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Coalición Valenciana y VOX serán los referentes de la ultraderecha regionalista para 2019 

La ultraderecha regionalista valenciana se vuelve a dividir, mientras los más radicales recuperan la marca  electoral fracasada en 2007 que lideró el falangista García Sentandreu, al tiempo que habrá acuerdos de colaboración mutua con VOX, ante las tres convocatorias electorales de 2019

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Imagen de los intervinientes en la convención de partidos de la extrema derecha regionalista valenciana.

Divididos y mal avenidos. Así es la ultraderecha regionalista valenciana, cainita y violenta, que pretende aprovechar la coyuntura que les ofrece un panorama político propicio, alentado oportunamente desde el poder desde donde se infunde el miedo a la “ruptura de España” por un supuesto expansionismo del independentismo y del nacionalismo catalán hacia otras comunidades autónomas.

Los partidos mayoritarios han estado inundando los medios de comunicación con mensajes apocalípticos para su propio beneficio que, en todo caso, han servido para despertar a la ultraderecha regionalista valenciana, que también ha visto una nueva oportunidad para intentar por enésima vez entrar las instituciones valencianas en 2019, sin el paraguas del Partido Popular.

Una de las principales organizaciones de la extrema derecha regionalista, la Coordinadora de Entitats Culturals del Regne de València, liderada por el abogado falangista Juan Garcia Sentandreu, fue de las primeras en convocar un acto para lanzar a bombo y platillo su gran operación, a la que ha denominado Convención 2018. Volvemos a tener una voz.

En este cónclave ultra regionalista, celebrado en uno de los mejores hoteles de la ciudad de Valencia, el propio Sentandreu y colaboradores, ha sido en esencia un foro de reflexión y análisis del panorama analizando a puerta abierta posibles alianzas electorales de cara a las próximas elecciones locales, autonómicas y europeas de 2019, sabedores que en solitario el fracaso está asegurado.

La coordinadora agrupa a pequeñas entidades y colectivos, algunos inactivos, y ha organizado las manifestaciones más importantes del regionalismo anti-catalanista celebradas en la capital. Juan García Sentandreu, bregado en proyectos fallidos, como ya ocurrió con Coalición Valenciana en 2007, participó recientemente en una comida informal convocada por España 2000 en Mislata, Valencia, a iniciativa de Jose Luís Roberto, con las mismas intenciones.

Recuperar Coalición Valenciana

Y precisamente, entre los acuerdos alcanzados por la Coordinadora, está la resucitación de la marca Coalición Valenciana, la organización que lideró Garcia Sentandreu y que cerró sus puertas hace once años. Tras analizar el histórico electoral valenciano la Convención de Valencia decidió anoche algo que ya tenían previsto de antemano, que la mejor opción para 2019 era recuperar el partido dormido heredero del GAV.

Según los acuerdos adoptados por esta plataforma anticatalanista “pensamos que la última fuerza política que obtuvo mayor respaldo social y electoral valencianista fue Coalición Valenciana”, y por ello “pese a sus 7 años de cese de actividades, la verdadera residenciaria del espíritu fundacional de la Coordinadora de Entidades Culturales del Reino de Valencia en cuyo seno se desarrolla esta Convención, debe ser con ella con la que retomemos este camino de nueva implantación social y de confluencia política”.

Imagen de los asistentes a la convención de partidos de la extrema derecha regionalista valenciana.

Así, como si fuera la resurrección de un Frankenstein instan al órgano gestor de Coalición Valenciana para que, “tras asumir estas conclusiones, proceda a la convocatoria de su Consejo y para la constitución de todos sus órganos para liderar la causa que propone esta Convención y establecer los pactos oportunos para hacerla realidad y que la sociedad valenciana vuelva a tener una opción netamente valenciana, que luche sin servidumbres, por la defensa del Reino y de la Nación”.

La recuperación de Coalición Valenciana es la vía de la integración de otros partidos y también el análisis de alianzas y colaboraciones con otras organizaciones afines. Entre ellas que la alianza se va a poner en marcha con otras formaciones y entidades regionalistas, según han sabido Público, pero también “consideraron imprescindible” alianzas con “partidos nacionales emergentes”, señalando en la convención a VOX que, al menos en el País Valenciano, ha estado detrás de los ultras regionalistas desde el minuto uno.

Som Valencians ya tiene alianza

Mientras la ultraderecha regionalista analizaba sus debilidades, amenazas, oportunidades y fortalezas, otros pequeños partidos liderados por “Som Valencians” lograba firmar la pasada semana sus preacuerdos de alianza electoral.
Este pequeño partido regionalista conservador, ideológicamente autodenominado liberal, poco amigo de las broncas, que aspira a recuperar el espíritu de Unión Valenciana, está liderado por el ingeniero de caminos Jaume Hurtado, cuya formación académica contrasta con la de líderes falleros y lideresas.

Llama la atención no obstante que el pacto de alianza suscrito por Som Valencians, que en las pasadas elecciones locales obtuvo 3.000 votos en la ciudad de Valencia, se encuentre un pequeño partido sin apenas vida política como Unió i Gemanía, y otro llamado Renovación Política (Re-Po), cuyo secretario general Jose Miguel Lluesma, vecino de Moncada y ex líder de Colación Valenciana es, al mismo tiempo, tesorero de Defenem Valencia, cuya jefa no escatima descalificaciones contra Som Valencians en las redes sociales.

Imagen de la convención de partidos de la extrema derecha regionalista valenciana.

Renovación Política (Re-Po) también es uno de los partidos firmantes, junto al cronista fallero Pepe Herrero, de la denuncia ante el juzgado de guardia Valencia el 8 de octubre de 2017, para impedir la celebración de la manifestación de la Diada del País Valencià, que el juez instructor desestimó. Como respuesta a esta negativa Herrero y su entorno difundieron la contra convocatoria a la manifestación autorizada, con la presencia de los nazis de Yomus, con los resultados por todos sabidos.

Respecto de los planes unitarios lanzados por España 2000 no hay noticias. No se sabe si finalmente se incorporaran al proyecto de Sentandreu junto al histórico líder del GAV, Manuel Latorre. Lo cierto que uno de los simpatizantes de España 2000, que al mismo tiempo es miembro de Defenem Valencia e identificado por las agresiones a los periodistas del “Diari Jornada” del 9 de octubre, también estuvo en la “convención” de García Sentandreu.

Muchos, pequeños y mal avenidos

Sin duda alguna la atomización de la ultraderecha valenciana es un hecho. Además de pequeños, se llevan a matar. Defienden desde el principio de la transición postulados estratégicos basados exclusivamente en la criminalización de “lo catalán” (también conocidos como blaveros), azuzados en sus inicios por la franquista Alianza Popular. En cada búsqueda por alcanzar la unidad, sus líderes recrean el mismo castigo eterno que Sísifo.

Para el profesor y sociólogo valenciano Vicent Flor las organizaciones blaveras “fueron reconducidas en los años 80 por Unión Valenciana, pero tras la desaparición de su líder su universo quedó fragmentado y desde entonces ninguno tiene capacidad alguna de éxito electoral”.

En la conocida como Batalla de Valencia de mediados de los años 70 y 80, organizaciones como Fuerza Nueva, Falange y los “blaveros” del GAV fueron de la mano y se adueñaron de las calles, llegando a ejercer graves coacciones al poder político y las instituciones, donde tampoco faltaron bombas y armas. De aquellas acciones violentas que duraron una década apenas hubo actuaciones penales y, menos aún, condenas. Fue la década de la impunidad.

Por eso Vicent Flor recuerda que “la ultraderecha es realmente el motor movilizador del blaverismo, que fue una fuerza de choque muy potente en la transición, que utilizó la violencia para legitimarse, aunque políticamente pintaba muy poco”.

García Sentandreu y la unidad valencianista

Precisamente el profesor Flor pone en valor, con sus análisis, el concepto de las teorías cíclicas de la historia, ya que parecen repetirse episodios pasados y, sorprendentemente, de la mano de los mismos protagonistas.

Para Vicent Flor García Sentandreu, “utiliza el blaverismo como herramienta para su promoción social. Ahí tenemos toda su interrelación, fue presidente del GAV, sus vínculos con organizaciones ultras. Este mundo no le es ajeno”, señala el sociólogo, quien encuentra ese paralelismo histórico. “Como te decía el blaverismo de los 80 estaba infiltrado por franquistas que lo utilizan como una estrategia de camuflaje en la democracia”.