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FAES, de fábrica de ideas conservadoras a gabinete de provocaciones

La Fundación presidida por Aznar se ha convertido en un foco de propagación del ideario derechista sin medias tintas

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El origen

FAES, siglas de la Fundación de Análisis y Estudios Sociales, surgió en 1989 auspiciada por el recién elegido líder del refundado PP, José María Aznar con el objetivo de convertirse en laboratorio de ideas del partido, lo que en inglés se denomina comúnmente un ‘think tank’. Desde su nacimiento, el que fue presidente del Gobierno entre 1996 y 2004 ha presidido la fundación de modo ininterrumpido. Aunque tiene como vicepresidenta a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, son Aznar y su equipo quienes controlan la fundación.

Tras la decisión de Rajoy de relegar a los aznaristas –principales defensores de la teoría de la conspiración del 11-M– y de atemperar la relación del PP con los partidos nacionalistas, FAES se ha convertido en un foco de propagación del ideario derechista sin medias tintas. Un ejemplo: en 2005, publicó un trabajo del ex diputado del PP Jorge Trias Sagnier donde sostenía que el Estatuto catalán abría la puerta “a la poligamia y el aborto”. La relación de FAES con instituciones y partidos anclados en la derecha más tradicional no ha cesado de crecer en los últimos años. En su nómina de colaboradores habituales figuran algunos de los más señeros representantes del neoliberalismo conservador y político en España, como Rafael Bardají o Pedro Schwartz. Con editorial propia –Gota a gota–, FAES organiza cursos de verano anuales.

Según su página web (www.fundacionfaes.es), FAES se financia con aportaciones privadas y públicas. En 2007, recibió 2,89 millones de euros del Gobierno en concepto de ayudas.

Según su balance de cuentas, en 2006 FAES ingresó 6.344.437 euros, de los que sólo 20.050 procedieron de cuotas de usuarios. 2.679.668 euros provinieron de promociones, patrocinadores y colaboradores.

Y 3.365.560 tuvieron su origen en subvenciones, donaciones y legados. Por ventas y otros ingresos ordinarios de la actividad mercantil, la fundación obtuvo otros 253.319 euros. En su web, FAES precisa que todas las aportaciones privadas se beneficiarán de una deducción del 25% en la cuota íntegra del IRPF y una del 35% en la cuota íntegra del Impuesto sobre Sociedades. No consta la lista de benefactores.

El paradigma de cómo FAES ha derivado en un gabinete personal de Aznar lo constituye la polémica en torno a Rachida Dati. Cuando en septiembre de 2008 un diario digital marroquí aseguró que Aznar era el padre del futuro hijo de la ministra francesa de Justicia, el ex presidente español utilizó FAES como canal para enviar su desmentido a la prensa y anunciar acciones legales contra quienes habían vertido “tales falsedades”.

No fue ese el único caso en que FAES actuó como escudo o portavoz de José María Aznar. En diciembre, fue el secretario general de la fundación, Jaime García-Legaz, quien remitió al diario ‘El País’ una carta para desmentir las informaciones sobre el acuerdo secreto por el que el Gobierno de Aznar autorizó en 2002 la escala en España de vuelos de la CIA con destino a Guantánamo. El pasado mes de septiembre, FAES había actuado también como portavoz de Aznar al hilo de la polémica sobre si el ex presidente es o no un negacionista del cambio climático a cuenta de un polémico libro editado por la fundación y escrito por el presidente checo, Vaclav Klaus. El lema parece ser este: existiendo FAES, para qué esperar que hable el PP.