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"La detención ilegal dañó mi imagen en el barrio"

El marroquí exige una compensación por el "indignante trato recibido"

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El peluquero marroquí de 34 años que el pasado 21 de enero fue detenido en el Centro de Cooperación Policial y Aduanero de Irún (CCPA) aseguró ayer que reclamará una indemnización al Gobierno por las consecuencias que tuvo su rechazo en el puesto fronterizo, cuando volvía de visitar a sus padres en París. 'Además, hay vecinos que han visto mi nombre publicado y piensan que soy un sin papeles y un delincuente. Han dañado mi imagen', denunció.

Ayer, volvió a empuñar las tijeras con sus clientes habituales, a los que evitó dar explicaciones sobre su ausencia. 'Pero Bilbao es una ciudad pequeña y ya ha corrido el rumor', lamentó. La policía española le negó la entrada en el país a pesar de tener la documentación en regla, y los gendarmes franceses le internaron en el Centro de Detención de Extranjeros de Hendaia. Allí permaneció encerrado 16 días, a la espera de su expulsión a Marruecos.

Durante este tiempo, su mujer, española, y su abogado, Javier Galparsoro, trataron de retornarle a Bilbao. La subdelegación del Gobierno en Guipúzcoa se desentendió del caso a pesar de que un juzgado de San Sebastián ordenó su readmisión y lo dejó en manos de la policía francesa, a la que no informó del auto judicial. Ahora, el marroquí exige una compensación por el 'indignante trato recibido'.