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Camps fracasa en su intento de actuar contra Garzón

El Supremo avala el archivo de la queja por las escuchas de la 'Gürtel'

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El Tribunal Supremo (TS) ha rechazado el recurso con el que el president de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, perseguía que el juez Baltasar Garzón fuera expedientado por haber ordenado las escuchas de la trama Gürtel y no haber remitido al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) conversaciones que supuestamente le beneficiaban en el procedimiento en el que está imputado por cohecho.

La sentencia del alto tribunal avala el archivo de la queja que por los mismos hechos presentó Camps ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El 10 de diciembre de 2009 el órgano de gobierno de los jueces procedió a archivarla, porque la decisión de Garzón de abrir una pieza separada con las conversaciones intervenidas y anular las que afectaran a la estrategia de defensa de los imputados presos entraba dentro de la labor jurisdiccional del magistrado de la Audiencia Nacional.

El president pretendía que el CGPJ expedientara al magistrado

El Consejo sólo puede investigar y en su caso expedientar a los jueces y magistrados por 'las disfunciones burocráticas' que padezcan sus juzgados o ante 'la constatación del incumplimiento de sus obligaciones profesionales'. Nunca puede actuar por las decisiones que adopte un juez en el marco de una actuación judicial. El único control posible de estas últimas es por la vía de los recursos ante el tribunal superior que corresponda.

Camps buscaba que Garzón fuera expedientado por varias razones. Una de ellas era que incluyó entre las conversaciones que debían retirarse del sumario por afectar a la estrategia de defensa aquella en la que Pablo Crespo mantuvo con su abogado, en la que dijo que Camps se pagaba sus trajes. Otro de los motivos era que culpaba al juez de revelación de secretos por las filtraciones que se habían producido en el caso Gürtel.

Respecto a este último aspecto, el Supremo afirma que no se identifican en la queja o en la demanda 'unos mínimos elementos objetivos sobre la directa implicación del juez en la filtración'. La sentencia añade que 'no son de apreciar los indicios que resultan inexcusables para que resulte jurídicamente justificado iniciar una actividad investigadora', por lo que el CGPJ actuó correctamente al archivar la queja de Camps, pese a ni siquiera abrir diligencias de información.

La Generalitat estudia personarse en el 'caso de las escuchas'

Pero la decisión conocida ayer del alto tribunal es totalmente independiente del procedimiento penal que sigue la Sala Segunda contra Garzón por las escuchas de la Gürtel, en el que se le acusa de prevaricación y delito contra las garantías de la intimidad por haber ordenado las intervenciones en cuestión.

Por si había alguna duda, la sentencia señala que 'la falta de entidad disciplinaria de los hechos aquí enjuiciados no prejuzga su calificación en el ámbito del ordenamiento penal (y la realidad es que esos mismos hechos están siendo objeto de un proceso en el orden jurisdiccional penal)'.

De hecho, los servicios jurídicos de la Generalitat anunciaron ayer que estudiarán solicitar personarse en este procedimiento, abierto a raíz de la querella presentada contra Garzón por el ex fiscal Ignacio Peláez, abogado del imputado en la Gürtel José Luis Ulibarri.

La portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, destacó la importancia de esta causa y dijo, según EP, 'esperar a que se produzca la sentencia', que confía que, 'una vez más', les sea favorable, en referencia al archivo acordado por el TSJCV del caso de los trajes, obviando que en mayo la causa fue reabierta por el propio Supremo.

El caso de las escuchas es que el que va más atrasado de los abiertos contra Garzón, porque el instructor, Alberto Jorge Barreiro, necesita conocer al detalle las conversaciones intervenidas y que están bajo secreto. El instructor del caso Gürtel en Madrid, Antonio Pedreira, le informó recientemente que no podía precisar cuándo levantará la medida.