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Chacón se postula en el PSOE para una oposición "firme"

Presenta la coherencia como seña de identidad de su candidatura: "Si decimos primarias, hacemos primarias; si izquierda, hacemos izquierda"

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Carme Chacón convirtió este sábado su postulación oficial como candidata a la Secretaría General del PSOE en un ensayo general para ejercer el liderazgo de la oposición, dedicando más tiempo a denunciar el 'enorme engaño' de Mariano Rajoy y a esbozar las líneas maestras con las que acometería esa tarea que al manual orgánico para asumir la dirección del partido. Frente a la divisa de 'cambio y unidad' con la que se presentó la semana pasada el otro aspirante oficial, Alfredo Pérez Rubalcaba, la exministra enarboló la bandera de 'la coherencia', en un mensaje dirigido hacia adentro, a la militancia, y también hacia afuera, al conjunto de los ciudadanos. Y lo hizo con habilidad e inteligencia para transformar en fortalezas algunas de las peculiaridades que sus detractores presentan como debilidades.

'Nuestro partido necesita iniciar ya un nuevo rumbo político y abrir un tiempo nuevo. Y para hacerlo, por encima de todo, necesita coherencia', dijo como preludio al señalamiento de tres ejemplos con los que, ante la inevitable proximidad ideológica entre los candidatos de un mismo partido, quiso marcar diferencias nítidas con Rubalcaba.

Así: 'Debemos decir lo mismo en todas partes y, lo que es más importante, debemos hacer lo que decimos y decir lo que hacemos. Si decimos primarias, hacemos primarias; si decimos izquierda, hacemos izquierda; y decimos lo mismo en todas partes y en cada sitio con su acento, porque somos el partido que más se parece a España'.

Con esta reivindicación de la España plural marcaba distancias con el uniformismo que transmite la expresión 'partido nacional' utilizada por Rubalcaba, al tiempo que se presentaba como una encarnación personal de esa idea política por el mestizaje de su origen catalán y su ascendencia andaluza, castellana y aragonesa. Y con la evocación de las fallidas primarias para elegir al candidato para las elecciones del 20-N, recordaba que hace siete meses dio 'un paso atrás' porque sólo tiene 'miedo' a una cosa: 'Hacer daño a mi partido'. Entonces el riesgo era la división y ahora, 'lo que más daño' les haría sería no moverse, 'no hacer nada, el inmovilismo'. De paso, dejó un elogio envenenado para el otro aspirante: 'Alfredo Pérez Rubalcaba, el mejor ministro del Interior que ha tenido nunca España'.

Advierte a su partido de que lo más perjudicial es 'el inmovilismo'

Consciente de que no puede competir con Rubalcaba en transmitir 'seguridad', algo que se atribuye como un valor probado al exvicepresidente del Gobierno, Chacón le echó pasión. Fue el suyo un discurso marcado en su arranque y en su final por la reivindicación del 'orgullo socialista', que le dio pie para defender la figura de José Luis Rodríguez Zapatero y para proclamar que, como en otras ocasiones, el PSOE renacerá de sus cenizas. 'Yo no me rindo. Soy testaruda e inconformista. Debemos hacer autocrítica de nuestra derrota, pero no para flagelarnos, sino para levantarnos, porque España necesita un PSOE fuerte'.

Fue esta consideración la que le dio pie para esbozar el que sería su modelo, y su estilo, de oposición. Lo resumió en 'responsable y firme', pero la mejor explicación fue el análisis que hizo de las primeras dos semanas de Gobierno del PP: 'En tan sólo 15 días han dejado al descubierto que todo fue un enorme engaño. Decían que subir impuestos genera paro y han dado un hachazo fiscal a los trabajadores y las clases medias. Es un atropello y no decían la verdad. Si no son solventes ni sinceros, por lo menos que sean valientes, pero yo me pregunto: ¿Y dónde está Mariano Rajoy?'.

Elogia a Rubalcaba como «el mejor» ministro del Interior que ha tenido España

Chacón subrayó que si en 2007 alguien hubiera invertido mil euros siguiendo los consejos del ministro de Economía, el ex-Lheman Brothers Luis de Guindos, hoy sólo tendría 30. Recordó que el nuevo director de la Policía, Ignacio Cosidó, se pasó el último año 'calumniando a la Policía'. Y rememoró que la ministra de Sanidad e Igualdad, Ana Mato, es la misma persona que en 2008 dijo que los niños andaluces son 'prácticamente analfabetos'.

Prometió hacer, si gana el 38º Congreso, una oposición 'firme' en defensa del Estado del bienestar, de una economía más innovadora, de un sistema fiscal 'justo y redistributivo' y de unas instituciones 'que no estén sometidas a los mercados'. Pero también se mostró 'dispuesta a acordar' para crear empleo y mejorar la eficacia de la Administración, y a 'arrimar el hombro' para fortalecer España en la UE.

Chacón coincidió con Ru-balcaba en defender 'un ritmo distinto y también una composición distinta' en el ajuste fiscal impuesto por la Unión Europea, sugiriendo que los plazos se amplíen hasta 2015 para evitar la recesión. Y, si el exvicepresidente le ha disputado la iniciativa de otras propuestas como las primarias abiertas a los simpatizantes, la exministra se apropió este sábado de una idea lanzada la víspera por aquel para establecer una 'base social' Rubalcaba habla de 'suelo social' que garantice unos derechos mínimos para todos los españoles en sanidad, educación y dependencia. Además, proclamó: 'Ni un paso atrás en derechos civiles y libertades'.

En Andalucía, donde está 'el corazón' del PSOE y donde el PSOE se juega en marzo conservar su último feudo, Chacón puso la gestión 'solvente y ética' del presidente autonómico, José Antonio Griñán, como modelo a seguir.

Para que el PSOE vuelva a gobernar, antes se tendrá que 'recargar', según la expresión utilizada este sábado por Chacón. Para eso, defendió la necesidad de 'abrir las puertas y ventanas' del partido a la sociedad y, al mismo tiempo, de que los socialistas estén 'presentes en la calle'. Y se ofreció para ponerse al frente de una 'dirección colegiada', que practique la 'deliberación libre y la acción unitaria'.

Es lo que llamó el espíritu de Olula, después de haber enfatizado que socialismo es sinónimo de rebeldía y de afán por cambiar las cosas.