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La extraña excusa del 15-M para un preso fugado

Un reo huye el 17 de junio de una prisión madrileña y deja una carta justificándose

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El Movimiento 15-M ha hecho correr ríos de tinta. Tantos, que recientemente ha servido para que un preso lo utilice en una carta como excusa de su fuga de la cárcel. Félix Martín Ruiz, veterano recluso con varias condenas por robos que le iban a mantener entre rejas hasta el año 2032, se escapó el 17 de junio de la prisión madrileña de Aranjuez en una rocambolesca huida en la que dejó en su celda una larga misiva justificándose.

En el texto, además de cargar contra el sistema penitenciario y su máxima responsable, Mercedes Gallizo, el reo, de unos 40 años, aseguraba haber pensado en suicidarse, pero finalmente prefería fugarse tras sentirse identificado con el movimiento asambleario. Lo que no reveló fue el método que iba a utilizar para burlar la seguridad del centro.

De hecho, la investigación interna abierta por Instituciones Penitenciarias aún no ha permitido determinar cuál fue la vía que utilizó para cruzar al otro lado de los muros. Los datos recogidos hasta ahora apuntan como principal hipótesis que Félix Martín pudo salir escondido en el equipaje de un compañero de prisión que ese día accedía a la libertad. Una versión que es rechazada por los funcionarios consultados, que destacan que la envergadura del huido 1,90 de estatura hace difícil que se pudiera ocultar en una de las bolsas usadas por los reos para sus pertenencias.

El reo decidió fugarse tras sentirse identificado con el movimiento 

Ayer, fuentes oficiales de Instituciones Penitenciarias se limitaron a confirmar la fuga y la apertura de una investigación interna, pero rechazaban dar detalles sobre la misma, que ha supuesto ya la apertura de un expediente a seis funcionarios que aquel día trabajaban en los módulos I , donde estaba ingresado el fugitivo, y de ingresos, por donde supuestamente pudo huir.

Las fuentes consultadas señalan que los últimos pasos conocidos del preso se produjeron sobre las 11.30 de aquel día, cuando, en compañía de otros dos reclusos, se dirigió al centro cultural de la prisión. Allí se pierden sus pasos. Los servicios de seguridad de la cárcel no detectaron su ausencia hasta hora y media después, cuando Félix Martín no acudió a realizar el reparto de la comida, una de sus misiones dentro del centro. Cuando los funcionarios registraron su celda, encontraron la peculiar carta.

Félix Martín tenía una intensa actividad dentro de prisión

Fuentes de la prisión aseguran que el ahora fugado es un conflictivo recluso que ingresó por primera vez en 1986 por un delito de agresión sexual. Desde entonces, sus entradas y salidas de la cárcel han sido habituales, entre ellas alguna por quebrantamiento de condena al no regresar de permisos carcelarios. Su último ingreso, según estas fuentes, se produjo tras cometer presuntamente una serie de atracos aprovechando que disfrutaba de salidas al exterior para trabajar.

Hasta el momento de su fuga, Félix Martín tenía una intensa actividad dentro de prisión, que incluía su participación en las actividades del teatro de la cárcel, la asistencia al gimnasio y al taller de cultura del centro y la realización simultánea de dos cursos de informática.