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Correa creyó que Garzón iba a archivar el caso por su relación con el Santander

El cabecilla de la trama sospechaba un mes antes de ser detenido dela intervención de sus teléfonos y creía que iban a por él para "cazar" a Aznar y Agag

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El cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, creyó en febrero de 2009 que el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, no abriría una causa sobre sus actividades corruptas, según se desprende del sumario del caso, cuyo secreto se comenzado a levantarse este viernes. Correa pensaba que la investigación judicial podía arrojar datos sobre irregularidades en la construcción de la Ciudad del Santander y el magistrado tenía 'un compromiso' con su presidente, Emilio Botín.

En un conversación telefónica con su abogado, Juan Pérez Mora admite que con 'el tema Boadilla', es posible que el juez llame a varias personas a declarar pero añade que 'luego lo archivan, porque ahí, si eso sigue adelante va a salir lo de la Ciudad del Santander'. 'El primero que va a decir que marcha atrás es Botín, y ahí, el que tiene un compromiso es el 'Rey Baltar'', apostilla el abogado. Correa fue detenido por orden de Garzón sólo un día después de mantener esta conversación.

Esta alusión al 'Rey Baltar' no es la única que figura en el sumario de la trama. El 4 de febrero de 2009, Correa ya habla del magistrado con otro de sus abogados, Manolo Delgado, al que anuncia que tiene noticia de que un sumario de la Fiscalía Anticorrupción donde se menciona que ha recaído en el Juzgado Central de Instrucción número 5.

'Parece ser que el Rey Baltar ha asegurado que va a responder como muy pronto en julio', dice Correa que menciona que Pérez Mora tenía previsto mantener una reunión 'con el segundo' de Garzón para convencerle de que la información que había reunido el Ministerio Público era sólo fruto 'de una vendetta' en su contra.

Además, en una conversación anterior con el letrado Pérez Mora, concretamente en enero de 2009, Correa sospechaba que iban a por él para 'cazar' al ex presidente del Gobierno José María Aznar y su yerno Alejandro Agag, de quien reconoce ser 'amigo'. Asimismo, también tenía la intuición de que sus teléfonos estuvieran pinchados y abordó el asunto con varios de sus colaboradores, que le aseguraban estar investigando la situación gracias 'amigos' de la Policía.

Sobre Aznar y Agag aseguró: 'Dicen que van a por Agag y Agag no tiene nada que ver con ese... con esa ciudad ni nada, nada, el pobre hombre, lo que pasa es que la gente que quiere una redecilla política, que quiere joder al alcalde, uno de su propio partido que lo ha cesado, pues ha denunciado y me ha metido a mi por el medio como que yo soy amigo de Alejandro, y que a lo mejor a través mio cazan a Alejandro y a Aznar... una historia que no hay quien se la crea, cuando nunca hemos tenido relación con ellos'.

En otra conversación telefónica con otro de sus abogados, Manolo Delgado, Correa asegura haber hablado con un amigo suyo inspector jefe de Policía sobre los pinchazos telefónicos. Y sólo dos horas después habla con el ex secretario de Comunicación del PP gallego Pablo Crespo para tranquilizarle y asegurarle que no hay ninguna intervención telefónica 'oficial'.

'A mí me dijo que tiene que ser un periodista o alguien que tenga un amiguete, y el amiguete lo habrá hecho de forma personal', explica Correa a Pablo Crespo antes de recordarle que escuchas realizadas de forma ilegal pueden 'joder un procedimiento entero'.

El principal imputado en el caso Gürtel no se quedó quieto en prisión. Estando entre rejas entró en contacto con el bufete de abogados 'Fontan et Associés' con sede en Ginebra (Suiza) con la intención de evitar un bloqueo de los fondos de sus empresas desviados a cuentas de bancos suizos. 

Eso es lo que se desprende de un informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía incorporado en el sumario judicial.

En el escrito, los agentes interpretan notas manuscritas localizadas en un registro efectuado en la celda de Correa en la cárcel de Soto del Real el 6 de mayo de 2009, que ponen en relación con otros indicios, entre ellos varias conversaciones telefónicas mantenidas por el también imputado Pablo Crespo con su abogado.

El sumario también revela que la Policía Nacional encontró un 'grupo de archivadores AZ con la rotulación expediente elecciones' en una nave industrial en Alcorcón (Madrid), en la calle de Arganda del polígono Ventorro del Cano, donde se hallaba otros archivos relacionados con empresas de Francisco Correa.

Los archivos de expedientes de elecciones estaban en la misma nave donde se encontraron documentos de empresas de Correa, como Special Events o Pasadena Viajes, ésta última encargada de organizar todos los viajes del PP durante varios años.

En la misma caja en la que están los archivadores 'expediente elecciones', hay otros titulados 'Clientes' e 'Inspección FCS'. El sumario señala que están 'todos ellos precintados con una cinta de embalar en la que está escrito 'Confidencial J. Luis Díez'.

Además de estos archivos, el sumario cita otra caja de cartón con las siglas 'J.L. Díez' en la que se encuentra un archivo titulado 'Expte. Elecciones Gallegas 1997'.

En la misma nave, hay otra caja de cartón con siglas 'OAC Majadaonda' en la que el sumario indica que se encuentran 'diversos archivadores metálicos' titulados 'OAC Ayuntamiento de Majadahonda 2003-2004', 'Cita previa proveedores', 'Gestión OAC, concursos de cuatro meses, concursos de 12 años', 'Consultas al OAO', 'Proveeores y documentación', 'OAC Majadahonda con nombres de la empresa Atento - Quality Leach - Live'.

Los archivos relacionados con las empresas de Francisco Correa son dos cajas de cartón con 'unos veinte archivadores' que llevan por título 'Especial E (Events)' de los años '2002-2003' y otra de '1999-2000-2001', según indica el sumario. También se encontraron otros conjuntos de archivadores 'Special Events 2004' y otra con mismo título de 2007.