violencia es tolerable, que no podemos educar a nuestros hijos en la idea de que hay algunos tipos de torturas y salvajadas que son aceptables.