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Detenido el asesino del primer ministro serbio Djindjic

Caen en Valencia el cabecilla y dos sicarios del clan Zemun, acusados de robos y ejecuciones.

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Asaltos a joyerías, tráfico de drogas, blanqueo de capitales, ejecuciones a sangre fría, trata de blancas e incluso un magnicidio. Son algunos de los supuestos delitos cometidos por el clan Zemun descabezado el pasado jueves en Valencia, uno de los tentáculos de la mafia serbia nacido de las cenizas del grupo paramilitar Los Tigres de Arkan.

Si bien Luka Bojovic (Belgrado, 39 años) es el líder de la banda y sobre él supuestamente pesan más de veinte asesinatos, su captura por parte de la Policía Nacional en la capital del Turia estuvo aderezada por la detención de los dos hombres que lo acompañaban: el sicario Sinisa Petric, alias Baku, imputado por homicidio doloso y prófugo de la Justicia de su país tras fugarse de la cárcel; y Vladimir Milisavljevic, lugarteniente y supuesto ejecutor en 2003 del primer ministro serbio Zoran Djindjic, cuya autoría intelectual ha sido atribuida por Serbia al propio Bojovic.

Las fuerzas de seguridad de media Europa, así como la Interpol, también lo tenían en el punto de mira por tráfico de drogas y atracos. Holanda había ordenado su detención por varios homicidios y su país emitió una orden de arresto internacional por el asesinato del primer ministro. Pero fueron los agentes españoles en colaboración con las autoridades serbias y holandesas quienes, tras veinte meses de investigación, lo cazaron.

Sabían que buena parte de su familia y su mano derecha vivían en localidades de Alicante y Las Palmas, por lo que aprovecharon una reunión de los tres en un céntrico restaurante valenciano para arrestarlos. Los agentes tenían estrechamente vigilado a Milisavljevic, a quien siguieron de Las Palmas a Madrid, desde donde se dirigió finalmente a Valencia.

Bojovic y los suyos, al igual que otras bandas criminales que operan en la UE, surgieron de los restos de grupos paramilitares que proliferaron en la guerra de los Balcanes. Ellos formaron parte de Los Tigres de Arkan, acusados entre otros delitos de la 'limpieza étnica' en Bosnia y Herzegovina.