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Catalunya suprime pagos de la fecundación in vitro

La Generalitat ya no abonará los fármacos de pacientes de centros privados

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La Generalitat de Catalunya (CiU) dejará de garantizar a todas las mujeres el coste farmacológico de los tratamientos de fertilidad, como la fecundación in vitro. Motivado por la crisis y la escasez de recursos, el Departament de Salut ha decidido acabar con un plan pionero que desde 1997 costeaba los fármacos de los programas de fertilidad practicados también en centros privados. Esta factura, que ascendía cada año a nueve millones de euros, supondrá otro granito de arena dentro del recorte general de mil millones que la Administración autonómica aplica este año en el sistema público de salud.

Así, a partir de ahora la Generalitat sólo asumirá el pago de las facturas que generen los pacientes de los tres centros públicos Hospital Clínic, Sant Pau y Vall d'Hebron que ofrecen programas de reproducción asistida y que cada año tratan a un millar de personas. Los centros privados efectúan cada año un total de 6.500 tratamientos de este tipo, posiblemente por la subvención parcial que ahora desaparecerá.

La Administración ahorrará así nueve millones de factura farmacéutica

Aquellos ciudadanos que opten por centros privados por motivos de preferencia personal o para sortear las largas listas de espera deberán asumir el coste total del programa, ya que la Conselleria ya no reembolsará los fármacos. La única excepción serán aquellas personas que ya han iniciado el programa, que podrán cobrar igualmente.

Hasta ahora Catalunya era la única comunidad que financiaba los fármacos de estos tratamientos cuando se efectuaban fuera de la red pública de salud. No obstante, a la hora de recortar la Comunidad de Madrid (PP) ya se planteó en un documento interno que salió a la luz en febrero eliminar o establecer copagos en la reproducción asistida. En el documento se hacía un estudio de costes y se valoraba la exclusión de los programas de fertilidad de la cartera pública 'o, al menos, la participación de los pacientes en el pago', informa Antonio González. Los motivos eran que esta prestación 'no responde a necesidades de salud', sino de tipo social, que su eficacia es 'limitada' y que es un tratamiento 'muy caro', entre otras razones.

Esa reflexión no figura de momento en la lista de prioridades de la Generalitat, si bien en las últimas semanas suenan con fuerza las voces que abogan por extender el copago a todo el sistema y no restringirlo al gasto en farmacia. Sin ir más lejos, la patronal sanitaria, la Unió Catalana d'Hospitals, presentó ayer cien propuestas en las que se propone avanzar en ese sentido, además de reducir la cartera de prestaciones gratuitas del servicio público. Así, los servicios que salieran del catálogo serían asumidos por mutuas y aseguradoras privadas.