Publicado: 09.06.2011 01:50 |Actualizado: 09.06.2011 01:50

Concluye la sentada en el Congreso: "Hoy nos vamos, mañana volvemos"

La última protesta del movimiento 15-M, contra la negociación colectiva y la reforma laboral, termina con una marcha hasta la Puerta del Sol, epicentro de la "indignación"

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Una pancarta con el lema "Pienso, luego resisto" encabezó esta madrugada la marcha con la que el movimiento 15-M puso fin a la sentada ante el Congreso contra la negociación colectiva y la reforma laboral.

Durante el recorrido se corearon buena parte de los lemas que amenizaron el último acto de protesta llevado a cabo por los jóvenes –y no tanto, como Román, el abuelo comunista de San Blas– que desde mediados del mes pasado acampan en la madrileña Puerta del Sol.

A ellos se les sumaron otros ciudadanos, hasta superar el millar, que sentaron sus posaderas en el asfalto de la Carrera de San Jerónimo, a escasos metros de los leones de la Cámara Baja, que por una noche no fueron testigos del intenso tráfico que entorpece la circulación en el centro de Madrid.

Un grito unánime acompañó la manifestación, que desembocó en la Puerta del Sol: "Hoy no nos vamos, mañana volvemos", no se cansaban de corear los presentes, cuyo número se había ido reduciendo progresivamente, hasta alcanzar los tres o cuatro centenares. Aunque hubo alguna vez discrepante, varios jóvenes, micrófono en mano, habían abogado por abandonar las inmediaciones de la Cámara Baja. "Lo más inteligente es irse a Sol y seguir luchando", dijo uno. "Aquí hay mucha gente que se va a ir a casa y nos vamos a quedar cuatro gatos", replicó otra. Era el momento de someter la decisión a debate.

Casi todos los que intervinieron –excepto una persona que optó por el "camino largo", que pasaba por vencer el tupido cordón policial hasta alcanzar el Congreso, antes de seguir hasta el kilómetro cero– se mostraron a favor de poner fin a la sentada. "Una retirada a tiempo es una victoria. Mañana podemos volver", se escuchó. "Guardemos las fuerzas", dijo alguien con la vista puesta en el 19-J, la manifestación prevista para el domingo.

La multitud, entonces, hormigueó. "Yo mañana vengo con mi madre", gritó una mujer, que asistió al despegue de los indignados del suelo. Un puñado, con el morro torcido, parecía no compartir la decisión de la mayoría; dos chavales siguieron jugando al ajedrez en la acera; otro vociferó que no se había alcanzado un consenso, una medida –el sí mayoritario, sin fisuras– que ha bloqueado muchas decisiones durante las asambleas generales que se celebran en la plaza.

La mayoría, para entonces, ya enfilaba la Puerta del Sol, a cinco minutos de la sentada. De las calvas que dejaron, germinó un colchón de espuma y una tienda de campaña que no había dejado de navegar sobre las cabezas de los asistentes. Uno de ellos pidió que abandonasen el lugar en grupo "para que la policía no se lleve a nadie a comisaría".

El recorrido, un suspiro a paso ligero, se cubrió en lenta calma, con el play de los lemas accionado: "No es crisis, es estafa", "Lo llaman democracia y no lo es", "Esta crisis no la pagamos", corearon los ciudadanos alzados en consignas durante una protesta pacífica de principio a fin.

Subió de tono festivo, eso sí, al paso de un camión de la basura, cuyos ocupantes comenzaron a tocar el claxon y a saludar a los presentes, que estallaron en aplausos. Un coche que le seguía hizo lo propio y el clamor fue la respuesta de los congregados, quienes, una vez llegados a la Plaza de Canalejas, amagaron con una nueva sentada.

Tráfico interrumpido durante un par de minutos –los automóviles ya circulaban por un único carril, soportando el tedio del punto muerto– y, en el horizonte, las escamas de cristal de la nueva estación de metro de Sol, epicentro de la "indignación". Todo grabado por un equipo de Al-Jazeera, el principal canal televisivo del mundo árabe.

Allí, los acampados recibieron con aplausos a sus compañeros, que permanecieron durante seis horas sentados en la confluencia con la calle Cedaceros, a una prudencial distancia del Congreso, que dentro de unos días tramitará como proyecto de ley el decreto que mañana tiene previsto aprobar el Consejo de Ministros.

- Entrevista al anciano de la boina que encandiló a la sentada:
"La juventud ha logrado lo que no pudimos hacer nosotros: la ruptura del sistema"

- Minuto a minuto de la sentada en el Congreso, en Twitter