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CiU reduce un 10% los Presupuestos de la Generalitat

El partido de Artur Mas saca adelante la reducción del gasto con la ayuda, ya pactada, del Partido Popular

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Los Presupuestos de la Generalitat del 2011, los primeros de CiU, han sido aprobados por el Parlament, después de haber sido rechazadas las enmiendas parciales y tras contar CiU con la abstención, o el apoyo al articulado del PP mientras que el resto de grupos han votado en contra.

Las nuevas cuentas, que suponen una reducción del 10% respecto a los del año anterior, suman un total de 32.630 millones de euros. Con 2.680 millones menos, los presupuestos, que se sitúan al nivel del año 2007, pasarán a la historia por ser los primeros que disminuyen el gasto en relación con los ejercicios precedentes. Y, a pesar de ello, no se someten al deseable 1,3% del déficit, sino que se prevé un 2,66%. Los presupuestos aprobados son muy restrictivos y contemplan recortes en todos los departamentos de la Generalitat así como en las empresas públicas y organismos autónomos dependientes.

La aprobación, que no hubiera salido adelante sin el apoyo del PP, pactado el pasado 8 de julio, no ha gustado al resto de formaciones, que han votado en contra. Según la portavoz adjunta del grupo del PSC, Rocío Martínez Sampere, si su partido ha rechazado estos presupuestos 'no es porque en ellos haya recortes, sino por lo asimétricos e injustos que son', y ha subrayado que 'hacen daño a la economía catalana y a los servicios sociales que precisa el pueblo de Catalunya'.

En opinión del diputado de ICV-EUiA, Joan Boada, 'son unos presupuestos muy negativos para la mayoría de los ciudadanos pero no para todos, porque estoy seguro de que, a quienes tienen más dinero les gustan, ya que el Govern ha renunciado a que paguen más impuestos'. Respecto a las últimas declaraciones del presidente de la patronal, Boada ha recriminado que se hable en contra de los funcionarios, y ha pedido 'a los poderosos' de este país que 'dejen en paz a los trabajadores públicos'.

El grupo parlamentario de Joan Boada, ICV-EUiA, ha materializado su desaprobación una vez finalizada las votación y se ha levantado de sus escaños mostrando carteles contra los recortes del Gobierno de CiU en los que aparecían unas tijeras cercadas por el símbolo de prohibido. 

El diputado de ERC, Sergi de los Ríos, ha recordado que su partido ofreció un pacto a CiU alternativo al del PP, 'pero ha habido una elección' en favor de este último, por lo que considera que los ciudadanos deberían tomar nota de ello, ha indicado.

Después de enumerar los 'mínimos' que ERC ponía encima de la mesa para apoyar los Presupuestos, Sergi de los Ríos ha recalcado que los que han sido aprobados 'están centrados casi exclusivamente en la reducción del déficit y no exploran nuevas vías de ingresos'.

El líder de Ciutadans, Albert Rivera, ha asegurado que 'la calidad asistencial de los ciudadanos no es la que tenían', por lo que 'CiU está haciendo justo lo contrario de lo que se comprometió con sus votantes', y, después de criticar los criterios que guían la disminución del gasto público, ha dicho que no quería 'ser cómplice' de los recortes.

También ha colaborado en la aprobación el diputado del grupo mixto, Joan Laporta, que ha sido el único diputado, al margen de los miembros de CiU, que ha votado a favor. A pesar de ser concejal del grupo de Esquerra en el Ayuntamiento de Barcelona, Laporta ha afirmado que le ha movido la 'responsabilidad política', aunque el pacto CiU-PP, 'da ganas, efectivamente, de votar en contra', ha remachado.

En declaraciones a los periodistas tras el debate, el consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, ha celebrado la aprobación de unas cuentas que, ha reiterado, son 'excepcionales' por la situación de crisis y no las que al Gobierno de CiU le gustaría presentar.

La polémica se desató el pasado 14 de junio, cuando los diputados debatieron los presupuestos ahora aprobados. Los indignados, descontentos con el tipo de medidas que previsiblemente se adoptarían y después de lo ocurrido en el desalojo orquestado por el conseller del Interior, Felip Puig, con motivo de la final de la Champions, decidieron acampar en las inmediaciones del Parlament. Las reclamaciones de los indignados ante el debate para los presupuestos fueron calificadas de intolerables por los diputados, que tuvieron una entrada difícil al edificio. Increpados todos ellos a su llegada, muchos fueron rociados con spay y algunos, como el preident de la Generalitar, tuvieron que entrar en helicóptero.