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El Congreso abraza el 15-M y se abrirá a la participación

Aprueba una iniciativa de la izquierda para buscar fórmulas de consulta y diálogo

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La clase política hizo ayer un nuevo guiño a las exigencias de los indignados. La mayoría del Congreso aprobó una moción que insta al Gobierno a que dé respuestas a las demandas planteadas por el Movimiento 15-M. La iniciativa, no obstante, no tiene ningún efecto vinculante, por lo que podría quedarse en una nueva declaración de buenas intenciones de cara a la opinión pública, pocos meses antes de que se celebren las elecciones generales.

El texto final, acordado por PSOE, Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya Verds y apoyado también por ERC y BNG, suavizó la propuesta inicial planteada por los diputados Gaspar Llamazares (IU) y Núria Buenaventura (ICV), que contemplaba las propuestas de los indignados en términos generales.

Sólo una veintena de diputados asiste al debate de la iniciativa

La iniciativa exige al Congreso que abra 'cauces de consulta y diálogo' para dar respuesta 'a las demandas de la ciudadanía'. Y propone, como posibles instrumentos para canalizar esa participación, la Comisión de Peticiones de la Cámara o el portal de internet del Congreso. También compromete al Parlamento a que apruebe nuevas medidas en favor de la transparencia de las cuentas de los diputados y de la austeridad en el presente periodo de sesiones. E invita a la Cámara a 'estudiar e impulsar' reformas como la del sistema electoral.

Con su respaldo al texto, el PSOE volvió a dar muestras de su intención de dar un giro a la izquierda, tal y como insinuó el pasado sábado su candidato a la Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y es que la moción incorpora un apartado en el que se insta al Ejecutivo a la 'creación de una tasa sobre las transacciones financieras internacionales' así como a la 'supresión de los paraísos fiscales'. Exige al Ejecutivo, además, que refuerce 'la orientación social y redistributiva bajo los principios de que quien más tiene, más paga y que quien contamina, paga'.

El giro de los socialistas también quedó de manifiesto en la intervención de la ponente socialista, Mariví Monteseirín. Al final de su alegato en favor del Movimiento15-M defendió las medidas adoptadas en el ejercicio democrático frente a los 'poderes salvajes que quieren acabar con la política' y frente a 'las tendencias que el futuro puede traer de entregar la cartera a los atracadores'.

La moción invita al Parlamento a 'impulsar' la reforma electoral

'No estoy indignado, estoy furioso', apuntó, por su parte, Gaspar Llamazares. El diputado de IU defendió la moción de su grupo frente al 'golpe de Estado' que según él ha perpetrado 'la economía especulativa' contra los gobiernos, y de 'la peste de la especulación, que no se detiene ante nada'. Frente a todo eso, el portavoz de la federación aseguró que la clase política también debería estar indignada, como los ciudadanos.

'Deberíamos estar con los amotinados que defienden una democracia de calidad', aseguró, y abogó por 'defender con uñas y dientes el Estado del bienestar, garantía de una democracia de calidad'. Ante él, apenas una veintena de diputados seguía el debate desde sus escaños.

El PP, que se abstuvo, también justificó algunas de las reivindicaciones del 15-M, aunque volvió a echar balones fuera y consideró que la existencia del movimiento se debe exclusivamente 'al peor Gobierno para afrontar la crisis'. El ponente de los conservadores, Carlos Floriano, se mostró a favor de la transparencia de las Administraciones Públicas y del 'recorte' en el gasto de los organismos públicos, aunque no a favor de la implantación del impuesto de patrimonio.

Aitor Esteban, portavoz del PNV, criticó que la moción 'llegue tarde' porque, según recalcó, 'la mayoría de los puntos' ya están siendo contemplados a través de diferentes iniciativas. Citó, por ejemplo, las medidas que ya ha adoptado el Congreso a favor de la transparencia. CiU, en palabras de si diputado Jordi Xuclà, cuestionó la efectividad de un debate sobre cuestiones que no se van a llevar a cabo. 'No se pueden trasladar falsas expectativas', advirtió.