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La comunidad negra pide voz en España

Entre 700.000 y 1.600.000 afrodescendientes viven en el país, según los colectivos que los representan. Reclaman políticas de discriminación positiva y la erradicación de todo tipo de marginación

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Michel, un matemático camerunés (en el centro), compartiendo  conversación en un bar.  Miguel Castro
“Somos una comunidad invisible, en España apenas se nos vincula a las pateras, la pobreza o el top manta”, se lamenta el presidente del Alto Consejo de la Comunidad Negra en España (ACCNE), Carmelo Nvono-Nca. “También aportamos a la sociedad española médicos, directivos o artistas de los que nadie habla”, apostilla el principal portavoz de este colectivo.

En la actualidad, no hay un censo oficial de cuántos afrodescendientes viven en España, pero las organizaciones que los representan barajan cifras de entre 700.000 y 1.600.000 personas. La comunidad negra en España reivindica que para aparcar definitivamente el racismo y la xenofobia debe reconocérsele un papel protagonista en la sociedad española, compatible con el respeto y el mantenimiento de su cultura.

“Tenemos costumbres, religiones y culturas propias, que se podrían potenciar más”, demanda Jenny de la Torre, representante del Consejo Afrodescendiente de Iberoamérica en España –una agrupación ajena al ACCNE–.

Y también recuerdan que, por ejemplo, su presencia en el país se remonta al S. XVI, que en libros como El Quijote o El Lazarillo de Tormes ya se mencionaba al negro como un personaje propio de la vida española.

“Reivindicamos que se nos reconozca como minoría étnica, como consejo y como minoría con derecho a arraigo”, comenta Nvono-Nca en referencia a la Ley 62/2003, que defiende la igualdad de trato. “Una vez logrado, tendremos una legitimidad oficial para ayudar al Gobierno a solucionar los problemas que tenemos. No queremos que hablen por nosotros, sino tener una voz propia”, resume su petición Nvono-Nca.

La consideración de “minoría étnica”, no obstante, no está regulada por la Ley y “habría que modificar la Constitución” para cumplir con estas reivindicaciones, según apuntan fuentes del Ministerio de Trabajo e Inmigración.

En la práctica, las reivindicaciones de este colectivo aspiran a conseguir políticas de discriminación positiva hacia la comunidad negra, como incentivos para su inserción laboral, así como erradicar cualquier tipo de discriminación en el ámbito educativo.

“Sólo con que pusiesen el nombre de un africano importante a alguna calle ya sería un paso adelante hacia la integración”, sugiere Youssou Maal, un carpintero senegalés de 34 años.

Hace cuatro meses, el Congreso de EEUU pidió perdón de forma oficial a la comunidad afroamericana por los años de trata y esclavitud a los que fueron sometidos los negros en el país, incluso después de su abolición en 1865. La resolución fue impulsada por el legislador blanco Steve Cohen, que ha acudido esta semana a Madrid para dar su apoyo a las reivindicaciones del ACCNE. El miércoles fueron recibidos por el presidente del Senado, Javier Rojo, y el jueves, en el Congreso de los Diputados, donde de momento no se ha planteado pedir perdón por el pasado esclavista de España. Francia, El Vaticano y Reino Unido también han pedido disculpas en las últimas décadas por su pasado esclavista.

“Después de conseguir la paridad de hombres y mujeres, el siguiente reto que tenemos es lograr la presencia de negros en el Parlamento”, reivindica De la Torre. “Pero no podemos tener derecho a acceder a puestos políticos por ser negros. En todo caso, por ser españoles, para puestos en España, y europeos, para puestos en la Unión Europea”, puntualiza Nvono-Nca.

Hasta que se logre que un negro ocupe una silla de diputado, la comunidad se limita a reivindicar a los partidos políticos que cumplan sus promesas electorales sobre la integración de los inmigrantes.

El ACCNE es un órgano consultivo creado este mismo año, con un 50% de asociaciones de nacionales africanos y otro 50% de hispanoamericanos. Nuestra proyección es internacional y pretendemos actuar como portavoz de todas las personas de raza negra o con antecedentes negros”, concluye Nvono-Nca.