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Cuacos de Yuste El desconocido cementerio de militares alemanes de Extremadura

En un pequeño pueblo de Cáceres, Cuacos de Yuste, se encuentra un camposanto militar en el que están enterrados 180 soldados alemanes que murieron en España durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.

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Cementerio militar en el que están enterrados 180 soldados alemanes que murieron en España durante la Primera y Segunda Guerra Mundial ubicado en Cuacos de Yuste, Extremadura.

El cementerio militar alemán de Extremadura es el único de España. Está en Cuacos de Yuste en la provincia de Cáceres, y hay enterrados 180 soldados, aviadores y marinos de la Primera y de la Segunda Guerra Mundial. Todos ellos fallecieron en las costas y tierras españolas por naufragios o derribo de sus aviones durante ambos conflictos.

Es un camposanto militar en el que todas las sepulturas son iguales y únicamente tienen una cruz en granito oscuro, el nombre del soldado, la categoría militar y las fechas de nacimiento y de fallecimiento. De todos ellos, 154 militares lucharon bajo las órdenes de Adolf Hitler durante la II Guerra Mundial en el bando nazi. Los 26 restantes fueron militares de la I Guerra Mundial.

Este cementerio es único en España, pero no en el mundo: “Hay más de 300 cementerios de caídos alemanes en 18 países de Europa, Norteamérica y África, con más de 1,4 millones de muertos de las dos conflagraciones mundiales”, indican los documentos a los que ha tenido acceso Público con los que la Embajada alemana dio a conocer la construcción del cementerio. En España, señalan que había “cerca de 200 tumbas de caídos alemanes en cementerios municipales de, aproximadamente, 40 ciudades”.

Por esto el gobierno alemán, a través del Volksbund Deutsche Kriegsgraberfursorge (organismo encargado de velar por los cementerios de guerra alemanes), tomó la decisión de juntar en un único lugar los cuerpos de los militares alemanes que habían fallecidos en el territorio español durante las dos guerras mundiales. Las obras para su construcción comenzaron en 1979. El Ayuntamiento, con el socialista Gregorio García Muñoz al mando, lo aceptó y desde entonces el cementerio forma parte de la historia del pueblo.

El mantenimiento del cementerio cae en manos de la Embajada alemana, a través del mismo organismo que lo creó, como explica a Público el alcalde del municipio, José María Hernández García. . “Económicamente no ganamos nada con él. Como cualquier cementerio, lo que consigue es invitar a la reflexión y buscar la concordia y a la paz.”, apostilla Hernández.

¿Por qué un cementerio alemán en Cuacos de Yuste?

Cuacos de Yuste es un pueblo de tan sólo 859 habitantes en un enclave privilegiado de la comarca de la Vera. Carlos I de España y V de Alemania (1500 - 1558) pasó allí, en el Monasterio de Yuste, sus últimos años de vida. El Monasterio se encuentra apenas a 500 metros del cementerio. El fallecimiento del emperador fue el nexo común que llevó al gobierno alemán a decidir que el cementerio se construyera en este municipio.

Entrada del cementerio militar alemán en Cuacos de Yuste, Extremadura.

“Hace poco salió en un medio que era un sitio para homenajes nazis, pero no es así. Nunca he visto un homenaje o un encuentro de ese tipo. No viene en ningún sitio que sea un cementerio nazi ni tiene ninguna simbología así”, dice el alcalde del municipio. De hecho, Hernández aclara que es como “un sitio turístico más” y que nunca ha habido ninguna queja al respecto.

Aviadores del Luftwaffe y marinos del U-77

Los investigadores José Carlos Violat Bordonau, Francisco Javier Verdú Burgos y Agustín Ruzafa Almodóvar, han recogido en un libro, El Cementerio Militar alemán de Cuacos de Yuste, las historias de los soldados allí enterrados.

En el libro averiguan hasta 50 unidades militares distintas por las que fallecieron estos militares: “Aviones derribados, sumergibles hundidos, buques destruidos son los principales, pero también hay soldados desconocidos, otros de los que se desconoce la causa y un prisionero de Guerra cuando era transportado”, explican los autores.

Entre ellos, destacan los 38 marineros que fallecieron en el conocido hundimiento del submarino U-77 frente a las costas de Calpe, incluido el Comandante Otto Hartmann, se encuentran allí. También el conocido aviador nazi Johannes Blocker, que falleció cerca de la isla de Cabrera al saltar de su avión en paracaídas cuando se dirigía a atacar un convoy enemigo.

De todos los militares, hay 30 de los que ni siquiera se conoce la identidad, enterrados en lápidas con la inscripción “Ein Unbekannter Deutscher Soldat”, al “soldado alemán desconocido”.