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Cayo Lara en la Moncloa: "¿Qué te pasa, Zapatero?"

El líder de IU manifiesta la distancia con el presidente en su segunda entrevista // Relata que la charla fue "franca y sincera", pero sin posibilidad de acuerdos sobre la crisis

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Un diálogo de sordos. Un mero “intercambio de pareceres”, como describieron después fuentes del Gobierno. Un canje de puntos de vista sobre la crisis, pero sin posibilidad alguna de acuerdo. Fue todo lo que dio de sí la hora y veinte minutos de charla que mantuvieron José Luis Rodríguez Zapatero y Cayo Lara ayer miércoles. Era su segunda entrevista en la Moncloa y se saldó como la primera, sin pactos y con la manifestación patente de que el PSOE e Izquierda Unida ocupan órbitas distintas. Y lejanas.

“¿Qué te pasa, Zapatero?”. La pregunta del coordinador federal abrió la conversación con el jefe del Ejecutivo. Una actualización del Quo vadis? Y era el calco, explicó luego Lara, de la cuestión que le planteó tiempo atrás “un joven, quizá un votante del PSOE”. La pregunta era como el trasunto del difícil diálogo entre ambos. Un síntoma de que IU no ve en Zapatero sombra de progresismo, sino de mero ejecutor de “políticas neoliberales”. “Nada tiene que ver su Gobierno con su discurso de investidura [en 2008]', resumió.

A partir de esa apelación, se desplegó una reunión “franca y sincera”, “ni más ni menos tensa” que la cita anterior, el 20 de abril de 2009, en palabras del líder de IU. Uno y otro defendieron sus posiciones. El presidente justificó la necesidad de la reformas para adelgazar el déficit. “No había otro camino”, le vino a expresar.

El presidente no pide a Lara que se sume al pacto con CEOE y los sindicatos

Lara le repasó todas las medidas de “ajuste duro”: el tijeretazo de mayo, la reforma laboral, los Presupuestos de 2011... y “el pensionazo”. Un pin en su chaqueta con la señal de “prohibido jubilarse a los 67 años” sintetizaba la total discrepancia. El líder de IU exigió a Zapatero que no llevase al Congreso el proyecto de ley de las pensiones, ya que “no es necesario” cambiar el sistema hoy y no se incluyó en el programa electoral del PSOE para los comicios generales del 9 de marzo de 2008.

Como el Ejecutivo sí presentará la reforma, IU defenderá su enmienda de totalidad. Dejó claro que “no hay negociación ni discusión posible” en este tema. El presidente no pidió a Lara que se sume al pacto ni tampoco “hizo ostentación” del acuerdo con sindicatos y patronal, según ampliaron en el entorno del coordinador.

El coordinador lleva al Gobierno un listado de recetas para 'una salida social' a la crisis

En su carpetilla roja, como en la cumbre anterior, Lara llevaba las propuestas de IU para “una salida social a la crisis”. Versaban sobre 'empleo, empleo y empleo', banca pública, inversiones, liquidez para pymes, autónomos y familias, reforma fiscal progresiva, lucha contra la economía sumergida... Básicamente, las mismas medidas que presentó a Zapatero en 2009 y un resumen de las 104 que esgrimió durante los Pactos de Zurbano el año pasado.

De todas las iniciativas, el jefe del Ejecutivo se mostró “interesado” en una: un programa de rehabilitación de viviendas, con el que se podrían crear 700.000 empleos y gracias al cual el Estado recuperaría ingresos vía impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social. “Lo ha escuchado con atención. Pues tengamos la esperanza”, dijo Lara. Y sonó escéptico, sabedor de que en otras ocasiones las promesas del PSOE quedaron en humo. En cuanto a temas sociales, el coordinador insistió en que su formación apoyará todas aquellas que supongan ampliar derechos sociales y civiles. No será así con las que impliquen más 'ajuste duro'. 

La carpeta de elecciones 2011 apenas se tocó. Lara le expresó “con claridad” que la sociedad “castigará a los gobiernos del PSOE” el 22 de mayo y que IU se disponía a “disputar” el voto de las bases socialistas. El presidente, relató más tarde la cúpula de la federación, se mostró “consciente” de la impopularidad de sus medidas y del posible varapalo en las urnas. No se habló, como en la vez anterior, de la conveniencia de que las ejecutivas de ambos partidos se reuniesen. De hecho, de aquella cita surgió el tête à tête en Ferraz en abril de 2010.  

Lara advierte al jefe del Ejecutivo de que los ciudadanos castigarán en las urnas su política

De pactos poselectorales, lo previsible: se analizarán “siempre según el programa”, precisó el coordinador. Hubo hueco asimismo para la reforma de la ley electoral, que ya ha sido aprobada sin que se ajuste la proporcionalidad del sistema. El líder de IU le reprochó a Zapatero que incumpliera su promesa y desoyera el informe del Consejo de Estado. “El que falta a su palabra, a más ya no puede faltar”, le recriminó.

Lara no se sintió “decepcionado” ni “frustrado”. Sabía qué le esperaba en la Moncloa. De hecho, en su equipo ya habían preparado con antelación la rueda de prensa y, tras la cita, decidieron 'no cambiar ni una coma', a la vista de que todo había discurrido según lo esperado. El coordinador iba “convencido” de que Zapatero –al que definió como un “gran optimista”– defendería su hoja de ruta y que no la rectificaría. “Nosotros también seguiremos con la nuestra. Aquí está la izquierda”, proclamó.

El líder de IU no se sintió 'frustrado' y aseguró que seguiría con su hoja de ruta

Hay otra prueba más de la frialdad entre IU y el PSOE. Ni siquiera hubo foto en la escalinata del palacio. Según el Ejecutivo, no por “nada raro”, sino porque “Cayo llegó antes” que el presidente y algo antes de la hora prevista, a las 17 horas. Lara, en público, quitó hierro al gesto: “No tiene valor. Importa más el contenido que el continente”. Sin embargo, IU no podía ocultar que se sentía molesta. En la dirección recordaban que Zapatero recibió al coordinador en 2009 en la entrada. Y así sucedió en todos los encuentros con el ex coordinador Gaspar Llamazares y también en las citas con este y con Joan Herrera, entonces portavoz de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) en el Congreso. “En todo caso, define más al anfitrión que al invitado”, alegaban con cierta sensación de amargura.

Fuentes de la Moncloa resaltaron que la reunión había sido “cordial y agradable”. Ajustada a lo esperado, a una contraposición de opiniones, a la expresión de una “discrepancia educada”. Y dieron por bueno el relato de la cita que ofreció Lara.

El propio Gobierno entendió como “protocolaria” la entrevista de ayer, porque IU la había pedido en agosto de 2010 y el Gabinete del presidente la había rechazado en septiembre por razones de agenda. Así que el guión no podía dar para mucho más.


La iniciativa a estudio //  IU plantea que el Gobierno subvencione el 25% de las reformas en viviendas. Le costaría 5.000 millones. Las familias pondrían otros 15.000 millones. Se crearían 700.000 empleos, y el Estado y los ayuntamientos –a los que revertirían los impuestos por obras– recuperarían dinero. Como explicó ayer Cayo Lara, no se trata de 'otro plan E', pues la iniciativa de IU favorecería 'no  a las grandes empresas', sino a las familias y a los obreros de la construcción. 

Las medidas en pie // IU pidió mantener el modelo de pensiones actual (65-35-15: esto es, 65 años como edad de retiro, 35 años para cobrar la jubilación máxima y 15 para el periodo de cómputo) e impulsar la economía real. Así, ofreció un plan de empleo y formación para parados de larga duración –en colaboración con los ayuntamientos, y que combine el trabajo en actividades complementarias 'útiles para la comunidad y la formación', con un sueldo de 700 euros netos al mes–, un programa de empleo juvenil hasta los 35 años (subvencionando las cotizaciones a la Seguridad Social, pero siempre que sean contratos indefinidos) y otro de liquidez para pymes, 'garantizando los créditos necesarios y el pago inmediato de las deudas de las administraciones públicas.

Lara también abogó por un plan de inversiones en infraestructuras de proximidad, intensivas en mano de obra, otro de reforestación y regeneración de cauces y riberas y un mayor reparto del trabajo, generalizando la jornada de 35 horas, empezando por los funcionarios.

Otras medidas ofertadas fueron la transformación de las cajas de ahorros en banca pública, la rectificación de la jornada laboral, la aprobación de las reformas de las leyes de Bases del Régimen Local y de Haciendas Locales, y también la revisión de la Ley Hipotecaria y del Código Civil, para permitir la dación en pago. Asimismo, IU propuso la limitación de los salarios en todas las aministraciones públicas –para que ningún funcionario ni cargo público cobre más que el presidente del Gobierno–, la aprobación de una fiscalidad progresiva, la modificación 'democrática' de la reforma electoral y la 'apertura de una mesa de negociación' para el cambio del modelo productivo.