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Cinco candidatos pelean por el liderazgo de IU

El pulso entre las diversas corrientes de Izquierda Unida se prolongó hasta la madrugada // El único consenso que existía ayer es que la dirección deberá ser compartida, colegiada y plural

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'La noche es joven', decía el sábado Rosa Aguilar. La mujer de todas las quinielas que se excluye de ellas. La misma mujer que también añadía anoche, como todos sus compañeros y con resignación casi cristiana, 'todo es posible'. Y era así. A última hora de ayer el melón estaba abierto por todos los lados. Y el traje del coordinador general de Izquierda Unida, sin hacer.

El escollo seguía ahí, inmóvil, desde la apertura de la IX Asamblea Federal de la federación, la más decisiva de su historia. Se sucedieron contactos cada minuto, en varias direcciones. Salieron y entraron de las quinielas incluso dos candidatos que despiertan menos recelos, el murciano José Antonio Pujante y el balear Eberhard Grosske.

Nada se cerró por recelos, titubeos y desconfianzas. Porque al fin y al cabo, como alegaba ayer una dirigente andaluza, 'armar el consenso desde las cenizas cuesta muchísimo construirlo'. De modo que la única solución era discutir hasta el amanecer. Aprovechar la tregua que el reglamento del cónclave ofrece: hoy, a las 10 de la mañana, acaba el plazo de presentación de las candidaturas al Consejo Político Federal (CPF), el máximo órgano entre asambleas.

El estado de desconcierto es tal que 'casi con toda seguridad', según varias fuentes consultadas, se registrarán hasta cinco listas. A las cuatro conocidas (Cayo Lara por el PCE; Inés Sabanés, por los gasparistas; Joan Josep Nuet, por la Nacional II y Juan Manuel Sánchez Gordillo, por el Colectivo de Unidad de Trabajadores) se sumaría una quinta de no alineados, encabezada muy probablemente por Manuel Monereo, uno de los ideólogos del PCE.

La madrugada de hoy iba a dar mucho de sí. Algunos gasparistas, no todos, aludían a la 'aproximación' con la Nacional II sobre la base de un aspirante distinto, en virtud del rechazo que Sabanés genera en la federación de Madrid, liderada por Ángel Pérez. Se pensaba en Pujante, Grosske y el navarro Félix Taberna, otro de los dirigentes sin aristas, incluso a ojos del PCE. Esa alianza, de cuajar, reeditaría el matrimonio que dejó la VIII Asamblea en 2004.

Habría cambios, no obstante, pues hay consenso general en que la dirección será compartida, colegiada y plural. Miembros de la Nacional II insistían en que no caben ententes a dos bandas... siempre que la persona que se ponga encima de la mesa no sea Aguilar, y eso anoche no estaba descartado porque uniría a las dos familias.

Aún cabe otra posibilidad: que se atasquen las conversaciones y se elija hoy a tres portavoces, uno de cada corriente, y a otras seis personas a modo de avanzadilla de la ejecutiva. La designación del coordinador se dejaría para más adelante.

 

J. Romero / I. Aduriz 

Pudo ser el tapado. El mirlo blanco que cada familia buscaba por los rincones de la federación. Él, José Antonio Pujante (Francia, 1964), el líder de IU en Murcia. Pudo haber sido el candidato a la coordinación general... y aún puede ser. Porque anoche nada podía darse por cerrado.
Desde primera hora, en los pasillos de la asamblea circulaba su nombre, propuesto por varios dirigentes, y con más fuerza por los gasparistas, pese a que Pujante es una de esas raras especies en IU, no alineado oficialmente con ningún sector aunque de ascendencia comunista y alejado de todas las corrientes en el proceso precongresual. “Nos parece una buena solución. No es de los nuestros, pero está trabajando por el consenso en Murcia y proyectando las políticas en una comunidad muy complicada”, razonaba un miembro de la cúpula saliente. La Nacional II también aceptaba la oferta. Pero más dudas suscitaba en el PCE. Para unos, Pujante es “un candidato excelente”. Otros no lo veían tan claro porque preferían a Cayo Lara, el aspirante oficialista. También se señalaba que el presunto candidato era remiso a dejar Murcia.

Pujante, casado y con dos hijos, fue dirigente de las Juventudes Comunistas de Murcia, miembro fundador de la Asociación de Estudiantes Progresistas y de la asociación universitaria Amacora. Actualmente, es maestro de instituto y líder murciano de la federación desde abril de 2005, año en que también ingresó en el Consejo Político Federal, y diputado autonómico desde 2007.