Público
Público

Los controladores militares no poseen licencia para ejercer como controlador civil

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La toma del control aéreo por parte de Defensa no significa que los militares se vayan a sentar en el puesto de los controladores 'amotinados'. Defensa reemplaza en la gestión a AENA: militarizar el control aéreo en caso de 'necesidad urgente' significa que los controladores reciben órdenes de los mandos militares y quedan sujetos a al Código Penal Militar. De hecho, los militares ya están supervisando las torres de control.

La Sociedad Española de Tránisto Aéreo (SODECTA), la asociación de los controladores militares, ha explicado que ningún controlador del Ministerio de Defensa cuenta con la licencia comunitaria de controlador de tránsito aéreo, es decir, el título que le habilita para poder ejercer como controlador civil.

Según una nota de prensa remitida por SODECTA, que se presenta como la única asociación que representa a los Controladores Militares de Tránsito Aéreo, la Ley de Seguridad Aérea contempla que los controladores del MINISDEF (Ministerio de Defensa) puedan ser utilizados para, en caso de circunstancias extraordinarias, 'asegurar la continuidad en la prestación de los servicios que tengan la consideración de esenciales'.

Para ello, prosigue el comunicado, 'el personal que tenga que prestar dichos servicios deberá ejercer las funciones y realizar las actividades propias de cada clase de personal aeronáutico, solo cuando se este en posesión de un título habilitante, válido y eficaz, para ello'.

En este sentido, precisan que dicho título habilitante es el que describe el Real Decreto 1516/2009, es decir, 'la licencia comunitaria de controlador de transito aéreo. Sin embargo, advierten de que 'a día de hoy' esta licencia 'no la posee ningún controlador del MINISDEF'.

Además, recuerdan que esta advertencia ya fue realizada el pasado mes de septiembre. No obstante, afirman que 'por la condición de militares de carrera de los socios de SODECTA, acudirán allá adonde les encomienden una misión legítima, actuando con seguridad rapidez y eficacia, como siempre lo han hecho, hacen y harán, pero siempre bajo la legalidad, en esta caso de la Ley de Seguridad Aérea 21/2003 y el RD 1516/200.