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La educación sexual en las aulas saca insuficiente

La nueva Ley del Aborto exigirá una formación afectivo-sexual mucho más ambiciosa que la que recoge ahora la Ley de Educación, sujeta a la voluntad de autonomías y docentes

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'En ninguna de las clases que tenemos nos han enseñado algo sobre sexo. No les costaría nada darnos un poco de información, no como ahora, que apenas nos dicen nada'. Elena está a punto de cumplir 15 años, y ya tiene un novio de su edad con el que está descubriendo el sexo.

Aunque ella se considera bien informada para 'no cagarla' con su chico, critica la escasa formación sexual que, en la actualidad, reciben los adolescentes en el ámbito escolar. Una situación que pretende corregir la nueva Ley del Aborto, que entra en vigor el 5 de julio. La norma incluye un capítulo completo dedicado a la mejora de la formación en salud sexual y reproductiva, que será mucho más ambiciosa que la que se imparte ahora durante la enseñanza obligatoria.

Casi uno de cada diez menores de 15 años ya ha perdido la virginidad

Según la Ley Orgánica de Educación (LOE), los alumnos deben cumplir en cada ciclo educativo una serie de competencias. En la Educación Secundaria Obligatoria (desde los 12 hasta los 16 años), de los escolares que terminen el ciclo se demanda el dominio de una lengua extranjera, valorar la cultura o desarrollar un espíritu emprendedor, por ejemplo. Y además, para aprobar, los alumnos deben 'conocer y valorar la dimensión humana de la sexualidad en toda su diversidad'.

¿Cómo adquieren los chicos esta competencia académica? Básicamente, a través de los conocimientos científicos que se les transmite en la asignatura de Biología y Geología de Tercero de la ESO (15 años): cómo funciona la menstruación, qué es una enfermedad de transmisión sexual o de qué manera afectan los cambios hormonales de la adolescencia en el organismo.

Pero, sobre todo, los chavales reciben formación de anatomía y fisiología: la página más divertida para los chavales del libro de texto, esa que ilustra el temario con el dibujo del corte transversal de un pene o una serie de dibujos con las transformaciones que vive un cuerpo humano desnudo desde la infancia a la edad adulta. En su curso de segundo de la ESO, Elena apenas ha recibido alguna charla: 'Durante el tercer trimestre, una chica nos dio dos clases sobre sexo en mi opinión pocas, en la que nos informó sobre métodos anticonceptivos. Pero hablar de sexo no es solamente hablar sobre métodos anticonceptivos'.

'Hablar de sexo no es sólo hablar sobre anticoncepción', dice una alumna

Los jóvenes españoles son más precoces en el inicio de las relaciones sexuales, y cada vez son más quienes las mantienen mientras están en el instituto. Según el Instituto de la Juventud (Injuve), en 1996 sólo una de cada diez chicas de 17 años había tenido relaciones sexuales. En 2008, a esa edad ya habían perdido la virginidad la mitad. La evolución de los chicos es similar: han pasado del 14% al 65%, en tan sólo 12 años. Hoy por hoy, casi uno de cada diez adolescentes ha mantenido relaciones sexuales antes de los 15 años.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Directivos de Centros Educativos Públicos (Fedadi), José Antonio Martínez, advierte de la dificultad de articular una competencia como la de formación sexual por tratarse de una 'materia transversal'. El erotismo y sus riesgos también se abordan en las asignaturas de Ética y de Educación para la Ciudadanía, pero en estas materias el temario que se imparte es mucho menos estable que en Biología.

'Si los centros montan talleres de salud afectivo-sexual será por algo, porque a muchos tutores les resulta complicado incluir y evaluar la educación sexual durante el curso. Y además ahora, con la crisis, la contratación de estos servicios externos se ha resentido por falta de dinero', asegura Martínez, director de un instituto.

Profundizar en el conocimiento de la sexualidad depende en los centros educativos no sólo del impulso de los tutores o del interés de los consejos escolares en contratar talleres. Por encima de todos, las distintas comunidades autónomas perfilan el tipo de formación sexual que van a recibir sus escolares. En 2008, el Ministerio de Educación elaboró el informe Diagnóstico de situación sobre avances conseguidos, necesidades y retos en promoción y educación para la salud en la escuela en España. En el documento, analizaba autonomía a autonomía el tipo de formación en salud afectivo-sexual impartida en cada territorio.

En Navarra se tuvo que 'suspender la educación sexual debido al poco interés docente'

Aunque el diagnóstico aplaudía los 'avances institucionales en la definición de la formación en la sexualidad como prioritaria', también señalaba numerosas carencias y obstáculos que se detectaban en su implantación. En muchas comunidades las dificultades surgían de la saturación de materias transversales (como medio ambiente, educación vial...), la carga de trabajo de docentes, la ausencia de formación, la falta de compromiso de los centros y la ausencia de evaluación real de los resultados.

Según este infome, la Comunidad de Madrid fue la única que presentó 'barreras ideológicas en el área de la sexualidad' como uno de los principales obstáculos para su implantación. Además, el texto señala que en Navarra se tuvo que 'suspender la educación sexual debido al poco interés docente'.

En general, en toda España se detectó que una de las mayores dificultades para llevar la materia sexual a las aulas era la dificultad para coordinar Educación y Sanidad, profesores y sanitarios.

Aquí es donde debería tomar nota el Gobierno, que en estos momentos prepara el desarrollo de una Ley del Aborto que anuncia que serán sanitarios y trabajadores sociales quienes se encarguen de la formación afectivo-sexual en los centros educativos. Unas lecciones que Elena echa en falta: 'En mi clase hay gente que ya ha mantenido o mantiene relaciones, y la verdad es que algunos sí están bien informados. Pero otros necesitan algo más de información, sobre todo porque piensan comenzar dentro de poco a tener sexo con sus parejas'.