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Feligreses apoyan a un cura acusado de homosexualidad por el Obispado

El obispo de Getafe quiere echar de su parroquia en Fuenlabrada a un sacerdote por una mera sospecha.

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'Estamos con nuestro cura. Le vamos a defender hasta el final frente a una decisión arbitraria. El obispo ha echado a nuestro párroco injustamente. El diablo se esconde detrás de la decisión del obispo de Getafe'. Lola es una de las feligresas de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, de Fuenlabrada (Madrid) que, desde este jueves, está en pie de guerra contra el obispo de Getafe, Joaquín López de Andújar. El motivo: ha ordenado a su párroco, Andrés García Torres, que abandone de inmediato la iglesia y la localidad. Lo acusa de 'ser homosexual, [tener un] comportamiento agresivo y malgastar los bienes de la parroquia', según confesó ayer a este diario el sacerdote afectado.

Lo que se está viviendo en la parroquia es una auténtica revolución, con pancartas en contra el cese del cura y una recogida de firmas. 'Estamos dispuestos a presentarnos ante el papa cuando venga a Madrid para explicarle la injusticia', declaró Ramona, otra feligresa. Ayer, más de un centenar de vecinos quisieron acompañar a Andrés García en la misa de 11, al término de la cual el sacerdote fue despedido entre lágrimas y aplausos.

'La parroquia nunca ha estado tan llena como ahora', apuntó otro feligrés, que recuerda que, en los tres años que Andrés lleva en la parroquia, 'ha ayudado a todo el mundo, y siempre ha estado pendiente de las misas y del sagrario'.

El Obispado confirma en un comunicado que el sacerdote 'ha sido cesado', aunque aduce 'motivos pastorales'. El sacerdote de 46 años, que vive con sus padres y viste camisa negra y alzacuellos sostiene que el Obispado lo acusó de 'ser homosexual' por la relación que mantiene, supuestamente, con un joven seminarista, aunque su vínculo, asegura, 'es el de un padre y un hijo'.

'En noviembre', explica el sacerdote, 'el obispo me puso un confesor y un psiquiatra, al que fui con el vicario [José María Avendaño]. Él entró antes que yo, y cuando me tocó el turno me cosió a preguntas sobre mi vida. Me interrogó si había sufrido abusos de mis padres, si les había visto mantener relaciones sexuales y si era gay, y me obligó a hacerme la prueba del VIH'.

Andrés García tiene un proceso abierto ante el Tribunal de la Rota. 'No me pusieron un abogado canónico', explica, y anuncia que él sí ha contactado con diversos letrados que le aconsejaron que lo impugnara. 'Se negaron a coger el escrito en el registro de la diócesis y tuve que enviarlo por burofax. El obispo tiene un mes para contestar'.

Mientras tanto, Andrés García asegura que no entregará las llaves del templo y que seguirá con su trabajo. 'Si Roma dice que yo me tengo que ir de la parroquia, me voy, porque obedezco al Santo Padre', anunció el sacerdote, 'pero no puedo obedecer la arbitrariedad del señor obispo, cuando se salta el Derecho Canónico'.