Publicado: 29.09.2016 19:43 |Actualizado: 30.09.2016 10:54

Díaz se ofrece para "coser" el PSOE pero sin aclarar si lo liderará

El comité director de la federación andaluza vota una resolución por unanimidad para pedir que el congreso del partido no se convoque hasta que no haya gobierno en España. Sólo ha habido una abstención entre los 300 miembros, una posición de fuerza que la presidenta de Andalucía llevará ante el Comité Federal

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La secretaria general del PSOE-A y presidenta andaluza, Susana Díaz, junto al secretario de organización, Juan Cornejo, durante la reunión del comité director de su partido en Sevilla. EFE/Julio Muñoz

La secretaria general del PSOE-A y presidenta andaluza, Susana Díaz, junto al secretario de organización, Juan Cornejo, durante la reunión del comité director de su partido en Sevilla. EFE/Julio Muñoz

SEVILLA. - El comité director del PSOE andaluz aprobó este jueves por unanimidad una resolución que pide al partido que no convoque un congreso hasta que no haya gobierno en España. Es la misma posición que reclamó en abril el secretario general, Pedro Sánchez, y que entonces contó con el apoyo del Comité Federal. Con esta resolución, aprobada por el máximo órgano de decisión entre congresos, Susana Díaz acudirá con una posición de fuerza al imprevisible cónclave socialista del sábado, en el que se enfrentará la dirección federal y los críticos. El mensaje es claro: la federación andaluza del PSOE, la más potente del partido, lleva consigo una resolución formal apoyada por el órgano responsable de dirigir la estrategia política del partido, reconocida por tanto en los estatutos, y avalada por todos sus miembros (una sola abstención de los casi 300 presentes). Díaz quiere esgrimir toda la legalidad orgánica frente a una ejecutiva a la que no reconocen legitimidad y en contra de una hoja de ruta ─las primarias y el congreso exprés─ que no cuenta con el respaldo de la mayoría del partido.

El manual de Susana Díaz dice que después de la tormenta, toca la calma. La federación andaluza agitó las aguas el miércoles en Ferraz, precipitando la dimisión de la mitad de la ejecutiva de Pedro Sánchez para obligarle a marcharse. Este jueves había convocado al comité director del PSOE andaluz en un ambiente de crispación inédita. Pero Díaz se ha imbuido de un halo de responsabilidad institucional y orgánica y ha pedido “serenidad y reflexión”. Si Sánchez se ha envuelto en el manto de la militancia, Díaz ha ido más allá, apelando directamente al electorado (porque a ella sí la han votado mayoritariamente y la han hecho ganar las elecciones y ser presidenta). “El PSOE no es sólo patrimonio de sus militantes, sino de millones de personas que nos han dado sus votos para que hagamos una vida mejor”, advierte.

Díaz: “Esta dirección está empeñada en hablar de bandos. En el PSOE no hay bandos y el PSOE no es una banda, es un gran partido"

Con todo, el tono sosegado no le ha impedido defender “el patrimonio del PSOE, empezando por los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero”, ante la dirección federal actual que habla “de bandos dentro del partido”. “Esta dirección está empeñada en hablar de bandos. En el PSOE no hay bandos y el PSOE no es una banda, es un gran partido. Para mí no hay socialistas de izquierdas y de derechas, ser socialista es incompatible con ser de derechas. Me duele que a ese patrimonio de nuestro partido, Felipe González y Zapatero, se les sitúe en la derecha”, ha dicho. Susana Díaz, más que nunca, habló como candidata in pectore. Tras su intervención, el debate a puerta cerrada continuó durante más de tres horas, con 15 peticiones de palabra, aunque al contrario que en otras ocasiones ahora apenas existe un sector crítico o abiertamente afín a Sánchez en el PSOE andaluz. 



Los puentes entre la ejecutiva federal y la andaluza están rotos, no existe comunicación ni diálogo y, por tanto, la militancia y los cargos orgánicos andaluces desconocen qué va a ocurrir mañana. La presidenta andaluza ha pedido “recomponer la unidad”, pero nadie sabe si a estas alturas es posible. “Nadie habla con nadie”, dice un miembro de la ejecutiva andaluza.

El comité director del PSOE-A fue convocado de urgencia y con carácter extraordinario para coordinar la estrategia de la federación más potente del partido ante la mayor crisis que éste ha vivido en sus 137 años de historia. La ejecutiva regional en pleno y los más de 300 miembros del comité han abarrotado la sala del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla en una exhibición evidente de fuerza: miembros del Gobierno andaluz, alcaldes, diputados, presidentes de diputación y todos los secretarios provinciales del partido. Nadie recuerda un cónclave tan concurrido y encendido como éste. Sin embargo, entre los asistentes reinaba un absoluto desconcierto, una profunda ignorancia sobre lo que está pasando en Ferraz, sobre lo que va a pasar en el Comité Federal del sábado o sobre lo que ocurrirá en las próximas dos horas.

Un dirigente de Cádiz: “A esto lo llaman Alepo. Ahora Ferraz es un búnker y Hitler eligió morir encerrado en su búnker”

“Estamos indocumentados”, decía un dirigente provincial del PSOE, “no tengo ni idea de cuál es la salida”. “¿Tenemos que ir al Comité Federal o dar plantón? Y si vamos, ¿nos dejarán entrar o nos prohibirán el paso?”. Hay una parte del partido que abogaba por no acudir el sábado, porque suponía aceptar la legitimidad de “lo que queda de ejecutiva”. La mayoría, sin embargo, ha defendido que la federación andaluza acuda al cónclave socialista y trate de torcer el orden del día, para que la convocatoria del congreso exprés no se someta a votación. Con ello, claro, se arriesgan a que las primarias salgan adelante, pero no es descartable que en el último momento el PSOE-A y el resto de federaciones críticas abandonen la reunión y no reconozcan la decisión del máximo órgano entre congresos.

El PSOE andaluz está envenenado, ha pasado de la preocupación a la rabia. Un veterano dirigente de Cádiz, “con muchas crisis internas a las espaldas”, ilustraba el grado de indignación del PSOE andaluz con estas palabras. “A esto lo llaman Alepo. Ahora Ferraz es un búnker y Hitler eligió morir encerrado en su búnker”. Y un ex consejero del Gobierno andaluz y miembro de la ejecutiva cargaba así contra Sánchez: “Lo que nos ha traído hasta aquí son los problemas de la guapocracia”. El presidente del comité director, Antonio Pradas, el hombre que llevó a Ferraz las firmas de la ejecutiva dimisionaria y que no pudo ni entrar en su despacho, tampoco ocultó su enfado: “Hay dirigentes de este partido que forman parte de una casta, y eso no lo podemos permitir”, dijo desatando los aplausos.

El presidente del comité director, Antonio Pradas: “Hay dirigentes de este partido que forman parte de una casta, y eso no lo podemos permitir”

Es la primera vez en la historia del partido que la federación andaluza, la más numerosa y sólida electoralmente, se moviliza en un escenario de abierta pugna con la dirección nacional. Sin embargo, la secretaria general del PSOE-A y presidenta de la Junta, Susana Díaz, tomó la palabra con un tono moderado, aplacando los ánimos, pidiendo a los suyos “serenidad y reflexión”. Tras la tormenta, la calma. “Lo primero que debemos de hacer es recuperar la unidad y el consenso, ayudar a unir desde Andalucía”, ha dicho, “piensen lo que piensen los militantes, no hay un solo socialista que no sea socialista hasta la médula”. Pero Díaz ha sido dura con Pedro Sánchez, y en esos momentos ha desatado la ovación de la sala. “Me ha dolido lo de subalterno del PP, por Felipe, por Zapatero y por el PSOE-A. Siempre hemos metido el hombro para que le vaya bien al partido en el conjunto de España. No hemos hecho otra cosa que empujar, que arrimar”, ha dicho.

Susana Díaz ha movilizado a todos los socialistas andaluces con cargos orgánicos e institucionales a 48 horas de un cónclave socialista que prevé convocar unas primarias y un congreso extraordinario en menos de un mes y medio. La presidenta de la Junta no sólo se opone a la hoja de ruta de Pedro Sánchez, sino que en las últimas horas ha tratado de tumbar a su secretario general organizando desde Andalucía la dimisión en bloque de la mitad de su ejecutiva. No ha conseguido frenarle, así que el mensaje de este cónclave en Sevilla, de Díaz a Sánchez, es éste: yo piloto la federación más potente del PSOE, yo gobierno la comunidad más poblada, yo he ganado las elecciones autonómicas al PP y a Podemos, soy la única que ha cosechado más del 30% del sufragio y he impedido el sorpasso de la formación morada en las generales. Yo tengo el partido cohesionado en mi región y el respaldo unánime de mis ocho secretarios provinciales. ¿Qué pilotas tú? ¿Qué gobiernas tú? ¿Qué has ganado tú? ¿Dónde está tu unidad y cuáles son tus apoyos?

“Acomplejados” ante Podemos

La presidenta ha recordado que el PSOE ha encadenado una “cadena de derrotas”, que desde 2008 a la actualidad han perdido seis millones de votos, y que el congreso que aupó a Sánchez hace dos años “no ha frenado la sangría”. “No podemos culpar a los electores porque no nos salen las cuentas, si no nos votan es porque no confían en ti”, dijo. Volvió a cuestionar el “aventurismo” y la “temeridad” de Sánchez por flirtear con Podemos, un partido al que Díaz considera una amenaza desde el principio.

“No podemos culpar a los electores porque no nos salen las cuentas, si no nos votan es porque no confían en ti”, defiende la presidenta andaluza

La andaluza vio cómo el partido morado bloqueaba su investidura de la mano del PP durante 80 días, está convencida de que el objetivo de Pablo Iglesias es “destruir al PSOE”, y cree que Sánchez ha actuado “acomplejado” ante el torrente político que supuso la llegada de Podemos. “El PSOE-A no tiene ningún complejo con nadie, sólo cuando nos desnaturalizamos, la gente se desconcierta y nos retira el apoyo. ¿Para qué quieren copia si tienen el original? Hay compañeros que se han cegado por los fogonazos nuevos que han aparecido en la política nacional, y eso nos ha pasado factura”, dijo en referencia a Podemos. “Nosotros tenemos un gran patrimonio, y cuando hacemos simplificaciones, llevamos a la organización a la división”, advirtió.

Luego ha vuelto a criticar la hoja de ruta del secretario general. “Alguien está pensando que el congreso no tiene que ser bueno para España y para el PSOE, sino para sus intereses personales. Hace falta un debate sereno y profundo. Decidimos en abril que primero había que resolver los problemas de España, la gobernabilidad, y luego el partido”, ha subrayado. Para concluir, “no vamos a eludir responsabilidades, si al PSOE le va mal, todos somos responsables, nosotros también”.