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Así eligen los partidos a sus candidatos

Cinco formaciones de izquierda y UPyD prevén el procedimiento de primarias siempre que más de una persona opte a encabezar una lista electoral

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La reivindicación de la democracia interna forma parte del discurso habitual de los partidos, sobre todo a raíz de la aparición del Movimiento 15-M, que la incluye entre sus exigencias. Pero, por el momento, no hay nada escrito en las leyes sobre la forma en la que las fuerzas deben organizar sus estructuras y elegir a sus candidatos para las distintas citas electorales. Cada uno opta, en consecuencia, por hacerlo a su manera.

Para confeccionar las listas de las próximas elecciones generales los métodos van desde el más participativo hasta el más imperativo. Del modelo de ICV, que en sus estatutos obliga a celebrar elecciones primarias aunque haya una única persona que opte a encabezar una lista electoral, al de UPN, formación en la que la elaboración de las candidaturas depende, únicamente, de las siete personas que integran la Comisión de Listas.

ICV se ve obligada a celebrar primarias aunque haya un único candidato

La principal conclusión que se extrae tras consultar los procedimientos de elección de todos los partidos con representación parlamentaria además de Equo, que aspira a concurrir el 20-N es que la izquierda es más favorable que la derecha a la hora de dar voz a la militancia para escoger a sus candidatos.

Cinco formaciones incluyen en sus estatutos las primarias en el caso de que haya más de una persona que opte a liderar una lista electoral. Pues bien, cuatro de ellas PSOE, ERC, IU e ICV se sitúan en el espectro de la izquierda. La quinta es la formación que lidera Rosa Díez, UPyD. Cada una de ellas aplica, no obstante, su propia metodología y establece unos u otros requisitos para poder optar a encabezar las listas.

Para elegir al candidato que liderará el partido en las generales, tan sólo tres de ellas utilizaron esa fórmula: ERC, ICV, y UPyD. El PSOE abrió el proceso, pero Alfredo Pérez Ru-balcaba se proclamó candidato sin que hubiera votaciones, ya que el exvicepresidente fue el único que consiguió los avales necesarios para poder iniciar el procedimiento. Lo mismo sucedió en el caso de Cayo Lara, que fue proclamado como candidato de IU al no presentarse ningún adversario.

PSOE e IU no las usaron porque no hubo alternativa a Rubalcaba y Lara

A las primarias se ha apuntado Equo que, aunque no contempla esa figura en los estatutos fundacionales, la ha aplicado por decisión de su comisión promotora. La formación abrió, además, un segundo proceso interno para escoger a quienes encabezarán las listas provinciales del 20-N. También lo han hecho UPyD e ICV, pero en el caso de Equo se votó a cada uno de los integrantes de cada lista.

El acceso a los primeros puestos de las candidaturas está al alcance de toda la militancia en la formación ecosocialista y en el partido que dirige Rosa Díez. No es necesario recopilar avales ni contar con el respaldo de alguno de los órganos de dirección. Para encabezar las listas de Equo, el partido requiere ser socio del mismo, asumir los principios del manifiesto fundacional y no estar implicado en ningún caso de corrupción. Y quienes han tratado de arrebatar a Díez el liderazgo de UPyD tan sólo han tenido que acreditar una antigüedad de dos años dentro de la formación.

Más complicado lo tienen los afiliados y simpatizantes de PP, CiU, PNV, UPN y CC. El partido que lidera Mariano Rajoy celebra votaciones para escoger los cargos orgánicos, pero no para elegir a los candidatos. Así, el presidente de los conservadores se convierte, automáticamente, en el candidato a la presidencia del Gobierno en el congreso nacional.

Los dos partidos que integran CiU celebran procesos independientes. Las listas de Unió las deciden las asambleas intercomarcales y las de Convergència, sus federaciones. Ambas se fusionan dando lugar a una relación conjunta, que debe ser ratificada por la Comisión Ejecutiva Nacional.

Aparentemente más participativo es el PNV. Se celebran dos vueltas. En la primera, todas las organizaciones municipales escogen a los candidatos que les interesa llevar a Madrid. Los que logran más votos llegan a las asambleas de cada una de las provincias vascas que ratifican esos nombres. Los resultados se llevan a la Comisión Nacional de Garantías, que ratifica las listas y las vuelve a enviar a las organizaciones municipales para su aprobación definitiva.

El BNG mantiene un sistema similar. El proceso se inicia en las asambleas locales y finaliza en el Consello Nacional, que es el que ratifica todas las candidaturas.

Los sistemas más rígidos son, en cambio, los de UPN y Coalición Canaria (CC). Las listas de los foralistas navarros las elabora un comité compuesto por siete personas. Deciden la presidenta del partido, el secretario general, el vicepresidente y dos personas nombradas por el Comité Ejecutivo y otras dos designadas por el Consejo Político.

Similar es el caso de CC. Corresponde únicamente al Consejo Político Nacional del partido designar a sus candidatos al Congreso de los Diputados.