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ERC logra el apoyo del PSOE contra la opacidad de la banca

Los socialistas lamentan que el PP, que votó en contra, no apoye medidas como las que impulsan Merkel o Sarkozy

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Una de cal y otra de arena para el PSOE. La trabajosa búsqueda de acuerdos en la que basan los socialistas su mayoría les deparó ayer su vigésimo tercera derrota de la legislatura en el Congreso, en una sesión en la que ERC logró arrancar su apoyo para una iniciativa que propone equilibrar la carga de la crisis y pasar parte de su factura a la banca y a los altos directivos de las grandes empresas cotizadas.

La moción, defendida por el portavoz republicano, Joan Ridao, aboga por facilitar el crédito a las familias y las pequeñas empresas y pide añadir 'racionalidad, transparencia y austeridad' al día a día de las relaciones entre bancos y usuarios.

Así, insta al Gobierno a mejorar la transparencia de las entidades para perseguir cláusulas y comisiones abusivas, reclama que se ponga coto a la opacidad en la que se atrincheran las muy abultadas retribuciones que lucran a los grandes directivos de banca, y pide que se limiten sus primas cuando estén basadas en políticas de tan alto riesgo especulativo que acaben poniendo en dificultades a las entidades.

PP y CiU no respaldaron esta iniciativa, que logró el respaldo de PSOE, BNG y PNV y la abstención de IU e ICV. Parte de la esencia de la propuesta de ERC está contenida en la futura Ley de Economía Sostenible, lo que engrasó la afinidad de los socialistas para una invitación 'importante y bien traída', como agradeció el ponente del PSOE, Francisco Fernández Marugán. 'Lamentamos que se demuestre que la derecha española no está ni con Merkel ni con Sarkozy que defienden iniciativas similares, sino con Reagan, Thatcher y Aznar, ese tipo de gente que nos ha llevado a la crisis', concluyó Marugán para censurar las reservas del PP ante la propuesta.

El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, fue quien enunció de manera más gráfica su defensa de la iniciativa: 'Ayer, el presidente de un banco demandaba una reforma laboral contundente e instaba a congelar los sueldos de los trabajadores. Este señor cobró en 2008 seis millones de euros y ahora impone reformas'.

El PP acogió la iniciativa sin entusiasmo alguno y CiU también se envolvió en reservas: 'No compartimos el enfoque y parte del detalle', justificó su ponente ante una votación que ERC resolvió con una amplia mayoría y el aval del Grupo Socialista.

En la otra cara de la moneda socialista en el Congreso, el PSOE contabilizó ayer su tercer traspiés con las pensiones como argumento. La Cámara instó al Gobierno, por tercera semana consecutiva, a mantener el poder adquisitivo de las pensiones en 2011 a instancias de CiU, que arrancó la unanimidad de todos los grupos. El pasado 27 de mayo una iniciativa similar del PP convirtió este asunto en el talón de Aquiles del Grupo Socialista. Una semana después, IU volvió a concitar el respaldo de todas las formaciones en esta materia. Ayer fue CiU quien reclamó al Gobierno 'que promueva las medidas necesarias para garantizar en 2011 el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas'.

'No se puede votar más que favorablemente, con énfasis y entusiasmo', proclamó desde su escaño Emilio Olabarría, del PNV. '¿Hasta dónde está dispuesto al llegar el PSOE en su desafío al Pacto de Toledo?', preguntó el ponente del PP, Tomás Burgos. Ante un alud de críticas, la representante del PSOE remó en contra. 'Reto a la Cámara a ver, legislatura por legislatura, quién garantiza el poder adquisitivo de los pensionistas', respondió mirando a la bancada del PP.

Por otro lado, el Congreso frustró la pretensión del PP de regular el uso de aviones militares por parte del presidente del Gobierno y los ministros para cualquier fin ajeno a su cargo institucional después de que así lo recomendara el Tribunal de Cuentas. La iniciativa no es nueva. Los conservadores desempolvaron ayer sin éxito la que prepararon en la precampaña de las últimas elecciones europeas, que también fue derrotada.

El PSOE acusó al PP de tratar de crear confusión para tapar sus problemas con el caso Gürtel.