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Cara a cara en la batalla de Madrid

Los dos hombre fuertes de las candidaturas de Tomás Gómez y Trinidad Jiménez debaten en 'Público' sobre el duelo más reñido del PSOE en la etapa de Zapatero

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David Lucas y José Cepeda, hombres fuertes en los respectivos equipos de Trinidad Jiménez y Tomás Gómez, abren el debate con tal delicadeza que nadie sabría decir qué los ha reunido en torno a una mesa. Y lo que los ha reunido son las primarias para las autonómicas de Madrid, las más reñidas en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. El proceso ha abierto una brecha en el PSOE madrileño (PSM). Así que, a los diez minutos de dar comienzo este cara a cara celebrado el jueves a petición de Público, el guante ya era menos blanco. Pero ambos prometen que, tras la votación del 3 de octubre, el partido será 'una piña' para desbancar al PP tras cuatro legislaturas. Lo que sigue es un extracto del debate.

Público': ¿Qué diferencia a Jiménez y Gómez?

José Cepeda: Bueno, algún matiz sí hay. En mi humilde opinión, la candidatura de Tomás Gómez representa el trabajo arduo y de equipo. Aquí, quien se lo ha currado es Tomás. El liderazgo interno se tiene que proyectar hacia la sociedad. Es el candidato natural.

David Lucas: De lo que estamos hablando es de quién puede capitalizar mejor el trabajo colectivo hecho, y es Trinidad. Siempre hemos sido leales con el secretario general [Gómez] y lo vamos a seguir siendo. Pero hay muchos problemas en Madrid para los que se necesita una persona capaz de dar soluciones. Y no se da solución a los problemas sólo por ser un buen secretario general. Trinidad ha trabajado duramente: como concejala, como secretaria de Estado y, ahora, como ministra, la segunda mejor valorada del Gobierno. Yo pido a los militantes que escuchen a sus vecinos: les van a decir que están cansados del PP, del deterioro de la sanidad, de la educación. Y les dirán que no podemos seguir mirándonos el ombligo, que necesitamos a quien pueda ganar. El nuestro es un proyecto colectivo y...

J. C.: Quien mejor encarna el proyecto es el secretario general, que representa a todos.

D. L.: Decía que es un proyecto colectivo. Y que es básico que los ciudadanos vean que elegimos a quien más posibilidades tiene de ganar.

J. C.: Ese es un discurso político que se podía haber articulado hace dos o tres meses cuando nadie o muy poca gente conocía a Tomás Gómez. Afortunadamente, a fecha de hoy algunas encuestas que algunos ya no quieren sacar vislumbran todo lo contrario y señalan a Tomás como el que tiene más opciones para ganar.

D. L.: Si hay otras encuestas, que se conozcan. Yo no las conozco.

J. C.: Dicen que las hay.

D. L.: Que se conozcan. Pero me reitero: lo único que tenemos que hacer es escuchar a los ciudadanos, que tienen ganas de que ganemos Madrid. No les podemos fallar.

J. C.: ¿Y quién tiene la varita de escuchar a los ciudadanos? ¿Quién lo dice, una encuesta?

D. L.: La calle. Y no tenemos...

J. C.: ¿Quién mide la calle? ¿La encuesta? Ja. Es una broma.

D. L.: Las últimas dan una ventaja desproporcionada a Trinidad sobre Tomás. Encuestas de hace una semana.

J. C.: ¿Es la misma que dice que Zapatero sale muy mal valorado? Eso es hacer un flaco favor al partido.

D. L.: Tenéis obsesión con poner encima de la mesa a Zapatero.

Público': ¿De qué encuesta hablamos?

J. C.: No, yo no lo sé. Dicen que se están manejando unas encuestas internas en ámbitos no madrileños que yo no he visto. Encuestas que dicen que la proyección de Tomás ha sido absolutamente espectacular y que a fecha de hoy sería el candidato ideal.

D. L.: Eso son conjeturas

J. C.: Pero si lo que quiero es negar el valor de cualquier tipo de encuesta. Porque es paradójico que alguien se ampare en un sondeo o hable de lo que opinan los ciudadanos sin tener en consideración que los militantes son ciudadanos. Por eso los militantes van a dar la palabra a quien creen que les ha defendido frente a cualquier ostentación de poder, Tomás Gómez. Para Tomás, lo más cómodo habría sido plegarse ante el poder y dar un paso atrás.

D. L.: Tú sabes como yo que, en el último año, Tomás ha estado aludiendo siempre a que las encuestas le eran favorables y a que se iba a romper la mayoría absoluta de Aguirre.

J. C.: La mejor encuesta es la del último día.

D. L.: No, no, yo digo lo que dice él. Pero yendo a lo sustancial: lo que necesita la militancia es que por fin consigamos ganar. Y se ve que, como dijo alguien, consideras que el mayor activo de Tomás es haberse opuesto a Zapatero. Pero eso no es un plus para ganar las elecciones.

J. C.: Yo no he dicho eso.

Público': Se habla de lealtad por un lado y de no plegarse ante el poder por otro. ¿En qué posición quedará el presidente Zapatero?

J. C.: No va a pasar nada. Pero vuelvo atrás porque no quiero que se manipulen mis palabras. No he dicho que sea un activo decirle no a Zapatero, sino que lo es decirle sí a los militantes. Y esto tiene mucho que ver con la tergiversación que se hace al decir que Tomás Gómez es el candidato de la derecha. Venga, hombre, eso es una broma. Y sobre Zapatero: ya dijo que a estas alturas no se juega nada en las primarias y lleva toda la razón del mundo. Si gana Trinidad, saldrá reforzado. Y si gana Tomás, mucho más porque se demuestra que en su partido fluye la democracia.

D. L.: Seguramente si yo oyera hablar de oposición al poder establecido, que entiendo se refiere al secretario general, me sentiría muy molesto. Y si estuviera en mítines donde se dice que hay ministros que se aparean con la derecha, también. Y no he escuchado a nadie desdecirlo. Pienso que, como hemos hecho otros, habría sido mejor dar un paso al lado, a favor de Trinidad, que tiene más posibilidades. No ha habido ese paso, pero sé que el presidente saldrá fortalecido.

Público': Apareamiento, pucherazo, traición a Zapatero. Acusaciones muy graves..

J. C.: Yo no voy a valorar lo dicho en el ardor de un mitin. Lo importante, lo que los militantes no entienden, es que haya un ejército de altos cargos que se dedican a atacar a Tomás de manera furibunda simplemente por hacer lo que muchos le pedimos: que se mantenga firme y sea el candidato de todos. Me gustaría que no hubiera palabras malsonantes, pero tampoco decisiones que afecten a las reglas del juego. En un partido de fútbol, todos conocen dónde está la portería y el punto de córner. No tiene mucho sentido que, de repente, alguien tenga la tentación de cambiar el número de jugadores.

D. L.: Una precisión: desde esta candidatura nunca se ha acusado a Tomás de traición. Y sobre las frases duras de las que estamos hablando no he oído a nadie rectificar. En la ejecutiva federal y en los órganos federales hay personas de muy reconocido prestigio. Y no puede ser que cuando dictan una resolución favorable a no sé quién son magníficos y cuando no es favorable se hable de pucherazo. Me gustaría y pido que haya moderación en las palabras. Y que se rectifique.

J. C.: Pues a mí me gustaría que quien dice que Tomás es el candidato de la derecha lo retire. Pero no, se sigue insistiendo. Y es verdad que en los mítines siempre puede haber una palabra de más, pero por eso lo importante es pedir neutralidad.

D. L.: ¿Dices que no hay neutralidad de la ejecutiva federal?

J. C.: Hombre, cuando escucho a ministros haciendo declaraciones reiteradas

D. L.: Te equivocas.

J. C.: Si eso es neutralidad, que venga Dios y lo vea.

D. L.: La ejecutiva federal está siendo neutral..

J.C.: Su forma de intentar incidir en la militancia no me parece ni medianamente normal. Lo que están haciendo es una obscena demostración de lo que es el aparato federal y su potencialidad frente al más débil. No hay más que ver cómo la artillería pesada de los altos cargos y de miembros muy relevantes de la ejecutiva federal hostigan a Tomás.

D. L.: ¡Que se juegue al victimismo diciendo que la ejecutiva federal hace tal o cual...!

J. C.: No hablo de órganos.

D. L.: Has dicho la ejecutiva federal y cada uno es prisionero de sus palabras. Cuando hablan unos miembros de la ejecutiva federal y apoyan a Trinidad, se dice que no hay neutralidad. Cuando hablan otros y apoyan a Tomás, parece que no importa. Hay que exigir neutralidad a la ejecutiva federal. Y a la regional, también.

Público': Han aludido a lo que la candidatura de Gómez llama el pucherazo de Móstoles, una agrupación disuelta.

D. L.: Existe un comité, el de derechos y garantías, cuyo trabajo tiene que ser validado o no por la ejecutiva federal y que considera bueno que se permita el derecho de voto a todos los militantes de Móstoles que reúnan las condiciones. ¿Por qué se les va a impedir? ¿Por qué hay miedo a que participen? Se han tenido años para solventar esa situación, y no se ha hecho. Y la culpa no es de los militantes de Móstoles.

J. C.: No se trata de un problema de miedo, sino de respeto a las reglas de juego. Si hay un censo que se cierra a 17 de julio, no se puede volver a abrir bajo ninguna circunstancia. Si había intención de devolver sus derechos a algún militante, se podía hacer antes o después, pero no en medio del proceso. Pero debemos evitar que estas decisiones distorsionen lo importante, hablar de ideas.

D. L.: Nosotros tenemos el proyecto del partido, compartido por todos. De lo que se trata es de quién está más cualificado para dirigirlo. Y es Trinidad.

J. C.: Querría saber cuál es.

D. L.: ¿El programa del Partido Socialista? Pues léetelo.

J. C.: No hay aún programa electoral.

D. L.: Sí, es el ideario del partido, con el que concurrimos a las elecciones.

J. C.: Bien sabes que el programa aún no está aprobado.

D. L.: Me asombra que digas que no conoces el programa.

J. C.: Es que todavía no he oído una sola idea sobre sanidad, educación, servicios sociales...

Público': Pues ahora pueden desgranarlas. Por ejemplo, ¿hay diferencias en sanidad?

J. C.: En sanidad, Tomás defiende por encima de cualquier circunstancia la sanidad pública. Por eso ha propuesto que haya una serie de centros concertados donde en brevísimo plazo se le dé un diagnóstico al paciente. Yo no sé qué es lo que está proponiendo Trinidad.

D. L.: Pues todas las políticas sanitarias que se han llevado a cabo a lo largo y ancho de esta legislatura. Y no creo que estemos aquí para debatir sobre las políticas del Gobierno pero lo que sí tenemos claro es que el 100% de la sanidad tiene que ser pública. Y no sé cuál es el 14% que, según ha dicho Tomás Gómez, hay que privatizar, no sé cuáles deben tener gestión pública y en cuáles no importa que haya gestión privada. Como en el hospital de Parla [donde Tomás Gómez fue alcalde]. Esa es la propuesta, no de Trinidad Jiménez, sino la del PSOE.

J. C.: Tras las primarias se tendrá que abordar el programa.

D. L.: Lo del 14% no lo he dicho yo. Lo ha dicho Gómez.

J. C.: Pues a mí me gustaría saber qué opina David sobre el área única que impulsa Aguirre [el PSOE sostiene que el PP primará a los nuevos hospitales, de gestión privada] y desde luego parece que el Ministerio de Sanidad no ha sido lo suficientemente contundente respecto a eso.

D. L.: ¿La sanidad no tiene que ser 100% pública?

J. C.: Sin lugar a dudas.

D. L.: ¿Y por qué se habla entonces de privatizar el 14% ?

J. C.: ¿Y el área única?

D. L.: Por supuesto que no tiene que existir. Y lo ha dicho Trinidad por activa y por pasiva. Pero insisto: ¿qué 14% se tiene que privatizar?

J. C.: Nada se va a privatizar.

D. L.: Me alegro mucho. Ya me habría gustado que todos los hospitales hubieran sido de gestión pública. A ti también. Incluso el de Parla.

J. C.: Claro.

D. L.: Todos. Pero lo que tengo claro es que nuestra rival es Esperanza Aguirre.

J. C.: Totalmente de acuerdo.

Público': ¿Se cerrará la fisura tras las primarias?

D. L.: Gane quien gane, el partido tiene que estar como una piña. Una vez celebradas las primarias, nuestra vocación es la de integrar, sumar.

J. C.: Aquí no sobra nadie. Y espero que este proceso público sirva para que haya más madrileños que se sumen al proyecto socialista.

Público': ¿Llevará quien gane a su rival como número dos o tres en las elecciones?

D. L.: Ambos lo han dicho.

J. C.: Sí, es así.

Público': ¿Se cumplirá?

J. C.: Sí, creo

D. L.: Como dijo Felipe González, hipotizar el futurible es complicado. Pero esa es la voluntad.