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Las chicas también son rockeras

En apenas unas décadas, las mujeres han asumido un rol activo en la música moderna

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Si veo a una mujer en un grupo, creo que la mayoría de sus colegas la ven ante todo como un músico más. Ese es el mayor cumplido y el mayor logro por la que tantas luchamos y tan pocas conseguimos'. Así resume la música estadounidense Rickie Lee Jones el lugar que ocupan hoy las mujeres en la música moderna.

Atrás quedan los años en que ser mujer era un lastre para vivir de sus guitarras eléctricas, su voz y sus composiciones. 'Sólo eras una mujer intentando trabajar en un negocio de hombres. Cada promotor, cada representante de una emisora de radio, cada mánager era un hombre. La banda eran hombres...'. En este mundo se desenvolvió Lee Jones, que despuntó en la década de 1980, según relata en el prólogo del libro Mujer y música (66rpm), en el que el crítico musical Toni Castarnado analiza la aportación femenina a la música a través de 144 artistas.

Las integrantes de Boat Beam reivindican un espacio femenino

Patti Smith es uno de esos iconos, entre los que también figuran artistas de la talla de Janis Joplin, Nina Simone, Cat Power, Joan Baez, Ella Fritgerald, Billie Holiday y las españolas Christina Rosenvinge y Mala Rodríguez. Smith, autora además de la introducción de la publicación, destaca en este apartado que las mujeres músico de ahora están 'mejor preparadas' que las de su época. No obstante, defiende una diferencia, a su juicio, insalvable con los hombres: 'Creo que al final lo más importante para una mujer no es si eres o no eres una artista. No creo que sea distinto pertenecer a un género humano u a otro cuando eres músico o escritor, lo que de verdad importa es ser madre. Esa es la gran diferencia existente entre hombres y mujeres'.

Castarnado considera que el papel de la mujer en la música 'popular' (separada de la clásica) continúa silenciado. Y, como prueba de ello, plantea: '¿Acaso tendría sentido un libro que se titulara Hombre y música?'. Castarnado aplaude 'que la mujer ha avanzado', pero recuerda que 'aún queda mucho para la igualdad'.

'Es hora de que los chicos sean una de las chicas', dice Rickie Lee Jones

En efecto, los tiempos han cambiado, pero el poso de décadas del rol femenino de ama de casa aún pesa. De una u otra forma. Para Christina Rosenvinge, a las mujeres músicas hoy en día aún les falta coraje. 'Todavía me encuentro con chicas a las que les cuesta dar el paso de ser músicos, que no se atreven por el simple hecho de ser mujeres, y a mí eso me preocupa. ¿Por qué no hay chicas que sean críticas? ¿Por qué no hay tampoco chicas que sean técnicos de sonido? Eso daría para muchas teorías', aseguró en una entrevista reciente a Castarnado. 'En mi caso, a un nivel profesional, me siento más cerca de la música que hacen los hombres. Sólo hay que ver la lista de músicos españoles con los que colaboro. Mi banda es íntegramente masculina, pero defiendo y apoyo que haya más mujeres', asegura.

Joséphine Ayling tampoco quería un grupo femenino. Pertenece a una nueva hornada de músicas y desde que empezó a subirse a los escenarios, en su Australia natal, siempre había tocado con chicos. 'No quería tener un grupo sólo de chicas', asegura en Madrid, donde vive y donde nació el grupo que lidera, Boat Beam. Explica que la mayoría de los grupos de mujeres son productos hechos a medida y con una más que dudosa calidad musical. Y ella quería huir de un posible encasillamiento.

Pero cuando llegó a Madrid y empezó a tocar con la violonchelista madrileña Aurora Aroca, esta idea se borró. Antes, en 2008, había empezado a crear y tocar con la violista estadounidense Alisha Buttke, que, como Aurora, venía del mundo del conservatorio. Las tres consiguieron fusionar la guitarra eléctrica con los intrumentos de cuerda clásicos.

La experiencia fue tan enriquecedora Boat Beam acaba de sacar al mercado su segundo disco, Reincarnation, que Josephine defiende ahora que el grupo lo integren tres chicas. 'Hay tantos grupos de sólo chicos que hay que equilibrarlo', defiende. Lo mismo ocurre con los festivales de música. Boat Beam ha tocado en el Primavera Sound y el BAM, en Barcelona, y ha hecho giras por Japón, Escocia y Vietnam. Ellas son la excepción. Estas músicas de hoy no se han sentido discriminadas, pero creen que ha llegado la hora de ir más allá. De creérselo. 'La mayoría de grupos que tocan son de hombres', coinciden. Por eso reivindican los festivales con grupos femeninos.

Jósephine cambió radicalmente su perspectiva. Y como ella, la inmensa parte de la sociedad. Ese es el camino. Y con esa idea concluye también Lee Jones el prólogo del libro: 'Es hora de invitar a los chicos a que sean una de las chicas'.