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Detenido el padre del menor que recibió con una pistola a sus desahuciadores

El joven, de 16 años, esgrimió el arma en perfecto estado y cargada con dos balas. En la casa, propiedad de la Junta de Extremadura, también había una escopeta y una katana

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La Policía Nacional ha detenido en Cáceres al padre del menor de 16 años arrestado el pasado miércoles por recibir en su casa a la Policía que acudió a desahuciarle armado con una pistola en perfecto estado de funcionamiento y cargada con dos balas. El progenitor ha sido acusado de un delito de tenencia ilícita de armas, porque no tenía licencia de ese arma ni tampoco de una escopeta hallada en la vivienda junto a una katana, un estilete y un machete.

Esta actuación es como consecuencia del desahucio realizado el pasado día 24 de octubre, en un piso propiedad de la Junta de Extremadura en la barriada de Aldea Moret de Cáceres, donde un menor de edad, que se encontraba en el interior de dicho domicilio, poseía un arma de fuego corta, de calibre 7.65 mm., en perfecto estado de funcionamiento, con dos cartuchos sin percutir del mismo calibre, por lo que se procedió a su inmediata detención y puesta a disposición de la Fiscalía de Menores de esta ciudad.

En ese mismo desahucio se decomisaron además una escopeta con los elementos identificativos borrados, una katana, un estilete de 8 centímetros de hoja y un machete, según ha informado el Ministerio del Interior en nota de prensa.

Tras las gestiones realizadas por los agentes actuantes, se ha procedido este viernes a la detención del padre del menor mencionado, quien carecía de la preceptiva licencia ni guía de pertenencia de las armas de fuego incautadas.

El detenido es un hombre de 46 años de edad, con antecedentes, quien tras la tramitación del pertinente atestado policial, ha sido puesto a disposición judicial.

Según el diario extremeño Hoy, la vivienda es propiedad del Gobierno de Extremadura, y se llevó a cabo porque los inquilinos no pagaban el alquiler. Era el piso tercero A del número 10 de la calle Lucas Burgos Capdevielle, en Aldea Moret, donde encontraron al menor armado.

En la vivienda residía un matrimonio dedicado a la venta ambulante. Cuando se presentaron los policías para el desalojo, el hombre y su mujer estaban en el mercadillo de los miércoles de Cáceres, quedando en la vivienda tres hijos: un muchacho de 13 años, el de 16 años y otro de 20, según contó el más pequeño, que indicó que la policía le había pegado en una pierna, sin causarle heridas. 'No hay derecho a que la policía entre a la fuerza en la casa de los tres muchachos y les echen a palos', se quejaba un familiar poco después de los hechos, sin indicar que en la casa se había encontrado un arma.

La Delegación del Gobierno informó que cuando los agentes accedieron a la vivienda, 'encontraron al menor que poseía el arma ilegal, que previamente la había recibido de un familiar adulto'. El joven fue puesto en libertad, tras prestar declaración contando con la presencia de un abogado que le representa, y una fiscal de menores.

Además del piso en el que se encontró el arma de fuego, se produjo el desahuicio de otros, situados en la planta baja. La Consejería extremeña de Fomento ha explicado que uno de los alzamientos se ha llevado a cabo porque el adjudicatario tiene otra vivienda en propiedad y por la falta de pago de la renta de este piso, ya que la deuda con la Administración asciende a 4.468,07 euros de 162 recibos impagados; es decir, 13 años y medio.

Un segundo expediente de desahucio se inició por la ocupación ilegal de la vivienda, las conductas asociales que se producen en ella y el impago de las cuotas por parte del adjudicatario, que tiene contraída con la Administración regional una deuda de 9.445,10 euros, de 178 recibos pendientes; lo que significa casi 15 años sin pagar.

El tercer desahucio es por no ocupar la vivienda y el impago de la renta. La deuda asciende a 8.095,63 euros, de 149 recibos pendientes; más de 12 años de deuda.

Fomento indica que estos tres nuevos desalojos han sido debidamente autorizados por la autoridad judicial, y que con ellos el Gobierno de Extremadura pretende que las viviendas de promoción pública sean utilizadas por personas que realmente lo necesiten, y que las barriadas que se han visto perjudicadas por conductas asociales de algunos inquilinos, se normalicen.

Los desahucios eran contemplados por vecinos de Aldea Moret, que en la mayoría de los casos los aprobaban. 'Es que hay algunos que llevan más de 15 años sin pagar -decía una mujer -, y en 15 años no te puede ir siempre mal para no pagar ni un recibo. A mí, me vaya bien o mal en la vida, tengo que pagar los recibos todos los meses'. Un hombre comentaba que uno de los desahuciados tiene otra casa que está muy cerca, 'como no tenían luz pusieron un alargador de 50 metros de una casa a otra. El cable estaba por la calle y ya aparecían los hilos por el paso de los coches por encima. Era peligroso'.