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ETA dice estar dispuesta a ir "más lejos" que un alto el fuego

Exige como condiciones una negociación política y que antes se legalice Batasuna. El Gobierno sólo valorará un anuncio de disolución y asegura que los procesos de diálogo son cosa del pasado

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ETA fue un paso más allá y planteó, por primera vez desde que se lo reclama Batasuna, la posibilidad de abandonar la violencia, pero insistió en que para ello debe abrirse previamente una negociación que aborde cuestiones políticas. 'ETA tiene disposición para un alto el fuego permanente y verificable, y también para ir más lejos si se crean las condiciones para ello', afirman dos miembros de la banda en una entrevista con Gara que se publica mañana en su integridad.

De nuevo, la banda pospone el anuncio que le reclama la izquierda abertzale y los firmantes de la Declaración de Bruselas porque esos pasos 'hay que situarlos en la lógica del desarrollo del proceso', condicionando la apertura del mismo a que el Gobierno legalice Batasuna y modifique su política penitenciaria. 'Que se tomen las medidas necesarias para que todos los agentes puedan actuar en igualdad de condiciones, que se establezcan los derechos civiles y políticos, que se desactiven los castigos añadidos impuestos a los presos políticos vascos y que, en general, se desactive toda situación de presión, injerencia y violencia', reclaman los terroristas entrevistados.

El Gobierno no quiere oír hablar de otro comunicado que no sea el de un anuncio de disolución por parte de la banda, según reiteró. Además, fuentes de Interior negaron cualquier novedad respecto a lo expresado anteriormente por ETA y destacaron el hecho de que la banda se enroque en una exigencia de negociación que ya nunca se va a volver a dar.

La banda insiste en un alto el fuego 'verificable

El diario abertzale aclara que la entrevista a los representantes de la organización terrorista fue realizada antes de que fuera presentada, por la tarde, la última iniciativa de Batasuna y EA, a la que se han sumado Aralar y Alternatiba, para un final dialogado de la violencia. En la misma, los firmantes reclaman a ETA un alto el fuego permanente y definitivo, esta vez incluyendo la necesidad de que tenga un carácter 'unilateral'.

De nuevo, queda en evidencia la discrepancia en los tiempos entre el proceso que plantea Batasuna, y el que defiende ETA en sus documentos internos y apariciones públicas, según fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Público. Los responsables de la formación ilegalizada tienen puesta la vista en las elecciones municipales de mayo del próximo año e intentan convencer a ETA de que de la violencia ya no es útil para conseguir sus objetivos y que es momento de utilizar vías 'exclusivamente políticas'. Pero la banda se resiste a una declaración definitiva mientras no se obtengan antes contrapartidas políticas, añaden.

En la entrevista, los terroristas aseguran que no han puesto fecha de expiración a la tregua que ahora mantienen y que tampoco desean que llegue ese momento. Otra vez obvian la situación de debilidad en la que los continuos golpes policiales la han situado y dicen que su tregua 'se sitúa sobre el suelo de los logros obtenidos durante muchos años por la liberación'. Incluso van más allá cuando aseguran que si tardaron en comunicar su decisión, trasladada en un vídeo hecho público el 5 de septiembre, fue porque 'el protagonismo debía corresponder a los agentes que están impulsando el cambio político'.

Esta afirmación y otra de la entrevista en la que se cede la activación y articulación del proceso de diálogo a los 'agentes políticos' son interpretadas por los Servicios de Información como un guiño a Batasuna dentro de la soterrada disputa que ambas mantienen por el control de la izquierda abertzale. Un control que la banda terrorista ha tenido que ceder en los últimos meses por primera vez desde que nació hace ya medio siglo.

Los terroristas aseguran que no quieren poner fin a la actual tregua

Muy al contrario, los informes en poder del Gobierno sitúan en marzo pasado la decisión de la banda terrorista de iniciar un 'parón técnico' de ETA, únicamente por razones operativas. Añaden que la tregua fue mantenido en secreto por la banda para no trasladar una imagen de debilidad.

Según esos informes, ETA ha querido revertir la situación y dar ahora una categoría política a la decisión tomada hace seis meses. Se trata, añaden, de ganar tiempo para cargarse de 'razones' y volver a atentar, culpando al Gobierno del fracaso de su iniciativa. De esa forma, intentaría recuperar el timón perdido de la izquierda abertzale.

Fin de acciones ofensivas y muchos interrogantes

El 5 de septiembre de 2010, ETA anunciaba en un vídeo difundido por la BBC su decisión de “no llevar a cabo acciones armadas ofensivas”. La banda afirmaba que “si el Gobierno de España tiene voluntad”, estaba dispuesta a acordar “los mínimos necesarios para emprender el proceso democrático”. El vídeo, caracterizado por la tradicional parafernalia de terroristas encapuchados, sostiene que la decisión de la banda se produjo hace meses pero en ningún momento se detalla si el alto el fuego es provisional o permanente. Días antes, EA y Batasuna hicieron un llamamiento en el que pedían un alto el fuego “con verificación internacional”.

Un llamamiento a la mediación internacional

El 19 de septiembre, ETA difunde un comunicado en ‘Gara’ en el cual se compromete con la denominada ‘Declaración de Bruselas’, en la que mediadores internacionales le solicitaron un alto el fuego permanente y verificable hace siete meses. Entre otros, suscribieron el documento la Fundación Nelson Mandela, los Nobel de la Paz Desmond Tutu, Frederik De Klerk, Mary Robinson y John Hume, además de Albert Reynolds, ex primer ministro de Irlanda, a los que ETA expresa su “respeto y agradecimiento”. Gobierno y partidos no dieron validez a un texto en el que la banda seguía sin concretar si dejaba las armas.