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El fiscal rechaza el último intento de Garzón de recusar a un juez

La defensa duda de que Marchena sea imparcial para juzgar las escuchas de la 'Gürtel' por instruir el 'caso de los cobros'

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Como en todos los campos, las coincidencias judiciales existen. O no. Este jueves se movió ficha en dos de las causas abiertas contra Baltasar Garzón en el Tribunal Supremo. En la de las escuchas del caso Gürtel, la Fiscalía del Alto Tribunal se opuso a la recusación presentada por la defensa para evitar que el magistrado Manuel Marchena sea uno de los que le juzguen, al entender que su imparcialidad está en entredicho por ser también el instructor de la causa en la que se investigan los patrocinios de los cursos que Garzón impartió en Nueva York.

Y este jueves también se supo que el propio Marchena ha decidido reactivar este caso y ha citado a declarar conforme habían solicitado la acusación que ejercen los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea el próximo 14 de diciembre al juez de la Audiencia Nacional. Su asistente Mar Bernabé está citada como testigo el día 13. Declarará dos horas después de que los peritos de la Guardia Civil que han examinado las cuentas bancarias y declaraciones tributarias de Garzón ratifiquen las conclusiones de su informe.

Es la primera vez que el Ministerio Público se aparta de la línea de defensa

Las declaraciones pueden tener que ser aplazadas, porque el abogado de Garzón en el caso de los cobros de Nueva York, Enrique Molina, ha informado ya a la Sala de lo Penal de que esos días le coinciden con un juicio fijado para las próximas tres semanas en la Audiencia Nacional en sesiones de mañana y tarde. La providencia en la que se pone fecha a las próximas pruebas que se realizarán en el procedimiento explica que el Ministerio de Justicia ya le ha enviado los resultados de la comisión rogatoria que cursó a las autoridades de Estados Unidos el pasado 16 de febrero.

La petición de ayuda internacional a Estados Unidos y el encargo a la Guardia Civil para que revisara las cuentas de Garzón se debía, precisamente, según Marchena, a las 'inexactitudes y contra-dicciones advertidas en las respuestas dadas' por el imputado cuando declaró por primera vez en el procedimiento. Tampoco le convencieron los datos aportados por la propia Universidad de Nueva York, a la que achacó connivencia con Garzón.

El instructor de los cobros en Nueva York reactiva el caso al citar al juez

Y, sin mencionarlo expresamente, la última recusación presentada por Garzón contra un magistrado del Supremo partía de esos comentarios. En ella expresaba sus 'dudas y recelos' ante la imparcialidad de Marchena para juzgarle en la causa de las escuchas de la Gürtel cuando ha llegado a esas conclusiones en la que es instructor.

A diferencia de lo ocurrido en la presentada contra los magistrados que formaron la Sala de Admisión y resolvieron los recursos presentados durante la instrucción, la Fiscalía se ha opuesto a la de Marchena. Alega que 'ser instructor de una causa distinta en modo alguno puede sustentar la causa de recusación promovida, salvo que se derive a una especie de enemistad o interés, causa distinta de recusación, que desde luego tampoco se acredita'. El fiscal añade que 'mantener la tesis que se ofrece conduciría a situaciones absurdas'.

Para sustentar su argumentación, el Ministerio Público se remonta a sentencias del Supremo y del Constitucional de 1981 y 1982, donde se establece que 'las causas fijadas' en la ley para apartar a un juez 'no son ampliables'. Pero difícilmente una norma puede prever la situación en la que se encuentra Baltasar Garzón, con tres causas simultáneas abiertas por prevaricación y donde los magistrados que las instruyen pueden terminar siendo uno de los siete que juzgarán las otras, al formar parte todos ellos de la Sala Segunda, que cuenta con 16 magistrados.

El fiscal también niega que el hecho de que Marchena fuera el ponente del auto de la Sala de lo Penal que rechazó la abstención presentada voluntariamente por Perfecto Andrés suponga o revele 'conocimiento, prejuicio o aparente prejuicio sobre el fondo del asunto', por lo que también pide que se rechace este motivo.