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"El debate debe ser de los afiliados, no de los dirigentes"

El secretario general del PSOE de Extremadura advierte contra el riesgo de que su viejo partido "se convierta en un partido viejo"

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Dice valorar en los demás el talento, la constancia y la pasión, que define de forma sencilla: 'Que cuando algo falle, te queden ganas de seguir'. Esta reflexión parece pensada para el actual devenir del PSOE, aunque la acuñó antes del 20-N. Guillermo Fernández Vara (Olivenza, Badajoz, 1958) lidera a los socialistas extremeños y es la oposición en este territorio, que presidió cuatro años.

El PSOE acaba de convocar el 38º Congreso, ¿qué enseñanza saca del 20-N?

Ha hecho un análisis muy ajustado a la realidad. Ante la crisis, hemos tenido que tomar decisiones que han producido una ruptura con la ciudadanía, hasta tal punto que, con una buena campaña y un buen programa, ya había muchos ciudadanos que habían dejado de sintonizar radio PSOE. Así, dijeras lo que dijeras, ya no te iban a escuchar.

'No hay un perfil ganador; Zapatero ganó por su mensaje, no por su perfil' ¿Esa ruptura puede ser algo más que coyuntural ?

Depende de nosotros, de ver si somos capaces de recomponer la relación con una parte importante del electorado. El voto del PSOE no ha ido mayoritariamente al PP, sino a la abstención y a otros caladeros. El hecho de que busque otros acomodos significa que son votos de ida y vuelta, que pueden regresar, pero no gratis et amore. Sólo volverán si el PSOE tiene algo que ofrecer a los ciudadanos. Eso es lo que vamos a discutir, nuestro proyecto.

¿Qué perfil debe tener ese proyecto?

Tiene que aspirar claramente por el liderazgo de la socialdemocracia en Europa y España y por la modernización del PSOE. Este es un viejo partido, pero no se puede convertir en un partido viejo. Si hemos sido capaces de ser un ejemplo en la modernización del país, debemos ser ejemplares también para modernizar el PSOE.

¿Cómo?

Requiere profundización democrática, más participación. El debate que hay que abrir ante el 38º Congreso ha de ser el debate de las Casas del Pueblo, no el que podamos hacer los dirigentes. Hay que abrir las agrupaciones mañana, tarde y noche, para que sea más que nunca un congreso en el que las decisiones se tomen desde abajo hacia arriba.

¿Es partidario de que los afiliados elijan de forma directa al secretario general?

Estatutariamente no es posible, pero nadie dice que no lo podamos cambiar en el 38º Congreso, de cara al futuro. Hay que repensar seriamente las normas que nos hemos dado. Nos han servido para llegar aquí, pero a lo mejor no sirven para salir. Aunque somos un partido laico, hay algo en lo que nos parecemos a la Iglesia: se está quedando sin vocaciones, en los templos se ve poca gente de menos de 50 años. Bien, pues nuestros templos son las Casas del Pueblo.

Usted ha advertido contra la tentación de ganar el congreso desde el aparato, ¿existe la tentación de ganar contra el aparato como único argumento?

Puede ser. Por eso no hay que ganar desde ni contra el aparato. Tendremos que hacer un proceso muy participativo en el que los que aspiren a la Secretaría General presenten un proyecto. Votamos a personas con un proyecto detrás, no sólo a personas.

¿Qué perfil debería tener la nueva Comisión Ejecutiva?

Depende. Bien haríamos, ahora que ya no hay barones con b, sino varones y mujeres, en cambiar algunas cosas, por ejemplo que las intervenciones en el Comité Federal no las inicien los secretarios generales. Es un ejemplo. La nueva Ejecutiva debería ser representativa de la militancia, no de los territorios.

¿Y cuál debería ser el perfil del futuro líder del PSOE?

Vayamos 12 años atrás y analicemos.

'Los votos perdidos volverán sólo si el PSOE tiene algo que dar a los ciudadanos' ¿El que tenía Zapatero?

Zapatero, Bono, Rosa Díez y Matilde Fernández tenían perfiles completamente distintos, luego no hay perfil a priori. Zapatero ganó por su mensaje, no por su perfil.

Hay dos nombres en la salida, Chacón y Rubalcaba, pero usted ha abogado por una tercera vía.

No, lo que he dicho es que no podemos dirigir el proceso. Los ciudadanos hablaron el 20-N y ahora le toca hacerlo a 220.000 militantes. Y no van a aceptar que alguien diga que sólo puede haber dos aspirantes, porque entonces habrá tres, o tres candidatos, porque habrá cuatro. No hay por qué descartar que sólo puedan ser los nombres que se apuntan por ahora aunque niRubalcaba ni Chacón han dicho nada. Lo decía como una opción, no como una previsión.

Si le invito a optar entre Rubalcaba o Chacón

Ese punto sería el final del camino, no el principio. Yo ahora lo que debo hacer es propiciar un amplio debate en Extremadura para que al 38º Congreso no sólo se vaya a votar, sino a discutir, que es lo que hace falta.

¿Daría el paso de postularse para liderar el PSOE?

Ya decidí en mayo, tras las autonómicas, que, si el PSOE quería, estaba dispuesto a volver a producir una mayoría social en Extremadura en cuatro años. Quiero estar en el Parlamento extremeño. No he querido ir al Senado o al Congreso y soy de los que defiende que el secretario general debe ser diputado.

Es usted de los pocos líderes socialistas que no ha sido totalmente devorado por los votos del PP. ¿Cómo lo hace?

Extremadura sigue siendo la comunidad en la que el PSOE tiene el porcentaje de voto más alto, cerca del 38%, pero allí ha caído también. Es un hecho que la fidelidad del voto a los partidos no es tan estrecha como hace tiempo y más cierto que nunca que el voto no te lo dan, te lo prestan, y a los cuatro años los ciudadanos te lo vuelven a pedir para ver qué hacen.

El PP concentra hoy la mayor cantidad de poder en sus manos

Y de responsabilidad.

¿puede cronificar eso la actual enfermedad del PSOE?

Estoy convencido de que no, porque con las políticas que plantea el PP es muy complicado salir de una crisis que, en otros países, se ha llevado no a un Gobierno sino a dos por delante. Lo que sí quiero que la gente tenga claro es que los socialistas no queremos el mal de España para ganar, de lo contrario, habríamos hecho cosas distintas en el Ejecutivo.

¿Qué gobierna ahora al PSOE, el duelo o el optimismo?

Es un partido muy maduro y muy acostumbrado al éxito y a la adversidad. Hemos vivido momentos muy dulces y también muy amargos y de todo se aprende. Si eres capaz de asimilar la derrota, es decir, que no te genere depresión sino estímulo, será el primer paso para la victoria.