Publicado: 16.07.2016 23:51 |Actualizado: 17.07.2016 11:29

Fiscalía y un guardia civil piden seis años de cárcel para el ‘nietísimo’
del dictador Franco

Le acusan de atentado contra la autoridad, conducción temeraria, lesiones a un agente y daños en un coche oficial por la imprudente fuga ante una patrulla y por la embestida que esta sufrió en Teruel el 30 de abril de 2012, cargos por los que también reclaman retirarle el carnet de conducir de tres a seis años.

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Francis Franco./ RICARDO GROBAS

Imagen de archivo de Francis Franco. El nieto mayor del dictador Francisco Franco se sentará dentro de unos meses en el banquillo para hacer frente a cargos cuyas penas suman seis años y un día de cárcel.

ZARAGOZA.- Seis años y un día de cárcel. Esa es la pena a la que se enfrentará Francis Franco, el nieto mayor del dictador, en Juzgado de lo Penal de Teruel, en el que se sentará dentro de unos meses acusado de un delito de atentado a la Guardia Civil, otro de conducción temeraria, uno más de daños y otro más de lesiones.

La Fiscalía y uno de los agentes que resultaron lesionados en el incidente, registrado la madrugada del 30 de abril de 2012 en la provincia de Teruel, han entregado en el juzgado de Calamocha sus escritos de conclusiones de la investigación, a los que en unos días se sumará el del Abogado del Estado, que representa al Ministerio del Interior y que también ha ejercido la acusación en el proceso.

El ministerio público reclama para Francis Franco multas que suman 25.600 euros y tres años de retirada del carnet, mientras que el guardia civil solicita sanciones económicas por 17.100, eleva a seis años la suspensión del permiso y pide una indemnización de 1.500 euros –la misma que el fiscal- por las lesiones que sufrió: una cervialgia y una contractura paracervical de las que tardó un mes en curarse y que califica como falta.



Indemnización para la Guardia Civil por daños y para un agente por lesiones

Las acusación pública, que también reclama que el nietísimo indemnice a la Guardia Civil con 2.720 euros por los daños que presuntamente causó en el Patrol, pide dos años de prisión para el supuesto copiloto, un empleado de los Franco sospechoso de haber exhibido a los agentes la funda de una escopeta para quien el agente pide cuatro años y un día.

Las dos acusaciones señalan a Francis Franco como el conductor del Toyota Hílux que esa madrugada se dio a la fuga, a gran velocidad y saltándose numerosas señales de tráfico, tras sorprenderlo una patrulla de la Guardia Civil cuando circulaba sin luces por la carretera N-234.

Ese modo de conducir, señala el agente, causó “evidente riesgo para la seguridad del tráfico y de los ocupantes” de los coches que esa mañana circulaban por las decenas de kilómetros de carreteras, pistas y caminos por las que circuló el vehículo.

“Desobedeciendo las órdenes de los agentes”

Tras detenerse en una pista entre Collados y Lagueruela y conminarles los guardias a entregarse, añade el escrito del letrado Carlos Muñoz, “el conductor del vehículo, desobedeciendo las órdenes de los agentes inició una maniobra de marcha atrás embistiendo contra el vehículo oficial y arrastrándolo hacia atrás cierta distancia, causando lesiones” al conductor del coche patrulla. El otro agente, que se había apeado y estaba parapetado tras la puerta del copiloto, tuvo que saltar y tirarse al suelo para evitar ser arrollado.

El Toyota, que se dio de nuevo a la fuga, fue localizado horas más tarde en una calle del pueblo de Bea “abandonado, cerrado y sin las llaves de contacto en su interior”, mientras, según las acusaciones, sus ocupantes eran recogidos por un joven con el que habían contactado por teléfono. Está citado como testigo.

Francis Franco siempre ha negado que participara en la fuga y el atentado, aunque tanto el juez de Calamocha como la Audiencia de Teruel consideran que existen indicios suficientes para sentarlo en el banquillo.

El tribunal provincial ratificó hace unas semanas las tesis del instructor, para quien existen seis pruebas incriminatorias determinantes para abrir el juicio oral, tal y como expuso, “a los efectos de despejar cualquier duda”, en el auto por el que desestimó el último recurso del nietísimo.