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Los clubes de fumadores se libran de la Ley Antitabaco

IU denuncia que permitir el humo en esos locales públicos cerrados servirá de coladero para violar la norma. El Gobierno envió ayer al Congreso la proposición de ley con las nuevas restricciones

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El 'prohibido fumar' en todos los bares y restaurantes dio ayer un paso importante para convertirse en realidad. El Ministerio de Sanidad envió a los grupos parlamentarios el borrador de la proposición de ley con que pretende endurecer la Ley Antitabaco. El texto ya está registrado en la Cámara Baja.

Uno de los puntos más cuestionados de la proposición es que no impide fumar en los clubes de fumadores, locales usados como sede por asociaciones de fumadores. 'Es un espacio privado', justificó la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez. IU, que apoya la reforma, ya ha anunciado que presentará enmiendas para restringir el tabaco en estos espacios, que considera que pueden convertirse en un 'coladero'. El argumento de IU es que si se permite fumar en los clubes de fumadores, no se protegerá a los trabajadores contratados en ellos, el principal argumento del Gobierno para endurecer la norma. Sanidad calcula que entre 1.000 y 3.000 fumadores pasivos mueren al año por problemas derivados de respirar humo.

'Queremos que la ley sea más clara', aseguró ayer el portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares. Según explicó, su formación está dispuesta a dejar fumar en los clubes de fumadores siempre que no tengan empleados, no vendan comida, ni permitan la entrada a los niños. También defiende esta restricción el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) integrado por 38 organizaciones científicas y del ámbito sanitario. Preguntada por ello, la ministra justificó que 'al ser un espacio estrictamente privado, el trabajador puede elegir'.

El Gobierno tiene el apoyo necesario y ahora buscará el máximo consenso

Otro aspecto de la reforma que ya ha generado debate antes de presentarse en el Congreso es la posibilidad de prohibir fumar en parques infantiles y puertas de hospitales y colegios. IU y el CNPT reclaman que se impida. Sus razones no son médicas no existe evidencia científica sobre el daño del humo del tabaco en espacios abiertos, explican pero es una forma, insisten, de invisibilizar el tabaquismo, una forma de prevenir su consumo en los menores. Jiménez defendió el texto que ha llevado al Congreso y eludió pronunciarse sobre la aplicación de estas medidas.

Aunque presentará enmiendas, IU, al igual que ERC, apoya grosso modo el texto. 'Queremos estar en el puente de mando desde el principio', justificó Llamazares. Por ello acudió al acto en que la ministra anunció el inicio del trámite parlamentario de la reforma, coincidiendo con la celebración del Día Mundial Contra el Tabaco, que se celebró con dos días de retraso por problemas de agenda. También acudieron representantes de las principales sociedades médicas y la portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, Pilar Grande.

Jiménez se apresuró a presentar la iniciativa, un miércoles por la tarde (víspera de un puente festivo en Madrid), para posibilitar que el trámite de la proposición de ley cumpla los plazos planteados. El Congreso tomará en consideración el texto en el último pleno de este mes. A partir de ese momento, los partidos podrán empezar a presentar sus enmiendas. La ministra confía en que el debate parlamentario empiece la tercera semana de septiembre. El Gobierno espera que la reforma entre en vigor el próximo 1 de enero de 2011.

El Ejecutivo plantea que, una vez aprobada, la nueva ley se aplique de forma inmediata, por lo que no prevé ningún tipo de moratoria ni compensación económica para que los locales que hicieron reformas para adaptarse a la norma en vigor readapten sus espacios. Los empresarios hosteleros reclaman ese dinero ya que pronostican pérdidas millonarias. El portavoz de la CNPT, Rodrigo Córdoba, recordó que sólo un 2% de locales ha hecho reformas.

Sanidad insistió en que buscará que la ley salga adelante con el mayor consenso posible. Según aseguró Jiménez, los otros grupos parlamentarios 'están de acuerdo en tomar en consideración esta reforma. Seguro que se irán sumando'. La falta de acuerdo en 2005 ha sido el argumento con que el Gobierno ha justificado por qué, cuando entonces se aprobó la ley actual, no se optó ya por una prohibición total. Esta vez, el Ejecutivo confía en contar con el visto bueno de todos. Según explicó la ministra, el PP 'no se ha opuesto'.

El silencio de los conservadores, explicó Jiménez, se debe a que eran partidarios de tramitar el texto como un proyecto de ley, 'que necesitaría seguir un procedimiento que a estas alturas de la legislatura sería interminable', justificó. El Gobierno ha optado por una reforma con un articulado único.

Jiménez recordó que en la Comisión de Sanidad del Congreso todos los grupos propusieron una modificación de la norma en vigor. De todos modos, la ministra no se mostró angustiada ante la hipótesis de que, al final, el PP no apoye la reforma. 'Consenso no significa unanimidad', remarcó. Jiménez recordó asimismo que el Ejecutivo cuenta con los apoyos necesarios para sacar adelante la iniciativa.