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La elaboración de los programas monopoliza la agenda de los partidos

PSOE y PP preparan el camino hacia el 20-N con foros sectoriales que acaben de perfilar su oferta de Gobierno

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El nuevo curso político apenas tendrá tiempo de desgastar los libros recién forrados. Todas las asignaturas se reducen a una: estrategia electoral. Y no habrá más examen que una prueba sin oportunidad de repesca: las elecciones generales, generalísimas, del próximo 20-N.

Con esa fecha omnipresente, los socialistas tienen menos de cien días por delante para subir el puerto de la campaña electoral con el viento en contra de las encuestas, que coinciden en predecir una caída con estrépito del pelotón liderado por Alfredo Pérez Rubalcaba. Para conjurar estos augurios y agriar la aparente suficiencia con la que el PP encara esta misma convocatoria, los socialistas prometen pelea e ideas.

Frente a las encuestas, los socialistas prometen pelea e ideas

La cita clave del periodo que arranca en su calendario es la Conferencia Política que celebrarán entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre. El candidato Rubalcaba ha encargado su coordinación a Óscar López, líder del PSCyL-PSOE, exdiputado, senador en la actualidad y fajado en todos los escalones del partido. López ha sido uno de los maquinistas de la locomotora electoral del PSOE en los últimos diez años.

La Conferencia Política pretende sentar las bases del programa con el que Rubalcaba plantará cara a las encuestas y al líder del PP, Mariano Rajoy, el 20 de noviembre. Con carácter previo y preparatorio, los socialistas celebrarán a lo largo de septiembre tres foros de análisis para allanar el debate.

Estos foros, que se celebrarán en tres fines de semana consecutivos, tienen un denominador común. La palabra empleo está presente en el enunciado provisional anunciado por los socialistas: Empleo y autónomos; Emprendedores, universidad y educación: educación para el empleo; y Medio ambiente y desarrollo sostenible: nuevos empleos.

El PSOE tiene una prueba de fuego en la reforma de la Constitución

Estos debates prepararán el contenido de la Conferencia, cuya ponencia marco correrá a cargo de la exministra Cristina Narbona. En principio, el equipo de Rubalcaba quiere disponer de una primera redacción de esta ponencia dentro de tres semanas, a mediados de septiembre, para hacer llegar el documento a todas las federaciones del PSOE esperando que aporten sus enmiendas y sugerencias.

Este cónclave preelectoral del que saldrá el programa encargado al también exministro Jesús Caldera es la cita preeminente en el calendario inmediato de un PSOE que despierta del verano convulsionado por la reforma constitucional, pactada con el PP para incluir en la Constitución un límite al endeudamiento público.

A cuenta de esta incorporación inesperada a la agenda política, los socialistas iniciarán mañana la semana con una inusual convocatoria a dirigentes y cuadros que reunirá, por separado, a la Ejecutiva, los responsables de todos los territorios y los parlamentarios. Sofocar los rescoldos críticos que discrepan del acuerdo y reclaman un referéndum será la primera obligación del candidato Rubalcaba en la temporada a punto de estrenar. El debate y aprobación de la reforma marcará así una agenda parlamentaria mortecina por lo demás.

Por segundo año consecutivo, Zapatero no irá a la fiesta de Rodiezmo

El adelanto electoral ha fulminado la agenda legislativa del Ejecutivo. Las Cámaras tienen apenas dos semanas de trabajo antes de su disolución el 26 de septiembre. Normas bandera, como la de Transparencia, no verán la luz. Las Cortes tienen sobre la mesa una treintena de proyectos de ley pendientes de aprobación, objetivo inviable en 15 días. Priorizando, además de la consabida reforma constitucional, el Grupo Socialista confía en que se apruebe, al menos y entre otras, la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, ya que fue un compromiso asumido por el propio jefe del Ejecutivo.

Desde que José Luis Rodríguez Zapatero tomó las riendas del PSOE, el curso socialista arranca como una tradición en la fiesta minera de Rodiezmo que organiza la UGT. El cuartel federal de Ferraz sede del partido guarda con celo la decisión final sobre quién acudirá a la cita sindical en nombre del partido hermano. José Blanco con más probabilidad o el propio Rubalcaba acompañarán el 4 de septiembre al líder de UGT, Cándido Méndez, en la tribuna.

Rajoy iniciará el curso político en Soutomaior (Pontevedra)

Será el segundo año consecutivo en el que Zapatero no participe en esta celebración. El jefe del Ejecutivo decidió no acudir el año pasado como gesto de respeto a la posición y al discurso ugetista con motivo de la huelga general convocada el pasado 29 de septiembre. Rodiezmo era el escenario en el que, desde 2004, los socialistas expresaban su compromiso con las políticas sociales y Zapatero anunciaba cada año una subida de las pensiones mínimas.

Cuando se apaguen los focos de Rodiezmo, otros con mucha menos luz enfocarán ya otro de los procesos clave que el PSOE tiene en su agenda de las próximas semanas: la elaboración de las listas que concurrirán a las próximas elecciones generales. Muchos serán los llamados y menos los elegidos si se cumplen los pronósticos demoscópicos, de modo que el puesto a ocupar cobra especial importancia.

El calendario para elaborar las candidaturas ante las próximas elecciones generales se aprobará mañana en la reunión de la Ejecutiva federal. El procedimiento para componer las listas es complejo e implica a todos los escalones del partido, incluyendo asambleas locales y comités provinciales y territoriales hasta la celebración, en los primeros días de octubre, del Comité Federal, que será el que ratifique definitivamente las listas.

El adelanto electoral ha frustrado la gira iberoamericana del líder del PP

Mañana, cuando se cumple un mes del anuncio de elecciones anticipadas, el líder del PP dará por concluidas sus vacaciones estivales de forma definitiva y reunirá al núcleo duro de su formación, el Comité de Dirección, en el Parador de Toledo. Un gesto hacia la secretaria general de los conservadores, María Dolores de Cospedal, que el 22-M logró arrebatar la Presidencia de Castilla-La Mancha a los socialistas.

Será en esta cita donde la dirección nacional del PP acabe de perfilar el calendario de aquí a octubre, algo en lo que el equipo de Ana Mato, vicesecretaria de Organización y responsable de la campaña de Rajoy, lleva trabajando todo el verano.

Los conservadores presentarán su programa a principios de octubre

Antes del 20-N, y del inicio de una campaña que según todos los sondeos aupará al líder del principal partido de la oposición a la Presidencia del Gobierno, el PP tiene puestas todas las miradas en los días 7, 8 y 9 de octubre. Está previsto que ese fin de semana se celebre la convención en la que se apruebe el programa electoral.

Esta cita, que será en Málaga, vendrá precedida de una intensa actividad a lo largo de todo septiembre. A excepción del próximo sábado, cuando Rajoy acudirá a la tradicional apertura de curso político en Soutomaior (Pontevedra), el PP dedicará todos los fines de semana a realizar foros sectoriales en los que recabarán ideas para el programa electoral.

El primero de estos foros será en Canarias. Tendrá lugar el 9 y 10 de septiembre y los ejes vertebradores serán el empleo y las políticas sociales, puntales de la campaña de Rajoy. Una semana después, Madrid acogerá unas jornadas sobre pymes y autónomos. De la reforma del sector público se debatirá en Zaragoza los días 23 y 24. Y cerrará este ciclo de foros un encuentro sobre educación en Madrid los días 30 de septiembre y 1 de octubre.

Izquierda Unida se centra en hacer un propuesta muy pegada a la calle

Antes de conocerse el adelanto electoral, el equipo de campaña había diseñado a Rajoy una gira para captar el voto de los españoles residentes en Iberoamérica. Ahora, la apretada agenda en España se lo impedirá.

Paralelamente a las tradicionales reuniones de la cúpula del partido que se celebran los lunes, Rajoy ha convocado el próximo día 5 en Madrid a la Junta Directiva Nacional, el mayor órgano entre congresos. El líder del PP reclamará a los suyos máxima colaboración de cara a la campaña y a la elaboración de las listas y hará una llamada a no bajar la guardia pese a los buenos resultados de las encuestas.

En cuanto al mensaje, el equipo de Rajoy considera que no es necesario variar la estrategia desplegada en las autonómicas y municipales. A saber: un discurso muy económico, huir de las grandes polémicas y evitar el detalle de su alternativa de Gobierno para sortear así el anuncio de medidas impopulares. En definitiva, perfil bajo.

Frente a un líder que el partido quiere vender como moderado, otros dirigentes tendrán que exhibir el perfil más duro del partido para no defraudar al sector más conservador del electorado. Es una tarea que en muchas ocasiones desempeña la secretaria general o Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación.

En el entorno del líder del PP aseguran que su intención es no dar protagonismo al candidato socialista, al que consideran 'más de lo mismo' y 'corresponsable de las políticas de José Luis Rodríguez Zapatero'. Hasta la fecha, la única vez que Rajoy se ha referido directamente a su principal rival para el 20-N fue el pasado martes, en el pleno extraordinario en el que PSOE y PP pactaron la reforma electoral. Un acuerdo del que el principal partido de la oposición intenta descabalgar a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Izquierda Unida no ha sabido precisar un calendario aproximado de actos. Desde la formación argumentan que la agenda se cerrará mañana en el transcurso de su Comisión Ejecutiva. La federación tiene por delante unos meses complicados en los que se ha propuesto elaborar un programa que nazca de escuchar las reivindicaciones de la calle. A lo largo de este mes, IU intensificará sus gestiones a fin de atraer a su proyecto a otras formaciones de izquierda. En todo caso, el acuerdo con Equo o Izquierda Anticapitalista no parece posible.