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Cayo Lara evita culpar a los sindicatos del pacto social

El coordinador aduce en su informe al Consejo que el acuerdo "forma parte de una lógica sindical que tiene su sentido" // Sí subraya que algunos pactos no son "muy buenos" para los trabajadores y que IU "no compra ni

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Crítica dura, durísima al acuerdo social. Y en todas sus vertientes, no sólo en la que concierne a la reforma de las pensiones. Todo ello sin agredir a los sindicatos. Es la posición adoptada por Izquierda Unida durante toda la última semana, especialmente a partir del domingo 30 y el lunes 31 de enero. Y la consagrará definitivamente hoy el máximo órgano de dirección, el Consejo Político Federal, formado por 180 miembros, tras analizar el informe del coordinador, de 11 páginas y al que ha tenido acceso Público.

Cayo Lara cree que el resultado del pacto –“Más años de trabajo, más años de cotización y menores pensiones”– es el objetivo perseguido por “PP, PSOE y los nacionalistas de derechas'. La propia redacción del apartado ya confirma que los sindicatos, para la federación, quedan exentos de toda responsabilidad, aunque ellos mismos han firmado, junto la patronal y el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, el acuerdo. La foto se solemnizó el pasado miércoles en la Moncloa

El líder enfatiza que el único culpable de la orientación económica, que “impide una salida social” a la crisis es “el Gobierno'. Es el Ejecutivo quien está programando el 'desmantelamiento del Estado del bienestar' y el fin de las 'conquistas de los trabajadores'. A las centrales apenas las nombra en su informe. Simplemente advierte que el pacto “parte de una lógica sindical que tiene su sentido y su metodología propia de toma de acuerdos en las asambleas de trabajadores y en las estructuras sindicales”. La lógica es evidente: 'Cayo no puede caer en el error de fustigar a los sindicatos, y no lo hará', previene un miembro de la ejecutiva, y no precisamente de la familia del coordinador. La razón es que IU sigue necesitando la complicidad de las centrales para fortalecer política y electoralmente la federación. Por tanto, seguirá diferenciando entre esa 'lógica sindical' y la lógica política. Y haciéndolas compatibles. Sin embargo, los próximos a Gaspar Llamazares (IU Abierta) consideran que IU no debe oponerse tan frontalmente al acuerdo, pues a fin de cuentas ha sido respaldado por aplastante mayoría por las bases sindicales.

No obstante, Lara sí lanza algunos avisos en clave, sin apuntar directamente a CCOO y UGT. Primero, este: “IU no compra ni comprará los fundamentos neoliberales de las políticas del Gobierno”, porque cree que 'es posible superar el neoliberalismo y derrotarle política e ideológicamente'. También alerta de que la paz social procurada por las centrales les protegerá poco: los defensores del neoliberalismo 'van a por todas y nadie debería confundirse; la ofensiva contra los sindicatos de clase se va a recrudecer'. Luego recuerda que “los trabajadores” no tienen “muy buena experiencia con algunos pactos”, pues “el llamado consenso ha servido, en no pocas ocasiones, para hacer retroceder derechos” sociales. '¿Para cuándo el consenso para la reforma fiscal progresiva que necesita este país para financiar la salida de la crisis? ¿Para cuándo el consenso para crear una banca pública que haga llegar el crédito a las empresas y familias?'. 

El líder desplaza todas las culpas al Gobierno, al PP y a los nacionalistas

En lo que Lara se detiene más es en la explicación del rechazo de IU a la reforma de las pensiones. Utiliza argumentos de sobra conocidos: el sistema 'no está en riesgo' hoy en día, puesto que la Seguridad Social sigue en superávit y el Fondo de Reserva dispone de 64.001,72 millones de euros; la modificación está hecha para beneficiar a los fondos privados de pensiones y, con este pacto, se crea en la práctica un modelo 'de dos velocidades' (uno, para los que tengan prestaciones 'recortadas y precarias' y otros para los que disfruten de altos salarios y puegan pagar un plan complementario). Así las cosas, Lara calcula que se dibuja un horizonte dominado por el 'empobrecimiento general de los trabajadores actuales cuando lleguen a ser pensionistas' y 'un incremento de la desigualdad social'.

A su juicio, el Ejecutivo debería haberse preocupado más por la mejora de los ingresos, mediante la creación de empleo, la incentivación de la incorporación de la mujer al trabajo en igualdad de condiciones, la elevación de los salarios y la productividad y la lucha del fraude fiscal. En cualquier caso, insiste en que ningún partido había planteado en 2008 la reforma de las pensiones, para que los ciudadanos hubieran podido decidir con su voto. Promete que IU llevará su propia propuesta para las generales de 2012. 

Anuncia enmienda de totalidad para cuando la reforma llegue al Congreso

A continuación, el coordinador define la posición de IU: bajo ningún concepto 'apoyará política y parlamentariamente' la reforma y, de hecho, presentará una enmienda a la totalidad cuando el proyecto de ley llegue al Congreso. Recuerda cuáles son las líneas rojas: el esquema actual, el 65-35-15: 65 años de edad legal de retiro, 35 años para cobrar el 100% de la pensión y 15 años para el cómputo.

Después, el líder de IU abre el objetivo y describe una vez más 'la coincidencia del gran capital, PP y PSOE'. En ese punto subraya las pretensiones de la canciller alemana, Angela Merkel, que busca desligar salarios e IPC o fijar en las respectivas constituciones el techo de déficit. Es 'otra vuelta de tuerca' sobre los trabajadores, señala, una forma de 'dictar a las soberanías nacionales lo que deben hacer para garantizar la acumulación de capital desmontando el modelo social europeo'. 

Proyecta una visión negativa del conjunto del acuerdo a tres bandas

La visión negativa sobre la reforma de las pensiones se proyecta sobre el resto del pacto. Lara puntualiza que IU no comparte las subvenciones a la contratación temporal de jóvenes, pone pegas al modelo austriaco –'en la práctica lleva a que sean los propios trabajadores los que se paguen su propio despido y financien su movilidad'–, reclama que los cambios en el modelo productivo no sean 'meramente técnicos' y que afecten a los 'fundamentos' del mismo. Es decir, que se introduzca la 'planificación democrática' en la empresa y los trabajadores participen de la gestión. Sí ve 'positiva' la 'aplicación de un modelo de atención personalizada' a los parados. 

En cuanto a las propuestas, Lara retoma su oferta de un plan especial contra el fracaso escolar (que haga que los jóvenes 'recuperen' una formación básica y una 'titulación adecuada') o la firme apuesta por la banca pública. Vistas las dificultades que atraviesan algunas cajas de ahorros, plantea un itinerario de rescate: saneamiento de las entidades en apuros y enajenación de sus activos, que pasarían a ser gestionados por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI); venta o puesta en alquiler de las viviendas embargadas; mantenimiento de la vinculación a las comunidades y aprobación de una nueva Ley de Cajas que 'garantice su gestión pública y democrática' y prohíba que se dediquen a cualquier actividad especulativa, para centrarse en la concesión de créditos a pymes, autónomos y familias. 

Hoy se someterá a votación el informe del coordinador federal, pero también el documento de estrategia electoral elaborado por el dirigente Ramón Luque y el programa marco de los comicios del 22-M preparado por la responsable del área, Marga Ferré. Por ello Cayo Lara da apenas unas pinceladas en su propio texto. Uno, remarca 'la validez del discurso de IU federal en todos los terrenos', pues IU 'es la única fuerza de carácter estatal que defiende claramente políticas alternativas. Dos, incide en que la prioridad debe ser vender la federación como el muro frente al neoliberalismo, pues es la mejor fórmula para identificar ante los ciudadanos 'la coincidencia entre PSOE y PP'. Tres, que está en juego 'la hegemonía en el terreno de la izquierda', entre el 'social-liberalismo' del partido de Zapatero y la izquierda que representa IU. 

El coordinador cierra su informe con la llamada a la movilización: protesta frente a la crisis, impulso de una plataforma para la creación de un 'bloque social antineoliberal', campaña de explicación del rechazo al acuerdo de pensiones, apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular promovida por CCOO y UGT contra la reforma laboral. Además, Lara se compromete a 'examinar en lo concreto' las propuestas que se derivan del pacto social y que irán tomando cuerpo en el Congreso.