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Exteniente general Pitarch: "La independencia de Cataluña es impensable por las buenas o por las malas"

Pide a los políticos que no obvien que para los militares defender la integridad territorial de España es "sagrado"

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'Una secesión, un Estado catalán independiente, es hoy impensable, ni siquiera por las buenas, porque no cabe en la Constitución. Y mucho menos por las malas, porque ni lo quieren muchísimos ciudadanos de Cataluña ni los del resto de España, que también tienen mucho que decir'. Es la opinión del teniente general retirado Pedro Pitarch, exdirector de Política de Defensa, exjefe del Eurocuerpo y exjefe de la Fuerza Terrestre del Ejército.

En un artículo titulado 'Apagar el fuego' publicado en su blog personal , Pitarch aborda la reciente manifestación independentista de Barcelona y sus repercusiones. Afirma el militar retirado que 'la misión constitucional asignada a las FAS por el pueblo español (art. 8) de “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional” es algo “sagrado”, tanto para los militares como para una gran mayoría de los ciudadanos'.

Pitarch añade que 'no es menos verdad que ese mismo pueblo establece (art. 97) que es el gobierno de la nación el que “dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado”. Sería muy saludable para todo y para todos que ni los militares obviaran esta última prescripción, ni los responsables políticos el primer mandato'.

Se da la circusntancia de que Pitarch sustituyó como jefe de la Fuerza Terrestre en 2006 al entonces teniente general José Mena, quien, estando en activo, aprovechó la celebración de la Pascua Militar para criticar la propuesta del Estatut de Cataluña y sugerir la aplicación al respecto del artículo 8 de la Constitución, que ahora menciona el artículo 'Apagar el fuego'. El entonces ministro de Defensa, José Bono, le impuso un arresto domiciliario de ocho días a Mena por infringir el artículo 7.31 del Régimen Disciplinario, y unos días después le destituyó de su cargo a petición del jefe del Estado Mayor de la Defensa.

Pitarch, que sustituyó entonces a Mena, expone en su artículo que la manifestación de Barcelona supuso un aldabonazo político de enorme importancia, tanto para Cataluña como para el resto de España. Opina que la manifestación no se puede ignorar 'ni por su contenido, ni por su inoportunidad ni por su peligrosidad' y estima que significa que 'el pacto autonómico, el pacto constitucional, está rompiéndose por unas costuras que no pasan del mero hilván'.

En su artículo, considera que el fenómeno de Barcelona ha dado nuevo resuello a los secesionistas y, a partir de ahora, va a ser muy difícil recomponer las relaciones entre Cataluña y el resto de España. Por otra parte, subraya que los militares, incluyendo los retirados, son extraordinariamente sensibles a los fenómenos políticos como el que ahora ha surgido. Finaliza su artículo afirmando que 'es ahora el gran momento de la política, de embridar emociones, de respetar más que nunca el espíritu y la letra de la Constitución y de evitar a toda costa la ruptura del pacto constitucional y el desbordamiento de la tensión social y territorial'.

Apuesta por aunar esfuerzos para 'salir todos juntos de la crisis. Momento, en definitiva, de apagar los fuegos y no de avivarlos. Nos podemos quemar todos'.