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El Doce de Octubre sigue conmocionado por el asesinato del 'narco' colombiano

El compañero de habitación de Leónidas Vargas "tiene mucho miedo". El cuerpo de narcotraficante será repatriado a Colombia en los próximos días

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El sorprendente asesinato del narcotraficante colombiano Leónidas Vargas Vargas a manos de unos sicarios ha alterado la actividad diaria del hospital madrileño Doce de Octubre. Uno de los más afectados por el suceso es, sin duda, el compañero de habitación del capo. 

El hombre sufrió anoche un estado de 'shock' tras el suceso y ahora tiene 'mucho miedo' tras conocer que el homicida puede ser un sicario relacionado con mafias colombinas.

El asesinato se produjo alrededor de las 19.50 horas, diez minutos antes de que acabara el horario de visitas en el hospital, cuando un individuo armado accedió a la quinta planta de Cardiología, concretamente en la habitación 537, donde se encontraba el narcotraficante y otra persona, ya que todas las habitaciones del centro son dobles.

El homicida amenazó a punta de pistola al acompañante de Vargas, al que pidió que guardara silencio, y acto seguido disparó cuatro tiros al 'capo' colombiano. Otras fuentes señalan que preguntó previamente al otro enfermo si él era Leónidas Vargas y al responder negativamente, disparó a su compañero.

Una de las enfermeras del 12 de Octubre, que estaba desarrollando su trabajo en las instalaciones, oyó un ruido procedente de la habitación en la que ocurrieron los hechos y, al entrar a la misma se encontró con el cadáver del paciente acribillado y con su acompaante en estado de 'shock'.

La enfermera tuvo que se atendida médicamente tras sufrir una crisis de ansiedad. 'No la hemos querido ni llamar para que no vuelva a recordar todo lo que pasó. No sabemos si hoy vendrá o no, porque trabaja en el turno de tarde', dijo un compañero de la enfermera del sindicato SATSE.

El paciente, de mediana edad, fue trasladado con una fuerte conmoción a otra habitación, donde fue atendido especialmente, ya que estaba ingresado por problemas cardiacos.

Fuentes sindicales aseguraron a Europa Press que la hora elegida por el homicida para cometer el crimen, las 19.50 horas, no fue casual, porque es el horario en el que más gente circula por el hospital, teniendo en cuenta que las visitas acaban a las 20.00 horas y la gente aprovecha la salida del trabajo para ver a sus familiares enfermos.

'Además, ya hay mucho movimiento de camillas al acercarse la hora de la cena. Fue planeado con antelación', recalcaron. Así, el asesino pudo escapar del hospital con rapidez y la Policía, que llegó inmediatamente al lugar, no le localizó en las instalacioes.

Mientras, el cuerpo del narcotraficante colombiano identificado policialmente en España como José Antonio Ortiz Mora será repatriado a Colombia en los próximos días. La repatriación está pendiente de la autorización que debe dar la justicia española por lo que se demorará unos días, según ha declarado a Efe el ministro plenipotenciario embajador encargado de Colombia en España, Luis Alfonso González Saavedra.

Según esta fuente, está 'plenamente confirmado' que la persona asesinada a tiros en el hospital madrileño es Leónidas Vargas, 'condenado en Colombia por narcotráfico y enriquecimiento ilícito en 1999'. En España, sin embargo, la identidad policial del fallecido corresponde al nombre de José Antonio Ortiz Mora, según la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

El narcotraficante, según González Saavedra, vivía en una zona residencial de Madrid junto a su esposa y dos hijos, y estaba bajo arresto domiciliario por orden de la Audiencia Nacional, que le había puesto en libertad bajo fianza por problemas de salud y le había autorizado acudir al hospital cuando fuera necesario.

El ciudadano colombiano, que permanecía hospitalizado desde el pasado día 2, recibió al menos cuatro disparos de una persona que llegó hasta la quinta planta del hospital y que luego huyó.

El narcotraficante colombiano utilizaba las identidades de Leónidas Vargas Vargas y de José Antonio Cortés Vaquero, con las que no tenía antecedentes en España, según la Jefatura Superior de Policía de Madrid.