Público
Público

Eurovegas, en el aire

El Gobierno de Rajoy se enfrenta al de González y se resiste a cambiar la legislación antitabaco y laboral para el proyecto de Adelson. Aguirre se encaró con el presidente por impedirle crear empleo justo antes de dimitir

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Esperanza Aguirre dejó la presidencia y su escaño en la Comunidad de Madrid (CAM) nueve días después de anunciar que el macroproyecto de ocio y juego Eurovegas, diseñado por Las Vegas Sand Corp., la empresa del magnate Sheldon Adelson, se quedaba en la CAM. Una forma de abandonar la primera línea política por la puerta grande, esto es, garantizando a los sufridos madrileños 260.000 empleos directos e indirectos y una inversión de 27.000 millones de euros -fue su última cifra en abril- hasta 2022. En definitiva, dejando en Madrid el mayor proyecto inversor de Europa.

Sin embargo, en la sede de la Presidencia madrileña empiezan a exteriorizarse los nervios: Eurovegas tendría que empezar a construirse a principios de 2013 y el panorama legislativo en nuestro país no apunta a que las exigencias de Adelson vayan a ser satisfechas, entre otras cosas, porque el Gobierno de Mariano Rajoy no está por la labor de entrar en conflictos con otros empresarios e inversores, españoles y extranjeros, que inmediatamente pedirían su parte.

La lista de condiciones del multimillonario norteamericano (la octava fortuna del mundo, según Forbes) es muy amplia y, según fuentes del PP de Madrid, sólo se conoce una parte. 'Quizás -admiten- hayamos sabido de las más difíciles de encajar', en referencia a la ley antitabaco o la legislación laboral. Pero hay más, porque, a grandes líneas -siempre según el entorno conservador más reacio al macroproyecto- los de Las Vegas Sand buscan limbos legales en sus locales de juego, hoteles, alterne, en la circulación del turismo o en la inmigración contratada. Un mundo oscuro que Rajoy no está dispuesto a asumir por muchos empleos que traiga; empleos para muchos de los que, en cualquier caso, también Aldeson y los suyos piden un tratamiento especial y a la baja -esto es, salarios mínimos, horarios infinitos y condiciones precarias-.

El sucesor de Aguirre, Ignacio González, tiene previsto reunirse con la gente de Adelson en unos días -antes de que acabe el mes- porque los plazos apremian. El magnate de los casinos dejó muy claro desde el principio que Eurovegas se quedaba en Madrid con la condición de que se adaptasen las leyes españolas al proyecto. En el PP recuerdan que, efectivamente, cuando a Aguirre se le iluminaron los ojos con la idea de semejante inversión en su feudo, todavía gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero y, por ejemplo, los conservadores se habían opuesto frontalmente a la ley antitabaco aprobada por los socialistas en 2010. Segura de que ganarían los suyos, Aguirre se comprometió con Adelson a cambiar esa ley 'y las que haga falta'.

En ese momento, los conservadores aseguran que la presidenta de la CAM contaba con la complicidad de Miguel Sebastián, el ministro de Industria, Turismo y Comercio del PSOE, que aplaudió el proyecto e hizo varias gestiones desde su departamento. Sin embargo, los socialistas consultados aseguran que eso fue al principio, porque cuando Adelson sacó 'sus muchos pliegos de condiciones' la iniciativa les pareció inviable. 'Ese hombre pretendía colarnos un paraíso alegal aprovechando una crisis de empleo y finanzas galopante', aclaran.

Pero Rajoy no quiere oír hablar del tema. De hecho, parece que a la última a quien oyó pidiéndole una modificación de nuestra normativa para mayor gloria de Adelson fue a la propia Esperanza Aguirre, cuando horas antes de dimitir, se reunió con él en su despacho de la calle Génova, sede nacional del PP. En el partido no califican la conversación de amistosa, sino más bien de 'tensa' y aunque es imposible confirmar -salvo que ella lo haga- que el posible fracaso de Eurovegas fuera el motivo de la dimisión de Aguirre, no descartan que influyera.

Al fin y al cabo, se trata de un encontronazo más de la expresidenta madrileña con el jefe del Ejecutivo, aunque en este caso, además, se pueda llevar por delante el éxito del proyecto inversor más ambicioso de Aguirre junto a su aspiración de gobernar España.