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"Correbous y corridas comparten crueldad"

Biólogo, político y defensor de los animales, estudia tauromaquia para acabar con ella

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Jordi Portabella (Barcelona , 1961) es presidente del grupo municipal de ERC en Barcelona pero también biólogo de formación y un activo defensor de los derechos de los animales. Desde hace diez años estudia la tauromaquia como un aficionado, aunque su objetivo no es gozar con la lidia sino acabar con ella. Recientemente ha publicado L'engany de la corrida (3 i 4 Edicions).

¿Cómo ha vivido la decisión del Parlament de abolir las corridas en Catalunya?

Se me puso la carne de gallina cuando 68 diputados dieron la mayoría absoluta a la prohibición.

¿Qué le parece que muchos sectores hayan visto la lucha contra las corridas como una cuestión identitaria?

El argumento identitario es el argumento de los sin argumentos. Es creer que el animalismo no es un movimiento internacional que pasa tanto por abolir las corridas como por acabar con la caza del zorro en Inglaterra. Ante la falta de argumentos para contrarrestar a los proteccionistas buscan argumentos que no son argumentos sino sublevar las pasiones más bajas.

¿El segundo paso es prohibir los correbous'?

Hay dos grandes diferencias y una semejanza con los correbous. La semblanza es que hay crueldad y la diferencia es que en los correbous no se mata y matar no es una anécdota. Además, los correbous no se sustentan con un sistema económico de subvenciones como sí lo hacen los toros.

¿Pero se deben prohibir?

Hay que construir una mayoría como la que existe contra las corridas de toros para evitar que se continúen haciendo fiestas crueles con animales de cualquier tipo, incluso los correbous.

¿No ve belleza en la lidia?

El toreo no es más que la plasmación de unos valores aristocráticos pasados de moda y trasladados al toro. Hay cientos de adjetivos en ese sentido: noble, digno, de casta. Hay una cosa que debe quedar clara. Cuando dicen que los toros son agresivos...

¿No son agresivos?

Los toros son herbívoros. Los herbívoros tienen un estómago muy complicado y necesitan mucho tiempo para digerir. Si tú te pones delante de un león o una pantera, que hace una semanita que no come, cuando te ve, ve alimento. El toro, cuando te ve a ti, no ve alimento. Y, por lo tanto, esa voluntad de ir a embestir al torero no es cierta, hasta que le clavas una puya, después unas banderillas Le haces daño ¿Y qué hace? Se defiende.

Los taurinos defienden que los animales están para servir a los humanos.

Esta es una diferencia ética fundamental entre abolicionistas y taurófilos. Inicialmente, la especie humana creyó que el planeta era plano, después se supo que no, que era redondo. Después que la tierra era el centro del universo y resultó que no, que da vueltas al sol. Ahora hay que entender que no somos la única especie inteligente y sensible del planeta aunque seamos la más inteligente y la más sensible. ¡Sin duda!

Pero algunos defienden que la bravura es lo que hace diferente al toro de lidia

¡Qué confusión mental hay que tener para decir que el toro es bravo! En el mundo hay más o menos 5.500 especies de mamíferos. De estas, hay una que es la gran familia de los toros. Toros como los que conocemos aquí los hay en Córcega, en Escocia Y todos padecen menos el toro español. Esto es lo mismo que defender el creacionismo y negar a Darwin. Es decir, que todos los toros, que son mamíferos, padecen, menos unos, los españoles.

¿La violencia genera violencia?

Este es un tema polémico y puede levantar bajas pasiones. Pero, en mi opinión, el uso de la violencia genera violencia, y la crueldad genera crueldad, tanto dentro como fuera de las plazas de toros.