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España y Marruecos desalojan a los inmigrantes de la Isla de Tierra

El Gobierno entrega a Marruecos a 73 subsaharianos que aún permanecían en el islote. La operación se ha realizado de madrugada. En España se han quedado ocho menores y dos mujeres

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De madrugada, bajo la oscuridad de la noche y sin permitir que nadie se acercara. Así actuaron los agentes de la Guardia Civil que esta noche han desalojado a los 83 subsaharianos que permanecían todavía en Isla de Tierra, un pequeño islote deshabitado a tan sólo 30 metros de la costa de Marruecos, pero de soberanía española.

La operación conjunta de los gobiernos español y marroquí se ha desarrollado a partir de la una de la madrugada, cuando los primeros desalojados comenzaron a llegar a la playa de Sfiha, trasladados por lanchas de la Guardia Civil, aunque los agentes no llegaron a pisar suelo marroquí.

El desalojo se prolongó durante más de tres horas y en su desarrollo las lanchas fueron acercando a pequeños grupos de inmigrantes a la costa marroquí donde les esperaba un fuerte dispositivo policial. El operativo concluyó a los 4:30 horas, según fuentes del ministerio del Interior. 73 inmigrantes fueron entregados a Marruecos y 10 se han quedado en España, ocho menores y dos mujeres que en realidad habían sido trasladados poco antes de que empezara el desalojo en sí.

El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, que ha asegurado en declaraciones a RNE que el desalojo ha sido 'pacífico' y que 'no ha habido que utilizar la fuerza', ha dicho desconocer qué va a pasar ahora con las personas que han sido trasladadas hasta Marruecos. 

Según El Barkani, las diez personas que fueron trasladadas a Melilla han recibido atención hospitalaria y todos se encuentran en buen estado de salud, excepto un bebé de ocho meses y un niño de 15 años que padecen diabetes y que estás recibiendo tratamiento. En un comunicado posterior, el Gobierno ha calificado la operación de 'éxito' y celebrado la actuación 'modélica' de los agentes de la Guardia Civil.

Por su parte, el Gobierno marroquí se ha referido por primera vez a este asunto para decir que el desalojo se ha producido 'en condiciones humanitarias',  según dijo el portavoz del Gobierno alauí, Mustafa El Jalfi. 'La presencia de los emigrantes en el islote representa un peligro para ellos mismos', explicó el titular de Comunicación.

Desde la semana pasada, varias decenas de inmigrantes procedentes de distintos países de África han llegado hasta este pequeño terreno del archipiélago de Alhucemas como una nueva vía para acceder a España.

Un grupo de 68 inmigrantes, entre ellos tres menores, llegó el domingo a la isla, donde ya había otras trece personas desde el pasado miércoles. Allí han esperado durante varios días confiando en que las autoridades españolas se hicieran cargo de su traslado hasta Melilla, pero salvo en los casos de personas más vulnerables, como los menores, sus madres y las mujeres embarazadas, que fueron trasladados a su llegada, el Ejecutivo español dejó allí a los subsaharianos hasta tomar una decisión. Según el Gobierno, la asistencia humanitaria ha estado garantizada con el suministro de mantas, agua y comida.

El domingo por la tarde Madrid y Rabat comenzaron una ronda de conversaciones a través de los ministros del Interior y de Exteriores y Cooperación con sus homólogos marroquíes para tratar de encontrar una 'solución duradera' a la situación, según comunicó ayer José Manuel García-Margallo. A última hora del lunes el Gobierno anunciaba un principio de acuerdo entre los dos países para repartirse a los inmigrantes que quedaban en la Isla de Tierra, aunque no especificaron la proporción en que serían distribuídos.