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Chaves tanteó a Gómez su posible retirada como candidato por Madrid

El secretario regional se reafirma en su negativa y Zapatero aún no ha tomado una decisión

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La decisión sigue sin estar tomada, pero las presiones y los movimientos internos se acentúan y aceleran a medida que se acerca el momento de designar a los candidatos para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011.

Aunque el proceso oficial de presentación de los aspirantes a las presidencias autonómicas y municipios de más de 50.000 habitantes tendrá lugar entre el 6 y el 21 de septiembre, oficiosamente ya se da por seguro que el PSOE presentará como candidatos autonómicos a quienes son secretarios generales en cada comunidad, con las excepciones de Aragón -por voluntad propia de Marcelino Iglesias, que no optará a otro mandato-, Murcia y Madrid.

El conflicto está en Madrid porque el murciano Pedro Saura no plantearía obstáculo a su relevo como cartel electoral -lo ha sido dos veces- si emerge alguien con más posibilidades de ganar a Ramón Valcárcel. Por el contrario, en la comunidad madrileña, el secretario regional, Tomás Gómez, está resuelto a llevar hasta el final su candidatura frente a quienes, desde la ejecutiva federal, intentan que ceda el cartel electoral a la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, que se mantiene al margen de este pulso.

El presidente del PSOE, Manuel Chaves, sondeó el pasado día 15 la disposición de Gómez a ceder el paso a otro candidato, según ha podido confirmar Público en diversas fuentes socialistas. La conclusión de esa conversación de tanteo fue que tal disposición es nula y el secretario regional está decidido a medirse en un proceso de elecciones primarias si desde la ejecutiva federal se impulsara otra candidatura.

Jiménez quitaría la mayoría absoluta a Aguirre, según un sondeo del PSOE 

Gómez, como viene haciendo desde hace meses, respondió a la presión de quienes intentan que renuncie a la candidatura electoral trasladando al ámbito público un posible conflicto.

Así, dos días después de la conversación con Chaves, aprovechó la reunión del comité federal del PSOE para buscar la complicidad de otros secretarios generales y declarar a los medios de comunicación que no tiene 'ninguna duda' de que él será quien se enfrente a Esperanza Aguirre. De paso, recordó que obtuvo el 'apoyo mayoritario del 95%' del comité regional que convocó a finales de junio con el propósito de blindarse ante los intentos de desbancarle, para concluir que juzga 'improbable' que se presenten otros aspirantes.

El secretario general de los socialistas madrileños, que aún no ha tenido oportunidad de medirse electoralmente como candidato, permanece impermeable a los argumentos de quienes intentan convencerle para que acepte un modelo de bicefalia, conservando la dirección del partido y cediendo el cartel electoral.

El PSOE, según ha podido saber este periódico, dispone de una encuesta en la que Trinidad Jiménez, que fue candidata a la alcaldía de la capital en 2003, aventaja de forma muy notable a Gómez en todos los indicadores, hasta el punto de que con la ministra de candidata se pronostica la pérdida de la mayoría absoluta del PP.

La ministra de Sanidad se mantiene al margen del pulso 

La ministra lo supera en más de 30 puntos en el grado de preferencia como candidata socialista y reduce a tan sólo dos puntos la ventaja de Esperanza Aguirre como presidenta preferida por los madrileños, distancia que se dispara hasta 20 puntos cuando el contrincante por el que se pregunta es Gómez.

Madrid no sólo es el único gobierno autonómico que, según los estudios que maneja el PSOE, podría arrebatarse al PP en 2011. Además, según esas encuestas, Jiménez frenaría el avance del partido de Rosa Díez, cuya consolidación preocupa especialmente con vistas a las elecciones generales de 2012.

La última palabra la tendrá José Luis Rodríguez Zapatero, pero el secretario general del PSOE aún no ha tomado una decisión, según coinciden en señalar todas las fuentes consultadas. Ante la negativa de Gómez a ceder el paso a otro candidato, Zapatero tendrá que sopesar el coste de provocar un cisma en una federación a la que ya impuso en dos ocasiones, y sin éxito electoral, al candidato municipal -Trinidad Jiménez y Miguel Sebastián-.

Las apuestas están divididas. Para quienes defienden la candidatura de Gómez, Zapatero no puede arriesgarse a otro fracaso enfrentándose al secretario regional ni provocar unas primarias en las que, aunque pueden participar todos los militantes, habitualmente predomina en el voto el sentido clientelar. Para quienes reclaman otra candidatura, 'no se puede ganar si no se transmite el deseo de ganar y Madrid es demasiado importante'.

Si la candidatura para la Comunidad de Madrid está sin decidir, la que se presentará para el ayuntamiento de la capital 'ni se ha hablado todavía', según las fuentes consultadas. No obstante, en los círculos socialistas han vuelto a resurgir con fuerza dos nombres: el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky.

Tomás Gómez no demuestra especial ilusión en la candidatura del actual portavoz municipal, David Lucas, ya que preferiría a alguien con mayor proyección que reforzara su propio cartel como candidato autonómico. De hecho, la posibilidad de que el candidato municipal pudiera ser Gabilondo fue idea suya antes de que el ex rector universitario fuera nombrado ministro, pero el titular de Educación no quiere ni oír hablar de esa posibilidad.

Lissavetzky, estrechamente vinculado a Alfredo Pérez Rubalcaba, fue secretario general del PSOE de Madrid y su nombre es uno de los que aparece de manera recurrente cuando se habla de posibles candidatos. En 2003, el PSOE presentó a Trinidad Jiménez y cuatro años más tarde, tras las sucesivas negativas de, entre otros, José Bono y María Teresa Fernández de la Vega, el candidato acabó siendo Miguel Sebastián, actual ministro de Industria. En ambos casos fueron decisiones personales de José Luis Rodríguez Zapatero.