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"Una élite de dirigentes no debe cerrar el debate que necesitamos"

Para el portavoz del PSOE en la UE, Juan Fernando López Aguilar, no reivindicar políticas de izquierdas y esconder a Zapatero perjudicaron a la campaña

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Mascando un sentimiento a medio camino entre la tristeza y la rabia, los socialistas europeos se reúnen hasta este sábado en Bruselas con el lema: 'Renew', o 'renovarse'. Tras la derrota del PSOE en las elecciones generales, en la Unión Europea sólo quedan cuatro Gobiernos en manos de la izquierda (Dinamarca, Austria, Eslovenia y Chipre). Como jefe del PSOE en la Eurocámara, Juan Fernándo López Aguilar (1961, Las Palmas de Gran Canaria), reivindica a la izquierda en una Europa de derechas, sus logros como ministro de Justicia de José Luis Rodríguez Zapatero y al propio secretario general. Según él, los socialistas nunca debieron enfocar la campaña sin intención de ganarla. Ahora pide que una 'élite de dirigentes' no 'cierre el paso al debate que necesitamos' y que pasa por dar la voz directamente a los militantes.

Tras la victoria del PP en España, la izquierda europea se bate en retirada en otro país europeo. ¿Ha tocado fondo?

Los valores progresistas están resistiendo la peor embestida que haya sufrido la socialdemocracia desde la Segunda Guerra Mundial. Lo que está pasando no es un período de declive cíclico al que sucederá un repunte salvo que hagamos algo al respecto.

¿Cómo de profunda debe ser la reflexión de la izquierda para recuperar el favor de los desencantados?

Estamos convencidos de que es necesario reflexionar antes de actuar, pero que hay que actuar. Tenemos que decirle a los ciudadanos que votar es importante, que estimamos todas las formas de participación social pero que de ningún modo podemos consentir que el declive de los socialistas en las urnas no haya hecho otra cosa en estos tres años que incrementar la hegemonía de la derecha y producir todavía más daño.

Habla usted de una fuerza arrolladora de la derecha, pero...

¡No! No es una fuerza arrolladora de la derecha, sino una desmovilización de la izquierda. España es el ejemplo. Con los mismos diez millones y medio de votos con los que el PP fue derrotado en 2004 y 2008, ahora ha obtenido una aplastante mayoría absoluta. ¿Qué es lo que pasó? Nunca se propusieron estratégicamente tener 12 millones de votos. ¿Para qué? Intentaron que no fueran a votar cuatro millones de progresistas que estaban enfadados con la política, que creían que la política daba asco y que estaba arrodillada ante los mercados. Y lo consiguieron. Cuatro millones se quedaron en casa o votaron por la nihilización.

¿Hay autocrítica en el PSOE?

Debe haberla y debemos emplearla a fondo en el Comité Federal. No Significa que debamos contagiarnos de un sentimiento de melancolía, o de culpa, que es un deporte que practica una izquierda que no ayuda a la recuperación política.

'Debe haber autocrítica y debemos emplearla a fondo en el Comité Federal'

Por la gente que habla estos días en el PSOE, nadie diría que hay un gran ansia de renovación.

Yo lo tengo muy claro. El margen de maniobra de los Gobiernos de izquierda se ha ido reduciendo por la hegemonía de la derecha hasta hacerlos irreconocibles para su electorado. Nos hacemos responsables, pero hay que ir mucho más allá. No podemos aceptar que la crisis y el paro se haya llevado por delante con mucha más contundencia a los Gobiernos progresistas. Hay una batalla ideológica que la derecha también está ganando. Han logrado que se piense que la única alternativa es calmar a los mercados y que nadie los calma mejor que la derecha. Esto es inaceptable.

¿Es Rubalcaba el hombre adecuado para liderar a partir de ahora el PSOE? ¿Puede serlo tras el resultado electoral?

La situación está abierta y el PSOE no puede temer esa apertura. Debe usarla y tomar el tiempo necesario para una reflexión seria. Este no es el momento del socialismo de 'tuit', sino del debate riguroso. La formulación de propuestas no puede ser entendida ni como disidencia ni como tribalismo sectario, sino como expresión de la pluralidad necesaria. Tenemos la obligación de vitaminarnos.

¿Hay voces tratando de tumbar ese debate?

El debate tiene que ser acogedor, amigable, receptivo. No se puede ahogar el debate preventivamente con el argumento de que nos hace parecer desunidos y nos debilita. EL PSOE en estos momentos no puede permitirse el pecado de la soberbia, del sectarismo, de la exclusión, de la desconfianza. Es el momento de un máximo esfuerzo de integración.

El PSOE no puede permitirse el pecado de la soberbia, del sectarismo, de la exclusión, de la desconfianza

Aunque sea su decisión personal, ¿sería bueno para el partido que Carme Chacón optase al liderazgo del PSOE?

Muchos nos resistimos a agitar el debate de nombres antes de que surjan. Tienen que surgir de las personas que quieran dar el paso. Digo algo más: es la hora de los afiliados del partido socialista. No debe suceder un achique de espacios o que una élite de dirigentes cierre el paso al debate que necesitamos en el PSOE. Lo ideal sería la máxima implicación del mayor número de afiliados posibles, cuanto más extensa mejor. Si la decisión pudiese tener la legitimación directa de todos los afiliados, mejor que mejor.

¿Debería ser un congreso con la filosofía del Partido Socialista francés en la elección de candidato al Elíseo (que abrió la elección a todo francés de acuerdo con los principios básicos de la izquierda)?

Sería una opción saludable. Hay muchas opciones para hacer participar a los afiliados en el Congreso o en la designación del candidato a la presidencia del Gobierno. Desde una dirección de transición que conduzca a ese escenario hasta aspirar ahora a un congreso muy abierto y numeroso que dé lugar al mayor pluralismo posible.

Los valores progresistas están resistiendo la peor embestida que haya sufrido la socialdemocracia desde la Segunda Guerra Mundial

¿Tiene Zapatero la culpa de la derrota electoral? ¿Es la causa de los males actuales del PSOE?

Nunca he compartido ni el argumento ni la retórica que ha acompañado por la repugnancia intelectual de la simplificación. He criticado en los órganos del partido muchas veces que hayamos sido cómplices por omisión en la sobrecarga y la hipertrofia de la responsabilidad individual de Zapatero. He deplorado que haya habido un momento en el que los propios órganos del partido lo dieran por descontado, antes incluso de que anunciaba que no sería candidato. He deplorado que no hayamos hecho suficiente defensa de nuestra política, con la cara alta, que la reivindicación de lo hecho no haya sido una parte estratégica de nuestra campaña.

Se intentaba romper con una gestión vista como la responsable de la situación.

Por supuesto que las elecciones se deciden pensando en el futuro, pero en ningún caso abjurando de tu hoja de servicios. Nunca he creído que Zapatero estuviese en el origen de la burbuja inmobiliaria o la destrucción de tejido productivo y en la eclosión de paro. Como prueba, que el PP haya cambiado su discurso y ya no digan que van a obrar el milagro de los panes y los peces salvo en el terreno mediático y propagandístico.

¿Dónde se ve usted en el futuro del PSOE?

Para mí la consideración personal será la última. Estoy en esto por convicciones y por compromiso. Hace muchos años que soy afiliado y militante y me importa este partido. Me gustaría contribuir a este espacio de ideas donde siempre he estado. Es una contribución al proyecto socialista pensar por cuenta propia, expresarlo en los órganos del partido con respeto pero con coraje.