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ETA El juez concede la libertad condicional a un etarra y flexibiliza la situación carcelaria de otros tres

Cuatro miembros de ETA se acogieron en los últimos años de condena a la denominada vía Nanclares, un proyecto de reinsercción de presos etarras que han abandonado la lucha terrorista. Uno de ellos, Rafael Caride Simón, autor del atentado de Hipercor.

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El etarra Jorge Uruñuela en uno de los juicios celebrados en la Audiencia Nacional. /EFE

El juez central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, ha aceptado los recursos de cuatro presos de ETA acogidos a la denominada vía Nanclares y ha acordado medidas de flexibilización en la fase final de ejecución de sus respectivas condenas.

Castro ha concedido la libertad condicional a Jorge Uruñuela tras cumplir las tres cuartas partes de su condena, haber declarado su rechazo y repudio de la violencia de ETA, además de estar pagando la responsabilidad civil impuesta y mostrar su disposición a colaborar con las autoridades en todo lo que sea requerido. Uruñuela, desvinculado de ETA, fue condenado a 16 años por quemar un cajero y un concesionario de coches. 

Los tres autos restante, todos ellos con informe favorable de la Fiscalía, son los referidos a Rafel Caride Simón, Aitor Bores  y Luis María Carrasco.

Respecto a los casos de Caride Simón y Aitor Bores, el magistrado ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario que origina el régimen de flexibilidad y lo pone en relación con el artículo 86 del mismo Reglamento. Por ello, será la Junta de Tratamiento la que decida si se les debe imponer un pulsera para el control telemático o control presencial, según el perfil y circunstancias de los dos internos.

El juez argumenta su buena conducta penitenciaria y que cuentan con apoyo familiar y con hábitos laborables consolidados

Simón fue jefe del comando Barcelona y autor del atentado de Hipercor donde en 1987 murieron 21 personas y quedaron heridas otras 45. Bores, quien ha pedido perdón y fue expulsado de ETA y condenado a 73 años de cárcel por cinco delitos de terrorismo en relación con la colocación de dos artefactos explosivos en un residencia militar de Araca (Vitoria) en 1997, entre otros delitos. 

La misma situación adopta el juez para Luis María Carrasco Aseguinolaza, que podrá salir los fines de semana sin perjuicio de que pueda equipararse a la situación de los anteriores, cuando constate una oferta laboral o de actividad en el exterior debido al régimen de flexibilidad del 100.2 se relaciona con el 82. Carrasco fue jefe del comando Buruntza de ETA,  participó en los asesinatos de Santiago Oleaga (2001), fue director financiero del El Diario vasco; de Mikel Uribe (2001), oficial de la Ertzaintza, y de Juan María Jáuregui (2000).

De esta forma, el juez sólo tiene pendiente de resolver un último recurso del preso Ibon Etxezarreta, único pendiente de la vía Nanclares.

En sus autos, Castro argumenta el avanzado estado de cumplimiento de sus condenas, su buena conducta penitenciaria y que cuentan con apoyo familiar y con hábitos laborables consolidados. Además, recuerda que los internos has manifestado por escrito su renuncia, rechazo y arrepentimiento por los hechos por los que han sido condenados, evidenciando la desvinculación con la banda terrorista. Los dos tienen posibilidad de realizar actividades en el exterior.