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Desahuciada una ONG por no poder pagar el alquiler

La asociación Paz Ahora fue desahuciada ayer por la mañana de su sede central en la calle de la Princesa de Madrid

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La ONG Paz Ahora se ha quedado en la calle. La asociación fue desahuciada ayer por la mañana de su sede central en la calle de la Princesa de Madrid, después de nueve meses sin haber pagado el alquiler. La ONG debía a los propietarios del inmueble unos 14.000 euros.

Paz Ahora ha sido una de las víctimas de los recortes de las administraciones en materia social y de cooperación. Según explica su director, Julio Rodríguez Bueno, a principios de año se recortaron y anularon varias de las ayudas que cobraban de las autonomías donde operan (Madrid, Euskadi, Andalucía). Eso obligó a la asociación a recortar sus gastos, despedir a un par de trabajadores y dejar de pagar el alquiler. 'Confiábamos en que después del verano sí llegarían las ayudas y podríamos pagar nuestras deudas', asegura. Pero tras el verano, esta ONG se encontró con que las subvenciones más importantes se habían dejado de dar.

El pasado 13 de septiembre, la ONG consiguió evitar la primera orden de desahucio. Ayer nada pudieron hacer. Cuando la Policía entró en el local, poco después de las 11 de la mañana, obligó a salir a los trabajadores. El cerrajero cambió la cerradura dando fin a los siete años que la ONG ha estado en ese local.

'El problema ya no es el local, sino los proyectos que llevamos a cabo en Palestina. Este verano ya hemos tenido que cerrar el programa de vacaciones, en que niños palestinos vienen a España. Es una lástima', lamenta Rodríguez. La asociación nació en 1993. Entonces se centró en la ayuda a Bosnia y Kosovo. También llevaron a cabo programas en Sáhara y en Chechenia, pero desde hace unos años, su tarea se centra en Palestina.

La asociación volverá esta mañana al local para acabar de recoger sus pertenencias. El material informático y la documentación la trasladarán hoy mismo a una habitación que les cede otra asociación. El resto permanece en un depósito judicial, hasta que la ONG encuentre otro local.