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Empeora el estado de salud de Manuel Fraga

Recibe cuidados médicos en su domicilio de Madrid aquejado de problemas respiratorios

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El expresidente de la Xunta de Galicia Manuel Fraga ha experimentado en los últimos días un empeoramiento de su estado de salud. Según fuentes próximas a la familia, el exsenador y presidente fundador de los conservadores arrastra un fuerte catarro desde principios de enero que le ha ocasionado problemas respiratorios desde el sábado.

Fraga, de 89 años, permanece en su casa de Madrid recibiendo atención por parte de una de sus hijas, médico de profesión, y acompañado del resto de sus hijos. Fuentes de su entorno precisaron que en los últimos días, y a raíz del empeoramiento de su estado de salud, ha recibido en Madrid la visita de algunas de sus hermanas.

Pese a lo delicado de su situación, las mismas fuentes apuntaron a que su estado a lo largo del día de ayer mejoró respecto al del sábado.

Hasta el pasado abril, cuando se sometió a una intervención de cadera en un hospital madrileño tras una caída en su domicilio, el exsenador conservador era fijo en todos los actos del PP. A los últimos ya acudió en silla de ruedas.

El pasado mes de septiembre, a punto de concluir la última legislatura, Fraga anunció su retirada de la vida política activa y, por tanto, su renuncia a volver a integrar las listas del PP al Senado, la Cámara en la que ha estado destinado en los últimos años. Finalizaba así la carrera del político en activo más prolongada, que inició en 1951 y en la que destaca haber formado parte de varios gobiernos de la dictadura de Franco.

Por primera vez en muchos años, Manuel Fraga no se trasladó a su Galicia natal a pasar las vacaciones de verano, algo que hizo que se disparasen de nuevo todas las alarmas sobre otro empeoramiento de su salud.

En la pasada legislatura, el presidente fundador del PP presidió la mesa de edad de la Cámara en su condición de parlamentario de más edad. En esa ocasión, dio gracias a Dios por haber llegado a los 85 años que tenía por entonces y mostró su deseo de poder ser testigo de la 'famosa' reforma de la Cámara.