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El desacuerdo se extiende entre los diputados del PSC

Los socialistas catalanes callan sobre el referéndum a la espera de decidir su postura

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El debate sobre la inclusión de un límite de déficit público en la Constitución ha incomodado a un PSC huérfano y pendiente del congreso de diciembre, donde elegirá al sucesor de José Montilla. El presidente parlamentario de los socialistas, Joaquim Nadal, ya explicó el martes que la vía de la reforma constitucional no le parece el camino para fijar un límite al déficit, una medida que, sin embargo, evitó criticar. Según indicó, la reforma de la Constitución debería abordarse para fortalecer el peso de las autonomías en el Senado. Ayer, la posición oficial del partido respecto a esta reforma de la Carta Magna era oponerse a ella 'hasta conocer la propuesta concreta', según manifestó a este diario un destacado dirigente del PSC. Desde el partido se recordaba que este lunes habrá ejecutiva y que este rechazo podría consolidarse entonces.

Pero la cuestión sirvió para evidenciar las discrepancias internas en la formación entre el sector más catalanista y un aparato más dócil ante el PSOE. Dirigentes como el alcalde de Lleida, Àngel Ros, candidato a liderar la nueva etapa del partido, o la ex consellera Marina Geli, pedían ayer que su partido avale la reforma de la Constitución siempre y cuando ésta respete el autogobierno catalán.

El partido lamenta que el cambio de la Carta Magna se aborde por el gasto

Ros declaró en Twitter que la reforma 'debe respetar la autonomía municipal', 'garantizar la solvencia del país' y no centrarse sólo en 'recortes en el gasto que pueden generar un retroceso social'. En la misma red social, Nadal seguía marcando distancias con el PSOE y lanzaba una pregunta retórica: 'Cuesta mucho de entender que ahora sea fácil lo que durante tantos años ha sido difícil. ¿Quién ha levantado la veda establecida con la Constitución?'

A pesar de su rechazo inicial a la iniciativa de Zapatero, en el PSC no había ayer posiciones frontales contra la decisión como la expresada por el diputado Antonio Gutiérrez. Dirigentes próximos al aparato explicaban que 'esta reforma no es para tanto' y se limitaban a expresar su sorpresa ante el hecho de que se haya elegido el camino de la reforma constitucional para abordar la cuestión. 'Esta fórmula nos parece exagerada', añadían. En el sector más cercano a José Montilla, la percepción es que la reforma 'no supone ningún ataque a la autonomía, como algunos han dicho'.

La dirección cree que la propuesta final no limitará el autogobierno

Los sectores más progresistas del partido, que en el pasado han visto con recelo la imposición de una regla de gasto ante la posibilidad de que provoque rebajas en el Estado del bienestar, guardan, de momento, silencio.

El partido no tomóm posición ayer respecto a la posibilidad de unirse, en el Congreso o en el Senado, a una eventual propuesta para que el plan de PSOE y PP sea votado por los ciudadanos en un referéndum. A la espera de que el lunes se aborde el asunto, diversos dirigentes mostraban ayer su escepticismo: 'No creo que estemos por un referéndum'. Si esta negativa se confirma, será prácticamente imposible que la consulta se produzca.